Ángel Martín: «No le tengo miedo a un nuevo brote psicótico»

arantza furundarena COLPISA

SOCIEDAD

PABLO MARTIN | EFE

«La droga es una bala más en el cargador para que un episodio psicótico suceda, pero también les ocurre a muchos que no consumen», razona el presentador, que un año después saca una edición especial de su libro, «Por si las voces vuelven»

26 nov 2022 . Actualizado a las 12:25 h.

Hace cinco años, cuando salió del brote psicótico que lo condenó a estar atado a una cama de hospital, Ángel Martín buscó sin descanso un libro escrito por alguien que hubiera vivido lo mismo y que hubiera remontado. «Un manual donde indicaran los pasos a seguir». No lo encontró. Ya más recuperado, decidió volcar su amarga experiencia en un ensayo titulado Por si las voces vuelven. El libro se convirtió en un auténtico fenómeno, con más de 300.000 lectores, 14 ediciones... «Hay incluso quien se ha llegado a tatuar frases enteras del texto», comenta su autor. Un año después, la obra ha vuelto a publicarse en una edición especial. Y este barcelonés, a sus 45 años, declara: «No tengo nada que ver con el que era antes».

Ha recibido innumerables testimonios de personas que se han visto reflejadas en él. «La verdad conecta absolutamente con todo -razona-. También he utilizado un lenguaje sencillo. Cuando estás realmente mal lo que necesitas es que te hablen claro, no a alguien intentando hacer malabares con las palabras». En su nuevo prólogo, el autor se refiere a lo rápido que perdemos el entusiasmo al alcanzar una meta. Reconocido cómico, guionista y exitoso presentador de televisión en programas como 'Sé lo que hicisteis...' y 'Órbita Laika', podría decirse que Martín había visto cumplidos sus sueños, que lo tenía todo cuando le 'estalló' la cabeza. Él sin embargo lo niega.

«No llegué a la tele porque ese fuera mi propósito. Yo en aquellos momentos ni siquiera sabía lo que quería. Mi vida en general ha sido muy por inercia. He llegado a los sitios casi sin pretenderlo». En su caso no hubo ningún acontecimiento trágico que desequilibrara su mente. «Si de repente pierdes a tus hijos, es hasta lógico que tu vida se parta en dos y tu mente se rompa -deduce-. Pero generalmente lo que nos pasa es que simplemente vamos aceptando situaciones que no queremos aceptar, diciendo que sí a cosas que no nos gustan. Vamos normalizando emociones que no son normales... Y a algunas personas la cabeza nos dice: hasta aquí». Admite que el consumo de drogas y alcohol pudo influir. «Consumir droga es una bala más en el cargador de las posibilidades de que esto suceda». Pero añade que «también le ocurre a mucha gente que no se ha metido nunca nada».

Lo mejor que le ha pasado en la vida. Así define hoy Martín su viaje al infierno de la locura. Pero madurar esa conclusión le ha llevado años. Cuando salió del hospital, su percepción era muy distinta. «Es el peor momento de toda tu vida a años luz de los demás, porque el mundo no tiene sentido, ya estás roto, no vales para nada, no sabes quién eres, nada tiene valor y nadie te va a entender», recuerda. En ese momento el presentador tomó una decisión: «Dar por muerto al tío que había estado construyendo y empezar de cero». El proceso ha sido largo y durísimo. Pero está orgulloso del resultado. «Lo que más me gusta es que he aprendido a escuchar, y es fascinante. En el momento que aprendes a escuchar el mundo es otro totalmente distinto».

Infancia errante

Nacido en 1977 en Barcelona, ciudad en la que nunca ha residido, Ángel Martín, hijo de un músico «de la BBC: bodas, bautizos y comuniones», vivió una infancia errante condicionada por el trabajo de su padre: Santa Coloma, Montgat, San Andrés de Llavaneras... «Yo era un 'niño sombra', de pocos amigos y de la fila de atrás, pasé inadvertido en absolutamente todo», relata. A los 19 años decidió estudiar piano y se unió al grupo de su padre para animar los bailes de los populares «casals» y residencias de ancianos. Tocaban La morena de mi copla, Baila morena, María la portuguesa, Cachete con cachete... «Para mí fue una gran escuela -recuerda-. Aprendí a estar de cara al público y a relacionarme con la gente mayor, que tiene un sentido del humor especial».

Hoy el presentador se declara un tío tranquilo que se levanta a diario a las cuatro y media de la mañana para ofrecer en las redes su exitoso 'Informativo matinal para ahorrar tiempo'. Tiene «cero temor» a sufrir otro brote psicótico. Y está inmerso en la «gran aventura» de protagonizar el monólogo más multitudinario representado en Madrid en los últimos años. Será el 27 de diciembre de 2023, él solo, ante los 12.500 espectadores del WiZink Center. Se titula 'Punto para los locos' y pretende acabar con «ese señor gris que todos llevamos dentro y que intenta sabotearnos». Ya tiene medio aforo vendido. Y proclama feliz: «Va a ser una salvajada».

Ángel Martín: «Lo duro no es la locura, es el después; cuando salí del hospital creí que no iba a remontar»

María Viñas

Allá por el 2017, Ángel Martín (Barcelona, 1977) -el de Sé lo que hicisteis..., el del informativo matinal en Twitter para ahorrar tiempo- empezó a viajar en el tiempo, a hablar con los perros, a codearse con superhéroes, incluso llegó a «morirse» y regresó del más allá. Tan sutilmente se desencajaron las piezas en su cabeza que nadie a su alrededor se tomó en serio sus discretos comentarios disparatados hasta que un día una desconcertante publicación en Facebook hizo saltar las alarmas. El cómico y presentador se rompió por completo, tanto como para que tuvieran que atarle a la cama de un hospital psiquiátrico para evitar que pudiera hacerse daño, cuenta ahora, cuatro años después, en Por si las voces vuelven (Planeta), un texto con vocación triple: la de catarsis, la de manual privado al que recurrir en caso de recaída y, directamente relacionado con esto, la de salvavidas para cualquiera que haya pasado o esté pasando por algo parecido, «para romper de una vez por todas el estigma de las enfermedades mentales».

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