José Machuca Santacruz,  un doctor que entendió la cirugía como una vocación

Francisco Martelo Villar

SOCIEDAD

EDUARDO

Tenía esa pasión incontenible que conduce a la permanente ayuda a los demás

20 nov 2022 . Actualizado a las 16:27 h.

El doctor Machuca Santacruz, uno de los históricos del Chuac, nos ha dejado. Nunca entendió la cirugía como un trabajo, siempre como una vocación, como una pasión incontenible que conduce a la permanente ayuda a los demás. Pertenecía a la licenciatura de Medicina, del año 1965, de la Universidad Complutense de Madrid, formada por dos cursos sucesivos, tras el ensamblaje necesario por un cambio de plan de estudios. Machuca fue premio extraordinario de esa promoción que esparció, por España, magníficos y muy reconocidos profesionales.

Se decidió por la sanidad militar, consiguiendo, el año siguiente 1966, ser el número 1 de la oposición. Comienza, entonces, su formación como cirujano general en el hospital Gómez Ulla de Madrid hasta 1971, momento en que pasa a ocupar un puesto de mucho riesgo y gran responsabilidad, dada la situación conflictiva, en ese momento, del territorio del Sáhara, el de jefe del equipo quirúrgico del hospital del Aaiún.

Contaba, excepcionalmente, alguna anécdota de esa dura experiencia vivida, no por el calor que lo abrasaba todo, no por miedo a un atentado, sino por la necesidad de hacer llegar la ayuda, con pocos medios, a la población civil necesitada. Luchar en esas condiciones enriquece el alma.

De vuelta a Madrid, pasa a ser cirujano de la Beneficencia Municipal, por un año, porque en 1974, se convierte, también por oposición, en jefe de servicio de Cirugía General del actual Chuac en A Coruña. Su sueño hecho realidad.

Inicia proyectos como la alimentación parenteral, las suturas mecánicas, las mallas de polipropileno para las hernias de las que fue un pionero, la cirugía de la obesidad mórbida, el enorme salto de la cirugía laparoscópica, la creación de una nueva manera de operar con confort y calidad a los pacientes como la Unidad de cirugía Mayor Ambulatoria y Corta Estancia del hospital Abente y Lago y su compromiso con el trasplante hepático y pancreático. Con este bagaje y su capacidad, contrastada en numerosas comunicaciones y publicaciones, también consiguió la labor docente de cirugía, en A Coruña, para los estudiantes de la Facultad de Medicina de Santiago, de la que fue profesor asociado.

Con todo, tuvo tiempo y actividad para dedicar la mitad de su larga agenda diaria a la atención a la salud y a la enfermedad de los trabajadores de una gran empresa como Inditex. De nuevo compromiso y dedicación.

Su liderazgo sirvió para canalizar la generosidad y el mecenazgo de la Fundación Amancio Ortega utilizando los recursos cedidos por esta, para crear un centro tecnológico en el quirófano experimental del CHUAC, único en España que es modélico y resulta primordial para el entrenamiento en el aprendizaje y en el perfeccionamiento de las nuevas técnicas quirúrgicas.

Machuca buscaba implacablemente ayudar.

En este momento de su adiós, compartimos el dolor de su esposa y de sus tres hijos. Guardaremos su recuerdo. Gracias y hasta siempre, Pepe.

Francisco Martelo Villar es presidente de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia.