Galicia afronta su histórico período de lluvias extremas

SOCIEDAD

XOAN A. SOLER

Las borrascas que descargan mayor precipitación suelen llegar en este momento concreto del año

14 oct 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La intensa sequía que afectó a Galicia en el 2017 acabó prácticamente en un solo día. El 10 de diciembre la borrasca Ana, que venía cargada de humedad tropical, generó un importante temporal de viento y lluvia, con acumulados que en 24 horas pasaron de los 100 litros por metro cuadrado en muchas estaciones repartidas por toda la comunidad. Ana abrió además el camino para que llegasen nuevos ciclones extratropicales que durante las semanas siguientes acabarían definitivamente con la sequía.

La posibilidad de que algo así vuelva a ocurrir resulta en general poco probable. Aunque Galicia es un región muy lluviosa, este tipo de eventos de precipitación extrema no son tan habituales. «Por exemplo, no caso de Santiago, a probabilidade de que teñamos un día con chuvia superior a 100 litros por metro cadrado nun ano calquera é do 17%. Isto significa que os días con chuvia de máis de 100 ocorren en promedio cada 5 anos. Sen embargo, a variabilidade é moi grande. Entre 2001 e 2017 pasaron máis de 16 anos sen que tivéramos un día con estas características. Sen embargo, en 1977 só tivemos que esperar 15 días», apunta Damián Insua, del grupo de Física No Lineal de la USC.

Pero como no hay nada imposible, si tuviese que producirse un diluvio que en una sola jornada pudiese mejorar notablemente la situación actual de sequía, entonces debería ocurrir durante las próximas semanas. Esto puede parecer poco intuitivo ya que el invierno es la estación más lluviosa. El aguas mil para los gallegos siempre ha sido, es y será diciembre.  

«En inverno temos moitos días con chuvia, pero os grandes eventos de precipitación tenden a aparecer no outono. No aeroporto de Santiago o día máis chuvioso de lonxe foi en outubro de 1987, cando caeron 218 mm. En Pontevedra, os únicos tres días con chuvia superior a 100 mm que rexistrou a estación que ten actualmente AEMET na cidade déronse en outono, e en Ourense os 6 días con máis chuvia da serie histórica ocorreron en setembro ou outubro», subraya el investigador.

El origen está en la temperatura. Un aire más cálido retiene mayor cantidad de humedad. De hecho, el verano es la época con la mayor cantidad de vapor de agua disponible. «Sen embargo, no verán estamos protexidos polo anticiclón e non acostumamos a ter chuvia. No inverno, pola contra, temos borrascas pero a humidade é menor pola baixada da temperaturas. É precisamente na época de transición entre ambas estacións cando estes dous factores, é dicir, moita humidade e unha potente borrasca, teñen máis probabilidade de converxer e dar lugar a un episodio de chuvias moi intensas», finaliza.

De momento, lo más inminente es la llegada de algunas borrascas que aprovecharán que el anticiclón se ha ido a Groenlandia para aproximarse a Galicia. El sábado por las noche cruzará la comunidad un frente y las precipitaciones seguirán durante la jornada del domingo. Se esperan acumulados destacados, pero dentro de la normalidad. En cualquier caso serán unas lluvias muy bien recibidas. Y de cara a la semana que viene aparece un escenario muy interesante. Un sistema de bajas presiones con un frente bastante activo se va a situar al noroeste de la Península. 

Los dos modelos, el europeo ECMWF y el americano GFS coinciden en que entre el martes y el miércoles esa borrasca podría descargar una cantidad significativa de lluvia sobre el noroeste peninsular. Incluso podría generar algunas rachas intensas de vientos de componente sur. Es decir, una situación parecida a un temporal de toda la vida. De esos que brillan por su ausencia últimamente. 

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Xavier Fonseca

Los modelos meteorológicos confirman la llegada de un par de borrascas a partir del fin de semana. Ahora mismo, la previsión apunta a que las lluvias más intensas caerán durante las últimas horas del sábado. Pero también siguen insistiendo en que el anticiclón se mantendrá reforzado. Es decir, las altas presiones continúan dominando a pesar de los cambios que puedan producirse a corto plazo. 

En el hemisferio norte hay dos oscilaciones atmosféricas que dependiendo de si están en modo positivo o negativo, el tiempo se comporta de una manera u otra. Una es la Oscilación del Atlántico Norte (NAO) que se define en función de la diferencia de presión entre las borrascas de Islandia y el anticiclón de las Azores. La otra es la Oscilación Ártica (AO) y depende de la diferencia de presión entre el ecuador de la Tierra y el Ártico.

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