La modelo con la que Íñigo Onieva engañó supuestamente a Tamara Falcó: «No soy la mujer del vídeo»

Martín Bastos

SOCIEDAD

La brasileña Marina Theiss rompe su silencio y amenaza con tomar medidas legales si se sigue vinculando su nombre al del empresario

27 sep 2022 . Actualizado a las 17:03 h.

El engaño de Íñigo Onieva ha dejado tras de sí muchos daños colaterales y un buen número de víctimas, de las cuales Tamara Falcó, su exnovia, es, obviamente, la principal afectada. La familia del ingeniero reconvertido en empresario nocturno ha cerrado filas en torno a él en la casa materna, aunque sin pronunciarse demasiado acerca de la polémica que los ha alejado de la posibilidad de emparentar con Isabel Preysler y los suyos.

La única que sí ha hablado brevemente con los medios ha sido su madre, Carolina Molas, que ha asegurado a las cámaras que hacen guardia delante de su puerta que «Tamara está sufriendo una barbaridad», pero que su hijo tampoco lo está pasando mucho mejor. «Los dos están muy mal, cada uno con sentimientos distintos, obviamente», aseguró.

La madre de Onieva negó saber nada sobre el rumor que asegura que Isabel Preysler habría exigido a Onieva que no vuelva a llamar a su hija.

Otra persona que se ha visto afectada por el enorme revuelo desatado por esta infidelidad pública ha sido la joven que aparece con Íñigo Onieva en el famoso vídeo grabado hace unas semanas en el festival Burning Man, en el desierto de Black Rock (Nevada, Estados Unidos). Desde el primer momento numerosos medios publicaron que la protagonista del famoso beso era la modelo Marina Theiss, pero en las últimas horas ella ha negado tener nada que ver con las imágenes de la polémica.

La brasileña ha publicado un contundente comunicado en redes sociales en el que, además de desmentir su relación con el ingeniero, anuncia medidas legales y manda un mensaje a los fans de Tamara que le han estado poniendo mensajes de odio desde que se filtró el vídeo de la traición.

«Me gustaría aprovechar esta oportunidad para corregir lo que se ha estado rumoreando en los últimos días. Sí, estuve en Burning Man y conocí a Íñigo Onieva a través de un amigo en común», reconoce Marina, según informa Chance. Ella quiere dejar clara su versión: «Nos tomamos fotos juntos, pero no paso nada más allá de eso. No había ningún interés romántico entre nosotros y nunca sucedió nada». «No soy la mujer del vídeo que han estado circulando y publicando», asegura tajante.

Molesta, la modelo advierte que «estas acusaciones falsas» y «el mal uso» de su nombre y su imagen no son solo «hirientes», «sino que también tienen repercusiones legales». «Insisto en que los medios de comunicación cesen de inmediato con estas falsedades y asociaciones inapropiadas con una situación que no me concierne», añade, dejando entrever que podría tomar medidas legales si se sigue asociando su nombre al de Onieva.

Por último, Marina aprovecha este comunicado para «desear a Íñigo y a su pareja lo mejor en su relación» y dejar un aviso a quienes la han atacado pensando que era la mujer con la que el empresario fue desleal a Tamara: «A aquellos que me están enviando mensajes de odio por algo que no sucedió, espero que encuentren la verdad y la paz en sus corazones».

Tamara Falcó e Iñigo Onieva

Ultimátum de Tamara Falcó a Íñigo Onieva para que recoja sus cosas del piso que compartían

Martín Bastos

Tamara Falcó no ha confirmado todavía de forma oficial si su boda con Íñigo Onieva ha quedado anulada definitivamente. Tal vez esté esperando a comunicarlo en la próxima portada de su revista de cabecera, que no ha tenido tiempo ni de publicar el esperado compromiso de una de sus figuras más veteranas y va a tener que explicar todo el embrollo del no-compromiso.

Tamara no lo ha dicho, pero sigue dando todos los pasos necesarios para apartar de su vida a quien fue su prometido durante apenas un par de días. En las últimas horas, la pareja ha dejado de seguirse mutuamente en redes sociales, algo que, según los protocolos de esta era digital, es la primera señal de menosprecio hacia alguien. Otro paso más en el camino hacia el olvido ha sido el ultimátum que la marquesa de Griñón le ha dado a su exnovio para que recoja todas sus cosas del céntrico piso de Madrid que compartían, y que ella paga, de modo que cuando ella decida regresar del fortín de la casa de su madre no se encuentre en la casa con nada que le recuerde a él.

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