La boda sorpresa de Alberto Chicote e Inmaculada Núñez tras casi veinte años juntos

Martín Bastos

SOCIEDAD

La pareja en la boda del chef Paco Roncero en el 2019
La pareja en la boda del chef Paco Roncero en el 2019 Josefina Blanco / Europa Press

El cocinero y presentador ha confirmado la noticia a través de las redes sociales

18 sep 2022 . Actualizado a las 17:26 h.

Boda sorpresa entre Alberto Chicote (53 años) e Inmaculada Núñez, su pareja desde hace veinte años. Ha sido el propio cocinero y presentador el que ha confirmado la noticia a través de las redes sociales con una foto que no deja lugar a dudas y escasas palabras. Las manos de los dos juntos y unas alianzas, junto al escueto mensaje: «Pues Inma y yo... Ya», escribía el conductor de programas tan famosos con Pesadilla en la cocina o ¿Te lo vas a comer?

Del enlace no se conocen más datos. No se sabe si la fiesta fue por todo lo alto con amigos y familiares, o algo sencillo e íntimo con sus más allegados. El caso es que no hace mucho, Chicote confesaba que a pesar de su larga relación con Inma, no descartaban convertirse en un matrimonio. Se lo aseguraba a Roberto Leal hace casi un año en el programa Fuera del mapa, de La Sexta. «Sí, sí me lo planteo. Me estoy sorprendiendo a mí mismo diciendo esto, pero sí, lo tengo en la cabeza y no tardaremos demasiado», explicaba. 

Durante la emisión del programa el cocinero explicaba que habían organizado una comida antes de que La Sexta programase ese capítulo de Fuera del mapa, para informar a los más cercanos de su decisión y que no se enterasen por televisión.

Tras terminar con el proyecto culinario en el que se centró en los últimos años Alberto Chicote, y que compaginó con su participación estelar en Pesadilla en la cocina y otros programas de Atresmedia, el cocinero y su ya esposa han abierto hace poco el restaurante Omeraki, en el centro de Madrid. 

Han sido meses de mucho trabajo y dedicación para abrir un local como el que siempre habían deseado. Uno de los puntos fuertes es el horno de leña donde cocinan, por ejemplo, paletillas de cordero lechal. 

El restaurante abre de de martes a domingo al mediodía y ofrece una fusión de cocina asiática y española con dos menús de 79 y 97 euros (sin bebidas). En el local también llama la atención su espectacular decoración, con un exquisito cuidado a todos los detalles. 

La pareja se conoció en el 2004, cuando él era cocinero en el restaurante Nodo y ella era la jefa de sala. Así que uno de los puntos en común de la pareja es su trabajo. Diez años después montaron Yakitoro, donde ella ejerció de jefa de sala. «La gente me decía mucho que montase un restaurante, pero para ello tienes que estar muy convencido. Fui capaz de hacerlo porque tengo a alguien que es capaz de hacer las cosas como yo sin necesidad de que tenga que estar presente. Hay que tener una estructura fuerte como somos nosotros dos. La confianza es absoluta», confesaba tras inauguración deshaciéndose en halagos a Inma. 

Sobre su vida más íntima, también ha hablado Alberto Chicote, que ha presentado en varias ocasiones las Campanadas en Atresmedia junto a Cristina Pedroche. «No he tenido hijos porque no he tenido tiempo, y ahora con Inma, ya somos más mayores. Ella tiene dos hijos y un nieto, (que llegó con los 40 años recién cumplidos). Entonces... ¿qué mas puedo pedir? Cuando digo que no tengo hijos, pero sí un nieto la gente se extraña. Siempre la he admirado muchísimo. No me canso de estar a su lado. No hay nada que me haga más feliz que escucharla feliz a ella», explicaba. 

Inma, mucho menos mediática que su marido, sí que ha hablado en pocas ocasiones de cómo es estar a su lado. «Llevo trabajando con él desde hace mucho tiempo y nunca hemos tenido problemas, tal vez porque somos muy parecidos en la forma de pensar en el trabajo. Somos muy exigentes», manifestaba en Palo y astilla a Mamen Mendizábal, en un programa que repasaba la trayectoria del cocinero. E incluso de cómo ha influido en su relación la fama de Chicote tras su salto a la televisión: «Le ha cambiado porque tiene mucho menos tiempo, hacemos muchas menos cosas de las que hacíamos antes. Hoy empezaba un nuevo programa, por ejemplo, y anoche no durmió. Esas cosas influyen en el estado de ánimo, en el cansancio...».