Debate sobre el fin de la prostitución: «Todavía no he visto a abolicionistas que hayan venido a pedir nuestra opinión»

doménico chiappe COLPISA

SOCIEDAD

Álvaro Cabrera | EFE

Las trabajadoras sexuales ofrecen sus argumentos en contra de quienes quieren erradicar el sexo de pago

20 oct 2022 . Actualizado a las 18:10 h.

Mientras la ley que propone abolir la prostitución está encima de la mesa de los parlamentarios, surge una oposición pública y organizada por parte de aquellos que participan en esta actividad económica de opacas y millonarias cifras. Desde prostitutas hasta dueños de bares, hoteles y pisos apoyan a la Plataforma de Personas Afectadas por la Abolición, presentada hace unos días en Madrid de forma oficial. Es la primera vez que este sector se organiza en España, después de que un sindicato fantasma se registrara en 2018.

Silenciadas las que defendían una regulación legal, en la actualidad persisten dos posiciones frente a los aspectos principales de la iniciativa del PSOE, apoyada por el PP. Hasta ahora la que se ha escuchado con más fuerza es la de las asociaciones feministas que piden políticas públicas para erradicar la prostitución. Pero ya alzan la voz los que se benefician de este comercio. Aquí se contraponen sus posiciones.

La confrontación empieza por el vocabulario. Las primeras, como Rosario Carracedo (R.C.), portavoz de la Plataforma para la Abolición de la Prostitución, hablan de «mujeres que sobreviven en prostitución», «proxenetas» y «puteros»; y las segundas, representadas por Susana Pastor (S.P.), presidenta de la nueva organización, usan «trabajadoras sexuales», «empresarios» y «clientes».

motivación

¿Defensa o ataque a la mujer? Mientras la portavoz de las abolicionistas asegura que «el nivel de violencia que comporta en sí mismo el uso sexual de las mujeres es ya intenso. Es un sexo tremendamente masculino, parte de un modelo patriarcal»; la plataforma de trabajadoras sexuales asegura que abolir la prostitución «no es una defensa hacia la mujer, es un ataque. No se vende un cuerpo, sino que se pacta por sexo».

libertad

¿Explotación o elección propia? A favor: «Explotación es obligar a alguien. La prostitución es una elección libre y la ley de abolición es paternalista. Una entra y sale cuando quiere», asegura Susana Pastor. Carracedo dice: «Impugno que las mujeres lo hagan voluntariamente. Lo hacen porque no tienen otra opción de supervivencia».

opciones

¿Un trabajo que se puede elegir? Pastor opina: «Pregúntales a las mujeres qué trabajo quieren que no sea la prostitución y te dirán que ninguno. ¿Por qué no dejamos a la mujer que sea lo que quiera?». Por su parte, Carracedo dice que quieren «un cambio de paradigma. Una sociedad en la que ninguna mujer esté en situación de explotación y subordinación».

pisos y hoteles

¿Obligadas a irse a la calle? En España la ley prohíbe el lucro con la prostitución ajena, pero permite cobrar a la mujer por usar un espacio para el sexo en cada «servicio». «Dejar a las trabajadoras sexuales sin viviendas ni lugares de trabajo las empujaría a la calle o a pisos clandestinos en solitario, donde podría haber violaciones, palizas, robos, sin que se pueda denunciar», dice Pastor. Rosario apunta: «No pasarían a la clandestinidad porque no se articulan sanciones contra las mujeres que sobreviven en prostitución».

multas

¿Es un criminal el putero? «El putero es un criminal, porque ejerce actos de violencia con daños contra las mujeres. La ley le debe sancionar penalmente», afirma Carracedo. Para Pastor, «no es lógico que el cliente pague una multa o vaya a prisión si ha pactado un precio con una chica. No se le puede convertir en criminal por un acto consentido. Hay gente que solo busca compañía y las mujeres hacen un trabajo social».

reparación

Compensación económica, ¿sí o no? R.C.: «Se necesita una medida de reparación integral para abrirles una puerta de salida. La igualdad requiere esa reparación a las conductas de violencia sobre las mujeres y apoyar a las personas con menos oportunidades». S.P.: «No queremos su pago único, que además es insuficiente».

ingresos

¿Derecho a ganarse la vida? Diversos estudios muestran que las personas que se prostituyen perciben unos ingresos mensuales entre los 300 euros —mujeres trans en la calle— y diez veces más —escorts' de lujo—, lo que mermaría con la caída de demanda. R.C.: «Decir que perderán ingresos se parece a los argumentos de los comercios de blancos en Estados Unidos cuando se abolió la ley que impedía que los negros entraran, pero se tienen que imponer los principios democráticos». S.P.: «Sin contar a las que están en la calle, la que menos saca unos 700 euros y otras pueden ganar 5.000 a la semana».

la realidad

¿De cerca o de lejos? «Todavía no he visto a las de las asociaciones abolicionistas que hayan venido a ver a las mujeres para saber su opinión», asegura Pastor. Carracedo contraataca: «Una parte importante de nuestra plataforma son las ONG que realizan programas asistenciales con supervivientes de la prostitución».

representatividad

¿Qué intereses se defienden? R.C.: «Ellas son cuatro, no representan a nadie. Esas mujeres defienden los intereses del proxenetismo. Defienden un negocio pero no un proyecto social». S.P.: «No es verdad que muchas abolicionistas sean extrabajadoras sexuales».