Lo bueno solo arrasa en Netflix

SOCIEDAD

MICHAEL OATS

09 ago 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Resulta curioso que tantas series top en el ránking de Netflix pasaran antes sin pena ni gloria por la televisión convencional. Que sí, que los anuncios son un insulto. Que en los últimos 25 años el prime time se ha retrasado 72 minutos hasta llegar a las 22.45 horas. Que la programación a la carta facilita mucho la vida. Que no hay que esperar una semana para el siguiente episodio ni seis meses para otra temporada —salvo que hayan tardado tanto en rodarla como la última de los Peaky Blinders y la abandonaras, incapaz de recordar por qué te interesaba—.

Es difícil entender por qué cuando algo es bueno de verdad, tarda tanto en triunfar. Aun con anuncios, con paciencia y toda la consciencia de lo duro que será madrugar al día siguiente. Alba es la última serie de las que emitió el prime time dignamente, aunque sin grandes alardes. Se une a Entrevías, que si bien salvó las audiencias de Telecinco, donde realmente arrasó fue en la plataforma. Vis a Vis pasó por dos canales hasta que Netflix la convirtió en serie de culto. Pero si hubo un petardazo, fue el de La Casa de Papel. Uno de los mayores éxitos mundiales de la ficción española registraba solo entre un 11 y un 14 % de share en Antena 3.

El formato cuenta, pero el esnobismo de los actores que antes no hacían series y ahora se pelean por hacer caja con ellas, también. Casi tanto como los modernos que dicen: «Yo no veo la tele», porque en Netflix es más cool.