Médicos del CHUO crean un plan para evitar el «delirium» de los mayores hospitalizados
SOCIEDAD
Uno de cada tres pacientes de más de 65 años sufre síndrome de confusión, que afecta a la mitad de los que pasan de 80
17 mar 2022 . Actualizado a las 17:15 h.El delirium es un trastorno que afecta a entre el 20 y el 30 % de los pacientes hospitalizados, con más frecuencia según avanza la edad del paciente. Así, suele darse en uno de cada tres mayores de 65 años, y llega al 50 % de los que han cumplido ya los ochenta. Si el ingreso es en cuidados intensivos, el porcentaje llega incluso al 70 %, según los datos de Juan González Soler, médico internista del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense. Él es uno de los impulsores de un grupo de trabajo multidisciplinar que buscar a dar a conocer el también llamado síndrome de confusión aguda en el anciano y las medidas que se pueden tomar para prevenirlo.
Alrededor del 50 % de los casos podrían evitarse con una serie de actuaciones como no alterar los horarios de los pacientes, respetando sus horas de sueño también durante la siesta, dejándoles un reloj, colocando fotos o permitiendo a los familiares estén con ellos el mayor tiempo posible. O incluso quitándoles por la noche el suero que no es necesario.
El delirium afecta en mayor medida a los pacientes que tienen una reserva neurológica mermada, como puede ser un caso de demencia, aunque sea en fase inicial. Al entrar en el hospital —normalmente pasadas 24 o 48 horas— se desorientan, no reconocen a sus familiares o incluso se ponen agresivos, mostrando un comportamiento que nada tiene que ver con el suyo habitual. «Son alteraciones fluctuantes del nivel de conciencia, de la atención y de la orientación», explica el psiquiatra Ignacio Gómez Reino sobre lo que define como un «trastorno neuropsiquiátrico». Provoca cuadros que generan una gran ansiedad a pacientes y familiares, asegura Soler, y sobre el que hay mucho desconocimiento. Para cambiar esta situación, en el CHUO han creado —el dibujante Simón Blanco le dio forma— una guía en formato cómic que han colocado en la planta de Medicina Interna. «Queríamos explicar de manera sencilla lo que es el síndrome, sus factores de riesgo y cómo podemos evitarlos y reducirlos, y cómo la participación de los s familiares puede ayudarnos mucho a reducirlo», apunta el médico Pablo López.
Pese a que es reversible en el 90 % de los casos —de forma inmediata casi siempre, aunque también pueden pasar semanas o incluso meses—, el síndrome de confusión aguda aumenta las complicaciones en la recuperación del paciente y también incrementa las tasas de mortalidad, tanto durante la hospitalización como tras el alta y el regreso a casa o a una residencia. En algunos casos el ingreso en un centro asistencial se produce como consecuencia de esa dependencia surgida durante la estancia en el hospital. Evitar que esto suceda supone un importante ahorro económico a medio plazo, defiende Soler, que cree que hay que profundizar en el asunto. «En el CHUO hay un grupo muy concienciado, pero falta mucho todavía. Llevamos cuatro o cinco años trabajando, pero con el covid se paró y ahora lo estamos reactivando», señala. Dice que no es solo cuestión de recursos (aunque contar con más personal sería un plus), sino de modificar ciertos procedimientos dentro del hospital —como revisar el estado cognitivo y funcional del paciente cada mañana— e interés por parte de las gerencias.