Tamara Falcó: «Mi madre es adicta al chocolate»

Gloria Salgado MADRID / COLPISA

SOCIEDAD

Raúl Terrel | Europa Press

La hija de Isabel Preysler y el fallecido marqués de Griñón se atreve con un libro basado en las recetas familiares tras su paso por «MasterChef»

14 oct 2021 . Actualizado a las 10:23 h.

«Un día, en una mudanza, el libro en que mi abuela guardaba sus recetas se extravió», recuerda con una inmensa pena Tamara Falcó (Madrid, 1981). Sintió que aquel trocito de su pasado era ya algo totalmente irrecuperable. Ese instante, «sin saberlo en ese momento» -apunta-, fue el germen del libro que presentó ayer en el suntuoso hotel Ritz de Madrid, Las recetas de casa de mi madre. Platos que cuentan historias (Espasa).

Y sí, Isabel Preysler tiene un importante papel en este inusual recetario, en el que firma un emotivo prólogo que su hija cree que realmente lo ha escrito Mario Vargas Llosa, pareja de su madre, aunque la socialité asegure una y otra vez que el Nobel solo se lo ha revisado. «Ahora va a resultar que mi madre es escritora», comenta entre risas Falcó, que agradece que su progenitora plasme sus sentimientos en papel y que «haya abierto las puertas de su casa al equipo de la editorial unas 18 veces» para las fotografías que ilustran el libro, en las que salen algunas de las vajillas de la familia. «Me ha caído una pequeña bronca porque dicen que no he escogido las más bonitas», señala.

Para ella lo importante es que en torno a los platos de la popular casa se reúne en muchas ocasiones la familia al completo. Pero, ¿qué suelen comer? «A Julio no le gusta el tomate, la pasta la come solo con queso, mientras que Enrique, que adora el jamón, últimamente cuando viene a España suele tomar lasaña». Aunque en lo que coinciden todos es en los filetes empanados. «Mis hermanos se peleaban siempre por el último», cuenta. La matriarca, para sorpresa de los presentes, es más de tartas, como la de chocolate. «¡¿En serio no lo sabíais?!», interpela a los periodistas presentes en la rueda de prensa. «¡Es adicta al chocolate!», exclama antes de desvelar que siempre lleva alguna onza de Michel Cluizel al 85% en el bolso porque no puede llevar tarta. «Acabamos de volver las dos de un viaje a Maldivas y se llevó seis tabletas para cinco días».