El covid y enfermedades no tratadas a tiempo por la pandemia provocan la mayor caída de la esperanza de vida desde la Segunda Guerra Mundial

María Hermida
María Hermida REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Profesionales sanitarios de un hospital neoyorquino de Brooklyn transportan cadáveres de fallecidos por COVID-19
Profesionales sanitarios de un hospital neoyorquino de Brooklyn transportan cadáveres de fallecidos por COVID-19 BRENDAN MCDERMID

La crisis sanitaria aniquiló el progresivo descenso de la mortalidad que se había logrado en cinco años

27 sep 2021 . Actualizado a las 17:51 h.

La cicatriz que ha dejado el covid-19 en la esperanza de vida es enorme. Así lo constata un estudio de la Universidad de Oxford hecho público ayer en el que se compararon datos de mortalidad y se calcularon tablas de vida de 29 países, incluidos buena parte de los de la Unión Europea, Estados Unidos y Chile. A raíz de esta investigación, llegaron a la conclusión de que la esperanza de vida, entre el 2019 y el 2020, cayó de forma considerable en 27 de los 29 países estudiados (solamente se salvaron Dinamarca y Noruega) y que es la reducción más grande desde la Segunda Guerra Mundial. ¿Por qué cayó la esperanza de vida? Principalmente, por la mortalidad atribuida al covid pero, también, por los diagnósticos tardíos de muchas otras enfermedades a cuenta de la pandemia. Citan, por ejemplo, el cáncer y las patologías cardiovasculares. 

La caída de la esperanza de vida más grande se da en Estados Unidos. Concretamente, los varones redujeron allí su esperanza vital en 2,2 años. España no llegó a ese punto, pero también experimentó descenso. Los autores del estudio concluyeron que en once de los 29 países estudiados se documentaron reducciones de más de un año completo para los hombre. En el caso de las mujeres, esa reducción se dio en ocho países. Las féminas de quince países y los hombres de diez terminaron con una menor esperanza de vida al nacer en 2020 que en 2015, un ejercicio en el que la esperanza de vida ya se vio afectada negativamente debido a una temporada de gripe especialmente mala. 

Las pérdidas en la esperanza de vida se atribuyeron en gran medida al aumento de la mortalidad por encima de los 60 años y se relacionaron con las muertes oficiales por covid-19. El estudio pone en contexto los datos, lo cual deja clara la enorme cicatriz que deja el covid. Así, los países estudiados, antes de la pandemia, tardaron en promedio 5,6 años en lograr un aumento de un año en la esperanza de vida recientemente. Todo ese progreso, que llevó más de un lustro cimentar, quedó aniquilado en el transcurso de 2020 por la crisis sanitaria del covid-19.