La aceptación de la vacuna del covid en Europa marca diferencias en el mundo

SOCIEDAD

PEDRO NUNES | reuters

El negacionismo estanca la inmunización en países como Estados Unidos

20 sep 2021 . Actualizado a las 11:49 h.

«Capitalismo» y «avaricia». Esas eran, según el primer ministro británico, Boris Johnson, las claves de que su campaña de vacunación contra el covid-19 fuese un verdadero éxito en el mes de marzo. Su país, Estados Unidos e Israel —al margen de las monarquías absolutas del Golfo que merecen un capítulo aparte— lograron acaparar los primeros lotes de fármacos, mientras la confianza en la Unión Europea, y particularmente en la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, se tambaleaba.

Seis meses después los tres países tienen desprotegidos a prácticamente uno de cada tres ciudadanos y en el caso de Estados Unidos a bastantes más. Apenas la mitad cuentan con la pauta de vacunación completa.

Entre tanto, la Unión Europea, con todos sus problemas, ha conseguido evidenciar que las claves estaban más bien en sistemas sanitarios robustos, profesionales implicados y, sobre todo, unas sociedades que han sabido poner la solidez de las evidencias científicas por delante de los negacionismos, las supercherías y los lógicos temores a lo desconocido. Incluso ha logrado valorizar el trabajo conjunto y la solidaridad hasta el punto de que Von der Leyen pudo presumir esta semana pasada de una «Unión con alma», que es el principal productor y exportador de vacunas contra el covid-19 en el mundo.