El tiempo está loco, el mes de julio no tiene precedentes en la historia

SOCIEDAD

SASCHA STEINBACH

Los eventos atmosféricos de las últimas semanas son diferentes cara de una misma moneda: el cambio climático

01 ago 2021 . Actualizado a las 12:26 h.

El relato meteorológico del último mes y medio en el hemisferio norte perfectamente podría titularse El tiempo loco. Galicia tendría su propia versión con ¿Dónde se ha metido el sol?. Todos los eventos atmosféricos recientes, tanto las intensas olas de calor como las lluvias torrenciales, son diferentes caras de una misma moneda: la del cambio climático. También este pésimo verano en la comunidad encaja perfectamente con el nuevo contexto que aflora debido a la actividad humana.

El aumento de los gases de efecto invernadero que han alcanzado registros inéditos en los últimos cuatro millones de años han elevado la temperatura media de la Tierra 1,2 grados por encima de los niveles preindustriales. Una cifra suficiente para alterar el equilibrio energético global. La naturaleza detesta los desajustes y actúa contra ellos. La furia meteorológica que ha causado estragos en las últimas semanas no es otra cosa que el planeta reaccionando.

Más vapor de agua

En el ciclo del agua no sobra ni una gota. El océano evapora, genera nubes que precipitan y vuelven al mar. La cantidad nunca cambia. Lo que sí puede variar es la disponibilidad en cada uno de los estados. El cambio climático está provocando que disminuya en su estado sólido y aumente en gaseoso. Las consecuencias son dos: subida del nivel del mar por dilatación térmica y lluvias torrenciales. Un aire cálido tiene más capacidad para contener humedad que uno frío. Por ello, una atmósfera más caliente desarrolla un enorme potencial para descargar grandes cantidades de lluvia.