¿Es legal que un camarero pida una PCR? Los juristas dicen sí

SOCIEDAD

Agostiño Iglesias

En España, la medida gallega es pionera

24 jul 2021 . Actualizado a las 09:54 h.

La pregunta, hecha con contundencia y desde el amargor que sienten los hosteleros por sufrir tanto el peaje de la pandemia, es clara: «¿Con qué autoridad va a pedir un camarero una PCR?». Se refieren a la medida que hoy tienen que aplicar en todos los concellos de nivel alto y máximo: pedir pruebas de covid o certificado de vacunación o de haber pasado el virus a los clientes que quieran acceder al interior, tanto para tomar un café a media mañana como para comer al mediodía o servirles un cubata por la noche. La respuesta a ese interrogante lo dan distintos juristas consultados, después de que la ministra Carolina Darias deslizase de que quizás esa orden necesitaría una mejor base legal y Núñez Feijoo respondiese que muchos países de la UE ya funcionan así con la hostelería.

¿Hay base legal para que un hostelero pida una PCR a un cliente?

Dos magistrados consultados, entre ellos el juez de lo contencioso Juan José Carbonero, señalan que sería mejor que la medida se apoyase en una ley o un decreto ley, y no en una resolución en el Diario Oficial de Galicia. Pero, aún así, no le ven mayor problema, creen que sí hay respaldo para aplicar la medida. Y lo mismo opina Luis Míguez, catedrático de Derecho Civil, que dice que en una situación de emergencia sanitaria con publicar la citada orden es suficiente.

¿No se está afectando un derecho fundamental al pedir ese requisito?

Los juristas consideran que no, que entrar en un local hostelero no es ningún derecho fundamental, para empezar. El único punto que sería más delicado es el derecho a la protección de datos y la intimidad. Pero los expertos consultados creen que la Xunta solventó bien la papeleta porque en la orden en la que publica la medida ya dice que «a exhibición da información a só poderá ser solicitada no momento de acceso. Non se conservarán estes datos nin se crearán ficheiros con eles». Es decir, queda muy claro que la única finalidad de obtener esos datos es preservar la salud pública, ninguna otra.