Britney Spears suplica ser libre tras 13 años de tutela: «No soy feliz»

La Voz JAVIER ROMUALDO | EFE

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Seguidores de Britney Spears ETIENNE LAURENT | EFE

«Tengo un DIU en mi cuerpo en este momento que no me deja tener un bebé, y mis tutores no me dejan ir al médico para que me lo saque», dice la artista en su declaración una jueza

25 jun 2021 . Actualizado a las 12:34 h.

Britney Spears no es feliz, no puede dormir por la noche y quiere llevar a su padre a la cárcel por la tutela legal que desde hace 13 años controla todos los aspectos de su vida y sobre la que suplicó a la justicia este miércoles que llegue a su fin.

«Quiero mi vida de nuevo», imploró la estrella durante una intervención telefónica en un juzgado de Los Ángeles, que marcó la primera vez que Spears se opuso públicamente a esta figura legal que comenzó en el año 2008, tras una mediática etapa marcada por un comportamiento errático.

Fue la propia cantante, que actualmente tiene 39 años de edad, quien pidió hablar. Nadie sabía lo que la princesa del pop iba a decir en su primera aparición ante la justicia desde 2019. «No había vuelto a intervenir porque en la audiencia anterior no me sentí escuchada», arrancó Spears.

Su acelerado discurso, de más de treinta minutos, hiló una lista de impactantes declaraciones que no se esperaban ni los fans ni la prensa presente en el juzgado, donde acudió Efe. «Esta tutela está pagando el sueldo de mucha gente. Estoy harta», continuó.

La artista cuestionó el sentido de la tutela legal, una figura que en Estados Unidos se reserva para personas incapacitadas o con enfermedades graves que no pueden hacerse cargo de sí mismas. «No tiene sentido que una persona bajo una tutela legal gane dinero», argumentó la artista después de denunciar que estuvo obligada a trabajar contra su voluntad durante su exitoso espectáculo de Las Vegas, que entre los años 2013 y 2017 fue una de las principales atracciones de la ciudad.

Spears retrató la tutela como una especie de secuestro del que se beneficia su familia y un grupo de abogados que llevan años recibiendo el dinero que ella ha ganado con su «duro trabajo». La fortuna de Spears, valorada en más de 50 millones de dólares, paga todos los costes derivados de esta figura legal.

Asimismo, la intérprete de Toxic afirmó que no tiene libertad para hablar con la prensa, dar entrevistas, casarse o formar una familia junto a su actual pareja. En ese momento, llegó una de sus declaraciones más impactantes: «Tengo un DIU (dispositivo intrauterino) en mi cuerpo en este momento que no me deja tener un bebé, y mis tutores no me dejan ir al médico para que me lo saque».