Muere Mila Ximénez de cáncer de pulmón a los 69 años

Martín Bastos

SOCIEDAD

La colaboradora de Telecinco anunció justo hace un año que le habían detectado la enfermedad

23 jun 2021 . Actualizado a las 18:26 h.

Siempre polémica, siempre vehemente, Mila Ximénez ha muerto a los 69 años de edad, un año después de que se le diagnosticase un cáncer de pulmón. La colaboradora televisiva llevaba varios días sedada y rodeada de sus familiares y amigos más cercanos. Fumadora, relató en Sálvame, el programa en el que trabajaba desde el año 2009, cómo había notado los primeros síntomas en junio del 2020. «Tengo cáncer de pulmón, estoy asustada pero lo vamos a conseguir», aseguraba muy esperanzada en el aquel momento. Mila Ximénez relataba así a unos consternados compañeros que todo había comenzado con un dolor en la espalda y que, pensando que se trataba de un problema traumatológico, acudió a hacerse una prueba. Al ver el resultado su médico la derivó directamente al oncólogo, que le comunicó la fatal noticia. Precisamente dos de sus hermanos lograron superar el cáncer.

«Me dicen que vamos a conseguirlo y yo haré lo que me digan, estoy absolutamente dispuesta a hacerlo. Yo a mi médico le dije ¿Me voy a morir? y me dijo ‘de esto no lo creo'», explicaba, mostrándose muy animada. «A mí un tumor de mierda no me va a parar la vida ni de coña. Estoy asustada pero lo vamos a conseguir», añadía. «Os juro, os prometo por mis nietos que de esta voy a salir, se lo he prometido a mi hija Alba y jamás le he roto un juramento», decía.

Pero con el paso de los meses y la dureza de la quimio y la radioterapia, el ánimo de la periodista fue bajando poco a poco. En una de sus últimas apariciones en el programa, el pasado mes de marzo, aseguraba con franqueza que «si me dicen que ya no voy a poder curarme, dejaría la quimio y la medicación y todo... me compraría una casa en el campo y me quedaría ahí disfrutando de lo que me quedase». Y reconocía que estas afirmaciones no eran bien acogidas por su familia y su entorno directo: «Muchos de mi familia no lo entienden y se enfadan cuando digo esto».

Precisamente, además de su hija Alba, fruto de su matrimonio con el tenista Manolo Santana y sus hermanos Manolo, Concha y Encarna, muchos de sus compañeros de Sálvame fueron un gran apoyo durante toda la enfermedad. No fue infrecuente ver a Belén Rodríguez, Belén Esteban, Raúl Prieto y Jorge Javier Vázquez, entre otros compañeros, acompañándola en estos últimos meses.

Precisamente el presentador le dedicaba unas emotivas palabras coincidiendo con su 69 cumpleaños en su blog de la revista Lecturas. «Te conozco desde pequeño, cuando salías en las revistas como Mila Santana. Me parecías una mujer mona, sin más», comenzaba. Jorge Javier relataba que empezó a tener relación con ella cuando Raúl Prieto la «rescató» para Aquí hay tomate. «Nos empezamos a hacer amigos en Sálvame', ese programa que empezó como una reunión de desempleados y ahora somos los reyes del mambo», recordaba. «Necesitamos tu sonrisa y tus arranques de mala leche por motivos intrascendentes. Porque el plató de Sálvame te echa de menos. Porque la audiencia está deseando que todo esto pase y vuelvas a compartir la vida con ella. Y porque, Mila, todo es mucho menos si tú no estás», escribía.

Mila: una vida bajo los focos

Milagros Ximénez de Cisneros Rebollo nació en Sevilla el 21 de mayo de 1952. Tenía tres hermanos, Concha, Manolo y Encarnación, a los que siempre estuvo muy unida. Perdió a sus padres con apenas un año de diferencia en el 2008 y el 2009 y se hizo famosa en los años 80, tras iniciar una relación con el tenista Manolo Santana, que actualmente tiene 83 años. Antes, con apenas dieciocho años, se había ido a Madrid con su pareja, que era un médico bastante mayor que ella y que estaba casado.

Muy unida a sus padres, sufrió sus últimas enfermedades con especial dolor. «Como los cuidadores de alzhéimer, esos héroes con tanto mérito y tan poca visibilidad. Mi padre fue uno de ellos, y no he podido evitar recordar imágenes que me partían el alma. No. No iba a consentir que me borraran las historias de amor más bellas que he conocido. Mi madre perdió la memoria, pero siempre rescató la que le unía a mi padre. Cuando él murió, ella le buscaba continuamente y decidió ir a buscarle donde estaba segura de que le encontraría. Él se ocupó de que llegara para seguir cuidándola», revelaba hace tiempo en Lecturas.

Cuando conoció a Manolo Santana, este se acababa de separar de su primera esposa, la coruñesa María Fernanda González-Dopeso, con la que tuvo tres hijos. Tras su matrimonio civil en 1983 adoptó el apellido del tenista pasando a llamarse Mila Santana y tuvo en 1984 a Alba.