Francia multa a Google con 220 millones por abuso en la publicidad en Internet

La Voz

SOCIEDAD

CHARLES PLATIAU | Reuters

El gigante estadounidense ha aceptado los cargos y el trato preferencial que ha dado a sus propias tecnologías

07 jun 2021 . Actualizado a las 18:28 h.

La Autoridad de la Competencia de Francia impuso este lunes a Google una multa de 220 millones de euros por haber abusado de su posición dominante en el mercado de la publicidad en línea.

La sanción es el resultado de una negociación con el gigante estadounidense de Internet, que ha aceptado los cargos y ha asumido una serie de compromisos en su política publicitaria que se convierten en obligaciones, explicó la Autoridad de la Competencia en un comunicado que recoge Efe.

En el centro de este asunto está la posición dominante que la compañía del buscador tiene en los servidores publicitarios para editores de páginas web y aplicaciones móviles, lo que le ha permitido dar un trato preferencial a sus propias tecnologías de la marca Google Ad Manager.

Eso ha beneficiado, en detrimento de sus competidores, tanto al funcionamiento de su servidor publicitario DPF, a través del cual los editores ponen a la venta sus espacios publicitarios, como al de la plataforma AdX, que organiza la subasta de esos espacios. En concreto, DPF daba ventajas a la plataforma de ventas y recíprocamente AdX favorecía al servidor publicitario de Google.

Uno de los principales mecanismos utilizados era que DPF comunicaba a AdX los precios que proponían los competidores y así podía utilizar esa información para ajustar sus propuestas en las subastas y aumentar sus posibilidades de ganarlas.

Para ello, modificaba sus comisiones en función de la presión que observaba por parte de los competidores que, por su parte, no disponían de esos elementos.

Google limitaba el atractivo de otros servidores publicitarios, lo que le ha permitido «aumentar sensiblemente su cuota de mercado y sus ingresos, que ya de por sí son muy elevados», hizo notar el organismo regulador.

En el origen de este procedimiento está la denuncia de tres compañías del sector de la prensa: News Corp. (editor entre otros de The Wall Street Journal, The Sun y The Daily Telegraph), Le Figaro y el grupo Roussel La Voix (que publica diferentes cabeceras regionales en Francia).