Sanidad publica la orden de restricciones «obligatorias» al ocio nocturno y a la hostelería

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Un bar de Barcelona que participó el mes pasado en un proyecto piloto de apertura del ocio nocturno.
Un bar de Barcelona que participó el mes pasado en un proyecto piloto de apertura del ocio nocturno. Kike Rincón | europa press

Todos los bares y restaurantes de España deberán echar el cierre como muy tarde a la una de la madrugada y dejar de servir a medianoche. A diferencia de la propuesta inicial, la vigencia de las normas ya no se supedita a que el 70 % de la población esté vacunada, sino a que la ministra de Sanidad apruebe su finalización previo acuerdo del Consejo Interterritorial

05 jun 2021 . Actualizado a las 12:13 h.

La obligatoriedad de las nuevas restricciones al ocio nocturno y la hostelería pactadas por el Gobierno y las comunidades el miércoles en el Consejo Interterritorial de Salud no ha sido bien encajada por las autonomías que votaron en contra. Madrid, Andalucía, Murcia, el País Vasco y Galicia, que rechazan una imposición del Ejecutivo central en un escenario de cogobernanza y con situaciones epidemiológicas muy dispares, se han mostrado en menor o mayor medida dispuestas a seguir adelante con sus respectivas normas regionales; solo Cataluña ha manifestado explícitamente que acatará el acuerdo. La ministra Carolina Darias advirtió este viernes de que, si no se respeta lo convenido, tendrá que hacerse cumplir desde Moncloa. «No procede tratar la pandemia con amenazas -replicó ayer a este aviso el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo-, sino con rigor, diálogo y razones».

A última hora de la tarde del viernes, el Ministerio trasladó la orden firmada a las comunidades que ha sido publicada en el BOE este sábado a primera hora, recordándoles de forma explícita en el texto que las medidas son de obligado cumplimiento desde ya. Se apoya para ello en el segundo párrafo del artículo 151.2.a) de la ley de Régimen Jurídico del Sector Público, sobre los Acuerdos de Conferencia Sectorial referidos al ámbito sanitario, en el que la Administración General del Estado tiene atribuidas funciones de coordinación general. «Aquellas comunidades y ciudades con estatuto de autonomía que se rijan por medidas más restrictivas que las acordadas serán quienes decidan sobre la conveniencia de flexibilizarlas», añade el documento, lo que supone que los Gobiernos autonómicos pueden imponer medidas más duras en horarios y aforos. Nunca, eso sí, abrir más la mano.

Las comunidades que estén fuera del nivel riesgo o en el nivel de alerta 1 -que hoy por hoy son Galicia, Cantabria, Navarra, Extremadura, Comunidad Valenciana, Murcia, Baleares y Canarias- pueden, si así lo consideran oportuno, permitir la reapertura del ocio nocturno hasta las dos de la madrugada, ampliable a las tres

En estos locales, tanto en el interior como en terraza, deberá consumirse siempre sentado, con una separación entre las sillas de distintas mesas de al menos 1,5 metros. Los bares, discotecas y pubs cerrados no podrán superar el 50 % de su aforo, y en el exterior tendrán vía libre para ocupar la totalidad de las mesas permitidas, en las que solo pueden estar diez perdonas (seis por mesa en el interior).

Si el territorio se encuentra en nivel de alerta 2 -el resto de comunidades, salvo el País Vasco y La Rioja, que están en el 3-, el Ejecutivo regional podrá valorar autorizar la apertura de estos locales de ocio nocturno con las restricciones que se proponen en el semáforo de Sanidad, que reduce el aforo a un tercio.

Con respecto a la hostelería, todos los bares y restaurantes de España deberán echar el cierre como muy tarde a la una de la madrugada y dejar de servir a medianoche. Si el territorio está fuera de los niveles de riesgo -en estos momentos no hay ninguno- se permite el servicio en barra, y si se encuentra en nivel de alerta 3 no podrá servir en el interior de los locales. A día de hoy el País Vasco y La Rioja solo pueden usar las terrazas. Euskadi ya ha avanzado que no acatará esta norma.

Feijoo volvió a exponer este viernes las principales razones por las que no comulga con el plan cerrado en el Interterritorial: no está de acuerdo con imponer «horarios más restrictivos» en terrazas que en el interior de locales de ocio nocturno y cree que no tiene sentido un protocolo que esté vigente hasta que la población esté inmunizada, porque lo ideal, defiende, es poder «tomar la temperatura a la pandemia». Considera que «no tiene ningún sentido» que a 10 de junio se apliquen las mismas restricciones que a finales de agosto. Sin embargo, la orden no supedita finalmente las normas a esta condición, sino a que Darias «apruebe la finalización de su vigencia» previo acuerdo del Interterritorial.

Desde la oposición gallega, sin embargo, empiezan a estar hartos de la constante tensión y «confrontación inútil» entre el Ejecutivo autonómico y el Gobierno. Mientras el secretario xeral del PSdeG, Gonzalo Caballero, cree que «ese pulso no genera ningún beneficio a los gallegos» -«cuando había estado de alarma, Feijoo estaba contra él; cuando no era necesario, lo pedía», criticó-, la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, señaló que en la actitud del mandatario hay «cierto oportunismo», ya que, en su opinión, en otros momentos se ha hecho «política de brazos caídos a la hora de defender el autogobierno».