La Xunta acusa al Gobierno de «meter medo» a la población con la vacuna de AstraZeneca

Raúl Romar García
r. romar REDACCIÓN

SOCIEDAD

Vacunación en Ourense con la segunda dosis de AstraZeneca
Vacunación en Ourense con la segunda dosis de AstraZeneca Santi M. Amil

Feijoo, preocupado porque Sanidad «informe de muertes por trombos cuando la mayoría de ciudadanos se inclina por una opción diferente a la suya»

28 may 2021 . Actualizado a las 16:12 h.

Preocupación, sorpresa e indignación a partes iguales. Es la reacción de la Xunta a la bronca del Ministerio de Sanidad a las comunidades, entre ellas Galicia, por no priorizar la administración de Pfizer como segunda dosis a los trabajadores esenciales de menos de 60 años que recibieron en primera instancia la vacuna de AstraZeneca, aunque también se da la opción de repetir con la marca anglosueca si los interesados firman un consentimiento informado. Pero lo que más ha enfadado al Gobierno gallego, al igual que a otras autonomías, es que Sanidad hubiera informado de cuatro muertes por trombos en personas que habían sido inmunizadas con AstraZeneca sin que previamente hubieran informado de ello a las comunidades y justo en el momento en el que la mayor parte de los beneficiarios de la segunda dosis estaban eligiendo mayoritariamente el suero surgido en la Universidad de Oxford en vez del desarrollado por Pfizer. El mensaje del departamento dirigido por Carolina Darias fue interpretado desde la Xunta como un intento de «meter medo á poboación».

El primero en mostrar su preocupación fue el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, a través de un tuit. «Preocupado porque el Gobierno informe de muertes por trombos cuando la mayoría de los ciudadanos se inclina por una opción diferente a la suya. Exigimos toda la información de todas las vacunas con inmediatez. Y que deje de convertir en política una cuestión que es solo científica», asegura.

Más duro aún fue el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda. «Nin a Xunta nin outras comunidades somos capaces de entender que está facendo o Goberno con este asunto, de donde ven esta irresponsabilidade, unha actitude que o que crea é intranquilidade e mete medo entre a poboación». Más extrañeza aún le origina el hecho de que el ministerio haya sacado a la luz, justo en este momento, las cuatro muertes por trombos. «O Goberno central -explica- o que non pode é vir agora con estes datos que explican de donde sacan e ata donde chegan e que están en contradicción con todo o que se acordou e con todo o que aconsellan os diferentes comités científicos. Se o Goberno ten datos, o que ten que facer é explicalos».

Rueda entiende normal que si se lanzan «estos datos sen máis explicacións», y más cuando la EMA y las sociedades científicas han corroborado la seguridad de AstraZeneca, «se cree unha enorme inseguridade entre a poboación», por lo que pide al Gobierno «que non fale de supostos informes que nunca mostra».

Pese a la llamada del Ministerio de Sanidad a las comunidades de priorizar la administración de Pfizer, la Xunta seguirá manteniendo su criterio, ya que considera que en ningún caso se han incumplido los acuerdos alcanzados en el Consejo Interterritorial de Salud. La Consellería de Sanidade, en este caso, ofrece a los ciudadanos candidatos a recibir la vacuna la posibilidad de elegir como segunda dosis la fórmula de Pfizer o la de AstraZeneca y, en ambos casos, deberán firmar un consentimiento informado, aunque el Gobierno solo lo pide para la marca anglosueca.

El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, explicó que,en un principio, la Xunta sí era partidaria de apostar por repetir con AstraZeneca como primera opción, ya que así lo aconsejaban los informes de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), de las sociedades científicadas y de los propios técnicos de su departamento, pero que luego se mostraron dispuestos «por lealtade» a asumir el acuerdo de la Comisión de Salud Pública de priorizar la vacuna de Pfizer.

Sin embargo, la situación cambió en la reunión del Consejo Interterritorial del día siguiente. «Aí foi a propia ministra a que plantexou a posibilidade de que os cidadáns escolleran, e a nós pareceunos ben esa posibilidade de que o cidadán elixira, ao igual que a todas as comunidades autónomas», apunta Comesaña. Y esto fue lo que hizo Galicia, dar a elegir a los ciudadanos entre las dos opciones tras informarles previamente. «Nos -señala el conselleiro- chamamos aos cidadáns e preguntamoslles que dosis quere poñer e lle ofrecemos dous consentimentos informados e moita información para que escolla con total liberdade a que vacina que considere máis axeitada». Hasta el momento, los gallegos han apostado de forma mayoritaria por repetir la segunda dosis con Pfizer, al igual que lo están haciendo los de Murcia y Andalucía.

Comesaña admitió haber recibido con «preocupación» la nueva advertencia del ministerio, porque «estase a transmitir unha imaxen mala dun proceso que ten que ser impecable». «Hai que centrarse -destaca- en que as vacinas cheguen a poboación canto antes e non en discusións que o único que fan é confundir a poboación».