Las vacunas fueron financiadas con 5.000 millones de fondos públicos

Raúl Romar García
r. romar REDACCIÓN

SOCIEDAD

Fábrica para la producción de vacunas en Brasil
Fábrica para la producción de vacunas en Brasil André Coelho

Los países ricos acaparan el 53 % de las 8.870 millones de dosis comprometidas

28 may 2021 . Actualizado a las 09:07 h.

En Níger, donde la esperanza de vida no llega a los 63 años, se han administrado 1.500 dosis de vacunas contra el covid y en Honduras solo han llegado al 0,56 % de la población, mientras que Israel tiene casi al 70 % de la población inmunizada con al menos una dosis y Estados Unidos al 50 %. Es la muestra que constata que la vacunación mundial contra el coronavirus es una carrera a dos velocidades que evidencia la desigualdad entre ricos y pobres y que revela que, en el mejor de los casos, no será posible alcanzar la inmunidad de rebaño a nivel global hasta el 2023.

En la actualidad más de 8.800 millones de dosis, de las algo más de 12.000 que se necesitan para lograr el objetivo, se han comprometido en compras avanzadas a nivel global, la mayoría a través de acuerdos bilaterales. De ellas, 4.700 fueron reservadas por los países ricos, mientras que 9 de cada 10 ciudadanos no tendrán acceso a la terapia preventiva en el 2021. Son los datos que se recogen en el informe La vacuna: un bien público global para afrontar una pandemia, un documento de la campaña No es sano, impulsada por distintas oenegés y organizaciones humanitarias, que insisten en la necesidad de liberar las patentes para acelerar la producción y llevar las dosis a todos los rincones del planeta. En 6 meses, aseguran, las fábricas de países como Bangladés, Vietnam o Argentina estarían en disposición de fabricarlas si reciben la transferencia tecnológica necesaria.

Pero existe otra realidad menos conocida. Las vacunas no se lograron en tiempo récord de la nada, sino del fuerte apoyo primero de los gobiernos a la investigación básica que las hizo posible y a los fondos que dispusieron después para acelerar el proceso. Las principales compañías han recibido 5.000 millones para aumentar la capacidad de producción y distribución de las dosis de inversión pública y filantrópica. El 98 % de esta cantidad procede de la aportación de los Gobiernos.

AstraZeneca

Oxford, dispuesta a ceder la exclusividad

La vacuna de la Universidad de Oxford y AstraZeneca, con un precio de 2,9 euros por dosis en la UE, es la más barata de las desarrolladas en Occidente. De los 9.500 millones empleados en su desarrollo, 1.850 fueron de fondos públicos y casi 700 procedentes de entidades filantrópicas.

En el acuerdo de Oxford con AstraZeneca, los socios habrían pactado operar sin fines de lucro durante la duración de la pandemia, lo que supondría que el precio cubriría los costes de producción y distribución durante un tiempo limitado. Oxford estaba dispuesta a ceder su tecnología en términos de no exclusividad, pero los demás socios lo impidieron.

Pfizer/BioNTech

Más de 12.000 millones en ventas

La vacuna de la biotecnológica alemana BioNTech, propietaria de los derechos de la propiedad intelectual, habría recibido al menos 2.000 millones de euros para fomentar la producción, según el informe de No es Sano. Para investigación previa la UE le dio nueve millones en diez años y recibió un préstamo del Banco Europeo de cien millones. Pfizer-BioNTech ha comprometido ya más de 1.600 millones de dosis, de las que un 70 % están reservadas por países de altos ingresos, principalmente la UE o EE.UU. La compañía, que solo ha destinado 40 millones de dosis al mecanismo Covax, prevé generar este año 12.300 millones de euros en ventas por la vacuna.

Moderna

Amplio apoyo del Gobierno de EE.UU.

La compañía biotecnológica estadounidense recibió del Gobierno ya en el 2013 un total de 20,5 millones de euros para el desarrollo de su tecnología de ARN y el pasado año obtuvo del programa estatal Barda 1.500 millones para continuar con la producción a gran escala de su suero, del que había comprado por adelantado 100 millones de dosis. En febrero de este año, la Administración Biden anunció una tercera compra de cien millones.

La empresa tiene asegurada la venta de 800 millones de vacunas. Su precio es el más caro, ya ronda entre los 15 y los 37 dólares, según la demanda. La UE pagó 18 por unidad.