Los países más adelantados muestran que las vacunas pueden con el covid

Juan Ventura Lado Alvela
j. v. lado REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Una adolescente de 14 años recibe la vacuna contra el covid-19 en California
Una adolescente de 14 años recibe la vacuna contra el covid-19 en California LUCY NICHOLSON

Israel, Reino Unido y Estados Unidos han cortado claramente las infecciones

16 may 2021 . Actualizado a las 10:01 h.

Los signos cada día son más evidentes: las vacunas contra el coronavirus frenan los contagios. Los datos de los países con las campañas de inmunización más avanzados del mundo, como Israel, Reino Unido y Estados Unidos lo corroboran y también ponen en evidencia el retraso que aún arrastra España y la práctica totalidad de los países de la Unión Europea.

Lo que ya no es tan fácil es determinar el efecto exacto que tienen las vacunas en el control de las infecciones, porque en estos países la vacunación coincidió con las restricciones más contundentes de toda la epidemia, ni a partir de qué porcentaje de población alcanzada empiezan a caer los contagios. Eso sí, en los tres casos las reducciones significativas se observan a partir de porcentajes iguales o superiores a los que ahora tiene Europa.

En Israel el cambio claro de tendencia se observa a partir del 17 de enero, cuando el país estaba cerca de los 1.000 contagios diarios por millón de habitantes y había alcanzado al 25,5 % de sus ciudadanos con al menos una dosis. Reino Unido ya venía con una caída en picado desde sus peores datos de enero, pero fue a partir del 22 de febrero, con el 26,4 % de la población alcanzada, cuando certificó el control de la epidemia. En Estados Unidos también coincidió el acelerón de las vacunas con las restricciones y la bajada de los casos, pero es en estos últimos días, con el número de primeras dosis por encima del 40 % cuando se observa un impacto más claro pese a que las medidas de control empiezan ya a adoptar un cariz postpandémico.

La nota discordante, que además invita a las máximas precauciones en Europa, la pone Chile. Con un 46 % de vacunados aún empieza ahora a controlar una segunda ola que resultó verdaderamente demoledora en el país. Parte de la explicación podría deberse a la menor efectividad de las vacunas chinas, que suponen más del 90 % de las administradas en el país, pero los expertos locales insisten sobre todo en el impacto de una excesiva relajación de las medidas de prevención coincidiendo con las vacaciones de verano y un clima de exceso de confianza ligado a ese relativo éxito de las vacunas.

Al margen de la observación de los datos, que muestra que, por ejemplo, Israel está notificando menos de 50 casos diarios, se suceden los estudios científicos que apuntan en el mismo sentido. El último del Public Health England, llevado a cabo en Reino Unido, revela que a las tres semanas de recibir la primera dosis de Pfizer o de AstraZeneca los vacunados que se contagiaron tenían entre un 38 y un 49 % menos de posibilidades de transmitirle el virus a las personas con las que conviven, en comparación con los que no recibieron la vacuna.

Además, cuatro semanas después de esa primera inyección, quienes la recibieron se contagiaron entre un 60 y un 65 % menos que las personas sin vacunar.

Eso sí, los expertos avisan de que en todos los casos que sea posible es necesario completar la pauta tal cual lo fija el fabricante y se ha probado en los ensayos, porque ya hay datos de Estados Unidos que indican que hasta un 8 % de las personas que acudieron a ponerse la primera dosis de Pfizer y Moderna no se presentaron a la hora de recibir la segunda.

La Unión Europea recupera ritmo pero ni siquiera ha vacunado a una de cada tres personas 

Los países de la Unión Europea van poco a poco sacudiéndose el letargo inicial de sus campañas de vacunación cada uno con sus pequeños hitos. Por ejemplo, Italia acaba de anunciar que todos los habitantes de Lombardía, la zona cero del covid en el continente, habrán recibido al menos una dosis. Y Alemania marcó esta semana su récord absoluta de administración con 1,35 millones de dosis inoculadas en solo 24 horas.

En cualquier caso el camino que les queda por delante es más que significativo porque, de media, ni siquiera han podido ofrecerle la primera dosis a uno de cada tres ciudadanos.

Aunque es cierto que Malta aparece en el tercer puesto a nivel mundial en número de vacunas administradas por habitante y solo Israel y Bután tienen a más nacionales con algún tipo de protección contra el covid, para encontrar el siguiente país de la Unión hay que irse hasta el puesto noveno, en el que está Hungría, precisamente el país que más se ha desmarcado de la estrategia comunitaria optando por adquirir vacunas que no están aprobadas por la EMA, como la Sputnik V rusa.

Entre los grandes estados del continente el primero es Alemania en el puesto 18, con algo más de 46 dosis por cada 100.000 habitantes, y el siguiente España, en el 21, con 45. Los dos países muestran estrategias ligeramente distintas, porque mientras Alemania lleva cierta ventaja en el porcentaje de población que ha recibido al menos una dosis (35,6 %) frente al 31 de España. Sin embargo, en cuanto a la cantidad de personas que tienen la pauta completa para la inmunidad los papeles se invierten: apenas un 10,5 % frente a casi un 15 %.