Pilar Rubio diseña bañadores gallegos

Arantza Furundarena COLPISA / MADRID

SOCIEDAD

J.J. Guillén

La mujer de Sergio Ramos ha creado una colección cápsula pra Selmark. «Mi madre es modista y siempre he tenido una máquina de coser a mano»

16 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

«No tengo voz, pero la imito muy bien», decía Sara Montiel. «No soy una superwoman», puntualiza Pilar Rubio. Pero lo cierto es que la imita de maravilla... Porque además de criar a cuatro niños, superar retos televisivos casi inhumanos, posar como imagen publicitaria y machacarse en el gimnasio, todavía le queda tiempo para ejercer como diseñadora de trajes de baño.

Da la sensación de que a la mujer de Sergio Ramos le cunde un día tres veces más que al resto de los mortales. El domingo por la tarde, mientras otros dormitan en el sofá, ella encuentra un rato para diseñarse una falda, coserla con la Singer y marcarse un tutorial. Ataviada con dicha prenda, el pasado miércoles Pilar añadió otra tarea más a su apretada agenda, la de someterse a una maratoniana sesión de entrevistas con el fin de presentar la colección cápsula que acaba de diseñar para la veterana firma corsetera Selmark.

Son dos bikinis y tres bañadores «versátiles, que sirven lo mismo para la playa que para salir de noche, según cómo los combines», detalla. Y aunque jura tener «las mismas inseguridades que cualquier mujer», lo cierto es que ella luce sus propios diseños con cuerpo de pasarela, a pocos meses de haber dado a luz a su cuarto retoño.

El secreto no es otro que una anatomía privilegiada y una disciplina prusiana. «Me he levantado a las seis y quizás me acueste a las dos. No he podido cumplir con mi rutina en el gimnasio, pero lo haré a las 11 de la noche, cuando llegue a casa».

En el vídeo promocional de la firma gallega de lencería para la que lleva trabajando desde 2020, la colaboradora de El Hormiguero aparece jugueteando con dos serpientes. «Es que me flipan. Me encanta el tacto que tienen, cómo se te enrollan por el cuerpo, lo sigilosas y elegantes que son. Si pudiera tendría serpientes en casa -asegura-. Yo solo les tengo miedo a las cucarachas. Veo una y me pongo a saltar. Pero si hay que posar con cucarachas pues, nada, es cuestión de adaptarse. Para mí sería otro reto».

Afán de superación

Nacida en la madrileña Torrejón de Ardoz hace 43 años, Pilar Rubio atribuye su habilidad con la costura a que su madre es modista. «Siempre he tenido una máquina de coser entre mis manos». El perfeccionismo y afán de superación los trae de serie. «Cuando era pequeña y llegaban las vacaciones, en el cole me daban esos cuadernos Santillana. Pero si me tocaba el de 5º de EGB yo siempre me compraba el de 6º para saber más e ir adelantada. Siempre he intentado dar un poquito más de mí», recuerda.

También le pedía dinero a su padre para apuntarse a cursos de inglés y francés, por su cuenta. «Mis padres confiaban tanto en mí que nunca me pedían las notas. Siempre he sido muy responsable».

También jugaba con muñecas. «Los Nenucos no me gustaban pero a las Barbies les pintaba el pelo de colores y les maquillaba la cara tipo Kiss». Es el espíritu 'heavy' que dice mantener intacto. Forma parte del motor de su vida y por eso a sus hijos les pone a todas horas Rock FM y ensaya con ellos coreografías. Sin embargo, Pilar no está para fiestas postpandemia. Ha pasado el coronavirus «casi asintomática, solo con un poco de dolor de cabeza» y ni se plantea celebrar el fin del estado de alarma. «¿Con cuatro hijos? -exclama-. Yo lo único que celebraría es poder dormir un día ocho horas».