Francia expulsa de las aulas la escritura inclusiva tras su veto en los textos oficiales

Javier Becerra
javier becerra REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Emmanuel Macron y Jean-Michel Blanquer en una visita a un colegio
Emmanuel Macron y Jean-Michel Blanquer en una visita a un colegio POOL

La técnica de sumar el sufijo femenino tras un punto no se usará en las escuelas

09 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El Gobierno francés se ha posicionado en contra del avance de la escritura inclusiva. Primero fue con la prohibición de su uso en los documentos oficiales, dictada por Édouard Philippe en el 2017, cuando era primer ministro. Ahora llega un segundo nivel en ese rechazo. El veto se extiende a las aulas, tras la publicación esta semana de una circular del ministro de Educación Nacional, Juventud y Deportes francés, Jean-Michel Blanquer, en la que confirmaba opiniones vertidas previamente.

«Debería prohibirse el recurso a la denominada escritura inclusiva, que utiliza notablemente el punto medio para revelar simultáneamente las formas femenina y masculina de una palabra usada en masculino cuando se usa en un sentido genérico», señala. Los que defienden esta práctica han encontrado así una técnica para incluir ambos géneros en un mismo vocablo. Por ejemplo, si se desea incluir en una palabra electores y electoras, habría que escribir «électeur·rice·es».

Este modo de escritura se ha ido extendiendo en diferentes ámbitos, provocando una gran polémica que el Gobierno pretende zanjar. En su circular, Blanquer argumentaba que esta solución perjudica a los alumnos, ya que supone «un obstáculo para la lectura y la comprensión de la escritura». En ese sentido, el ministro subrayó que «la imposibilidad de transcribir textos verbalmente con este tipo de escritura dificulta la lectura en voz alta», lo que perjudica directamente a los sistemas tradicionales de aprendizaje. Además, aludió a que implantando este tipo de escritura se generarían problemas de ortografía y constituiría un obstáculo para que niños padecen ciertas «discapacidades o problemas de aprendizaje» accedan al francés.

Rechazo de los profesores

Este último punto ha sido duramente criticado por los sindicatos de enseñanza como el SUD, que tachó al ministro de «cínico» por «utilizar a estudiantes con discapacidad como pretexto». Al contrario de la idea de Blanquer, a quien acusan de tener «una ideología reaccionaria», los profesores piden que «deje de intentar imponer su atraso a la comunidad educativa». Al respecto, instan a los profesionales de la enseñanza a «que ignoren estas instrucciones de otra época y que ejerzan como lo deseen, dependiendo de las situaciones profesionales, el pleno uso de su libertad educativa».

En Francia el debate sobre la reformulación del lenguaje y su escritura es especialmente intenso en los últimos años. Ante su empuje, la Academia Francesa terminó posicionándose en contra. Lo calificaron como «aberración inclusiva» y proclamaron que la lengua francesa se encontraba «en peligro mortal». Esto lo decía en el 2017. «Nuestra nación es responsable ante las generaciones futuras», añadía solemne.

Esa idea la parece tomar ahora el ejecutivo de Emmanuel Macron, cerrando puertas a la expansiva técnica del punto medio y el sufijo. Sin embargo, sí se muestra partidario de feminizar ciertos cargos y profesiones que, en francés, se resisten al desdoblamiento. «La elección de ejemplos o afirmaciones en una situación docente debe respetar la igualdad entre niñas y niños, tanto a través de la feminización de términos como a través de la lucha contra las representaciones estereotipadas», detalla su ministro en la citada circular.

Propuestas en España

En España el lenguaje inclusivo no tiene ese problema, al apelar normalmente por el desdoblamiento (los electores y las electoras, por ejemplo). En cualquier caso, en los últimos tiempos han surgido fórmulas de neutralidad como el uso de la arroba (@), la letra «x» o la vocal «e», pero con escasa penetración en el uso corriente y nula en la enseñanza y la Administración. No obstante, el debate está ahí. Recientemente, el exdirector de la Real Academia Española Darío Villanueva calificaba como error «alterar la naturaleza de la lengua».