Primera jornada sin toque de queda: alegría en la hostelería por el fin de las restricciones más duras

LA VOZ REDACCIÓN

SOCIEDAD

Los gallegos aprovecharon el sábado veraniego para llenar las terrazas ya durante el día

09 may 2021 . Actualizado a las 12:33 h.

El buen tiempo acompañó a la jornada del fin del estado de alarma. Durante este sábado, todas las zonas céntricas de las ciudades gallegas volvieron a experimentar colas a la espera de una mesa para poder disfrutar del ambiente en una terraza. De norte a sur, los hosteleros celebran como un primer alivio el aumento del horario hasta las once de la noche, en el caso de las cafeterías, y hasta la una de la madrugada para los restaurantes. Es la primera vez en muchos meses en que fue posible prolongar el tapeo o la cena. Por esta razón, algún hostelero explicaba este sábado en Lugo que, ante la afluencia de clientela, se planteaba ya la posibilidad de contratar algún empleado más o retirarlos del ERTE. «Este viernes tuvimos a casi 80 personas cenando en la terraza, así que imagínate qué bien nos vendrá que una parte de ellos se queden después a tomar una cerveza», aseguraba un responsable del Café del Centro en la misma ciudad. Los bares de la ciudad de la Muralla coinciden en que la franja de las nueve a las once es clave para sus negocios. El cierre a las nueve, para muchos, se quedaba corto, ya que aquellas personas que salen del trabajo a las ocho apenas tenían tiempo para cenar y disfrutar de alguna consumición en sus establecimientos.

En A Coruña se notó esta misma recuperación, con numerosas familias que aprovecharon el sol en los locales del paseo marítimo, la Marina y el Parrote, que durante la tarde estuvieron especialmente animados. A las 21.00 las calles de la ciudad eran un bullicio, pero a las 23.00 horas estaban prácticamente vacías. Calles como Barrera, Estrella o Torreiro, en el centro, volvieron a experimentar el movimiento de antaño, pero fieles a la costumbre, los coruñeses se fueron retirando poco a poco.

La playa de Samil, en Vigo, fue otro de los puntos más concurridos, aunque mucha gente del sur de Galicia aprovechó para cruzar la frontera y pasar el día en Valença, Caminha o Vila Nova da Cerveira. El tráfico en la frontera fue fluido en todo momento, sin embargo, los hosteleros portugueses recibieron con los brazos abiertos a los primeros clientes gallegos que adelantaron unas horas el fin del estado de alarma y alegraron también las compras en la zona de la fortaleza. En la ciudad los hosteleros estaban de celebración: «Los clientes vienen contentos, comen relajados y piden una copita». La Alameda, el Casco Vello o Bouzas colgaron el cartel de completo (con aforos del 30 % en el interior).

En Ourense se volvió a llenar la zona de vinos: «Ahora aun nos vamos a cenar a un restaurante», contaba desde un bar de la praza de San Martiño una joven que compartía mesa con su amiga pasadas ya las diez y media. «Es algo nuevo, o casi, que se agradece mucho».

En a comarca de A Mariña se espera con expectación este domingo porque ya se podrá circular por el puente de Os Santos y tener comunicación con Asturias, otra de las zonas que recibirá a centenares de gallegos.

Los empresarios del ocio nocturno están esperando que pronto puedan sumarse a esta apertura e iniciar la actividad de sus negocios.

En Barbanza había mucha incertidumbre pero finalmente la hostelería se animó y muchos establecimientos, cerrados desde diciembre, se decidieron a abrir sus puertas. Tal es el caso del restaurante Don Paquito, de Boiro: «Decidimos abrir agora porque parece que a cousa vai mellor, rematou o estado de alarma e estase vacinando a moita xente»

Más allá de la hostelería, el relajamiento de las restricciones resucita también los cines, los hoteles y las piscinas en la Costa da Morte.