La inoperancia política mantiene en las neveras casi un millón de dosis de AstraZeneca

Juan Ventura Lado Alvela
j. v. lado REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Oscar Vázquez

El Sergas usa esta vacuna junto a Pfizer y Moderna en el grupo de 66 a 69 años

08 may 2021 . Actualizado a las 15:38 h.

Los vaivenes de la estrategia de vacunación y la falta de determinación política respecto al uso de Vaxzevria, la vacuna de AstraZeneca, ha supuesto que las comunidades tengan en las neveras en estos momentos 952.293 unidades de este suero, casi el 20 % de los 5,3 millones que ha repartido el Ministerio de Sanidad, cuando de Pfizer-BionTech, con 13,6 millones distribuidas, apenas hay 400.000 en reserva. Y eso que del laboratorio anglo-sueco no hubo envío esta semana y de Pfizer llegaron 1,7 millones de dosis.

Ya no se trata solo de que las autonomías y los usuarios sigan sin saber qué va a pasar con la segunda dosis de los menores de 60 años que recibieron la primera de Vaxzevria, es que en algunas comunidades ya no saben qué hacer con las vacunas que tienen de esta farmacéutica porque las posibilidades se agotan.

Pese a los requerimientos de sociedades científicas y presidentes regionales para que se autorice su aplicación -aunque solo sea a quien lo pida de manera voluntaria- en menores de 60 años, cada vez parece más claro que el Ministerio de Sanidad no está por la labor y que esta vacuna no va a jugar el papel fundamental que se le presuponía en la campaña de inmunización.

Entre tanto, los líderes autonómicos empiezan a perder la paciencia. El presidente de Andalucía, Juanma Moreno instó ayer al Ejecutivo de Pedro Sánchez a tomar «una decisión rápida» sobre las 150.000 vacunas que en su caso tienen inmovilizadas y advirtió que, de no hacerlo, será el Gobierno andaluz el que lo haga. «Ellos sabrán lo que hacen, pero la Junta no va a permitir que haya decenas de miles de vacunas estancadas mientras hay ciudadanos que enferman», sentenció Moreno, que criticó esta situación de incertidumbre en la que se encuentran las comunidades y los ciudadanos.

Un desconcierto del que también cayó presa ayer el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, al tratar de explicar por qué en el grupo de 66 a 69 años se están administrando diferentes vacunas: «Tiñamos previsto administrar Moderna e Pfizer. Se hai persoas -e así as hai porque eu, ademais, coñezo algunha- ás que se lles administrou AstraZeneca, o que se necesita é saber exactamente onde estivo a confusión e ver se esa confusión está definitiva solucionada», porque «AstraZeneca estaba indicada para esas persoas entre 60 e 69 anos. Posteriormente o Consello Interterritorial comunicounos que é máis procedente de 66 a 69 Pfizer ou Moderna e nós aceptamos, aínda non compartindo ese criterio».

«Todas son seguras y eficaces»

Feijoo incluso llegó a pedir disculpas, cuando en realidad no hay ningún error. La propia estrategia de vacunación, en su última actualización del 20 de abril, dice que «las vacunas de vectores víricos se utilizarán, en el caso de Vaxzevria, para la vacunación de las personas de 60 a 65 años y aquellas entre 66 y 69», pero eso no implica que no se le puedan aplicar también las de Pfizer, Moderna o Janssen, más cuando el principal objetivo de la campaña en estos momentos es proteger a las personas mayores de 60 años.

Por tanto, tal como explican desde el Servizo Galego de Saúde, se está vacunando con todos los sueros en función de la disponibilidad que hay de cada uno de ellos «porque todos son seguros e eficaces».

Por ejemplo, en Ourense el jueves usaron AstraZeneca y hoy inyectarán Pfizer, en Vigo y Santiago-Barbanza están aplicando Moderna después de agotar las dosis de AstraZeneca que tenían asignadas, en las áreas de A Coruña-Cee y de Pontevedra emplean Pfizer, y en Ferrol el lunes van a inocular dosis de AstraZeneca, pero el martes puede ser Pfizer porque «depende de las dosis que llegan cada día».