El estado de alarma se levanta con uno de cada tres españoles en riesgo extremo

SOCIEDAD

Desde hoy, cualquier ciudadano puede moverse libremente por todo el país

09 may 2021 . Actualizado a las 17:40 h.

España amanece hoy sin estado de alarma: a partir de ahora cualquier ciudadano puede moverse libremente por todo el país, salvo en áreas concretas de alta incidencia susceptibles de ser cerradas previa autorización judicial. En función de su particular situación epidemiológica, las comunidades mantienen restricciones donde sí pueden actuar, mientras esperan a que sus respectivos tribunales se pronuncien para limitar, en caso de así necesitarlo, la movilidad y las reuniones, porque la realidad es que esto no se ha acabado; de hecho, el período de excepcionalidad se cierra con datos que distan significativamente de los objetivos marcados por Sanidad para dar por controlada la pandemia.

Según el documento Actuaciones de respuesta coordinada para el control de la transmisión, más conocido como «semáforo covid», España se encuentra en un nivel 3 sobre 4, en cuanto al riesgo de contagio, con una incidencia acumulada a 14 días -indicador que ha determinado la dureza de las restricciones durante toda la emergencia- en 198 casos por cien mil habitantes, ocho veces más que los 25 fijados para estar a salvo. De hecho, no hay ninguna autonomía en este valor: el mínimo lo marca Valencia, con 40, y seis territorios permanecen en peligro extremo, por encima de los 250: el País Vasco (447), Madrid (317), Navarra (296), Melilla (295), Aragón (293) y Cataluña (251).

El panorama no es más optimista si se atiende a la presión hospitalaria. Ahora mismo están ingresadas con covid 8.605 personas, de las que 2.183, en cuidados intensivos, se encuentran en situación grave. El problema es la capacidad del sistema para atenderlas: actualmente el 21,85 % de todas las camas uci de España (más de una de cada cinco) están ocupadas por pacientes con coronavirus. Los técnicos de Sanidad habían estimado, sin embargo, que para decretar la nueva normalidad la presión en intensivos debía estar por debajo del 5 %, cuatro veces menos.

Con este escenario, algunos Gobiernos autonómicos se han visto obligados a recurrir a la Justicia para imponer límites y, así, mantener al virus a raya. Pero la disparidad de criterios pinta hoy una España con 19 modelos distintos de gestión: mientras los tribunales de Baleares, Valencia y Cataluña consideran justificado mantener el toque de queda y limitar las reuniones, y el de Madrid entiende como necesario dejar todavía aisladas cinco zonas básicas de salud, la Justicia vasca estima que el ordenamiento jurídico no permite acordar estas medidas fuera del estado de alarma.

El toque de queda se mantiene en tres comunidades

Desde este domingo, si las comunidades quieren implantar medidas restrictivas que afecten a los derechos fundamentales deben contar con el visto bueno de sus tribunales superiores. Solo el País Vasco ha solicitado, sin éxito, el cierre perimetral. Pidió también el toque de queda, que, del mismo modo, le fue denegado, un movimiento que se repitió en otras cuatro autonomías, contrarias a limitar la limitación a la movilidad nocturna. De momento, solo han recibido respaldo jurídico Baleares y Valencia. El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) denegó este domingo la pretensión del Gobierno regional (también la limitación de entrada y salida en las islas que se encuentran en los niveles de alerta 3 y 4) y Navarra conservarán la restricción a la espera de que sus jueces se pronuncien. Lejos de haberse aclarado, la situación se ha complicado todavía más.

Toda Galicia -a excepción de Cambados, Cualedro, Laza, Padrón y Vilanova de Arousa, concellos con la tasas más altas de contagios- recuperó esta pasada medianoche la movilidad nocturna. ¿Pueden continuar con toque de queda estos territorios, cerrados perimetralmente y con las reuniones de no convivientes limitadas? Aunque la Xunta debe contar con la ratificación del Tribunal Superior de Xustiza -solicitará su aval este mismo lunes-, seguirá adelante con su plan hasta recibir el veredicto. Sucede lo mismo en otras siete autonomías, que han fijado coto a los encuentros: Navarra, Aragón, Cataluña, Valencia, Murcia, Baleares y Canarias.

Por lo demás, los bares gallegos ya no tendrán que cerrar hasta las 23 horas y los restaurantes podrán servir cenas -siempre con reserva previa- hasta la una. Se mantienen los límites de personas por mesa y de una a seis quedan prohibidas las reuniones en casa con no convivientes.

País Vasco

447 casos por 100.000 habitantes. Tras el varapalo de la Justicia, la capacidad de maniobra del País Vasco para contener la incidencia del virus, la más alta de toda España, se ha visto reducida de momento a la restricción de horarios y cierre de actividades. Así, su hostería, como el comercio, debe estar cerrada a las diez. Sigue prohibido consumir en barra o de pie, y en cada mesa solo puede haber como máximo cuatro personas. Los vascos seguirán también sin ocio nocturno.

Madrid

317 casos por 100.000 habitantes. Incluso con la segunda peor situación epidemiológica de todo el país y el 42 % de sus camas de uci ocupadas por pacientes covid, el Gobierno madrileño ha optado por no insistir con la prohibición de no convivientes en domicilios: a partir de hoy estos encuentros estarán permitidos. Los bares no tendrán que desalojar a sus clientes hasta las 00.00 horas, límite horario también para funciones de cines, teatros y auditorios, siempre con butaca preasignada y un asiento vacío entre espectadores. Su Tribunal Superior ha ratificado, además, restringir la movilidad en cinco zonas básicas de salud.

Castilla-La Mancha

202 casos por 100.000 habitantes. Según un nuevo decreto que rige desde ayer, la hostelería puede abrir hasta la una, pero sin barras y al 75 % en el interior. Por mesa ya se pueden juntar hasta diez personas, tanto en terrazas como dentro. Su Tribunal Superior de Justicia dictó este sábado que las restricciones que afectan a los derechos de circulación, intimidad e integridad física, vigentes hasta ahora en los municipios más castigados por el virus, decaerán hoy mismo.

Asturias

111 casos por 100.000 habitantes. Desde hoy la hostelería tiene libertad para abrir hasta la una y, si hasta ahora solo podía atender a un máximo de cuatro personas por mesa, este límite se amplía a seis. Será el único que se mantenga en cuanto a reuniones, salvo situaciones excepcionales. El Principado solicitará a la Justicia autorización para cerrar territorios con altas incidencias.

Aragón tiene desde diciembre una ley propia que le permite confinar

Aragón es la excepción a la norma: el Gobierno de Javier Lambán cuenta desde hace seis meses con una ley pionera, aprobada por las Cortes con amplia mayoría, que le permite tomar medidas especiales para gestionar la pandemia. El pasado diciembre, el Ejecutivo aragonés buscó un cauce jurídico para no depender del Tribunal Superior de Justicia a la hora de restringir derechos fundamentales. Su presidente recordó ayer mismo que «hasta ahora nadie ha presentado ningún recurso de inconstitucionalidad».

«Lo cierto es que esta ley nos va a permitir en este momento hacerle frente a la situación que se genera después de la suspensión del estado de alarma con más instrumentos jurídicos y más seguridad jurídica que la que van a tener el resto de comunidades», consideró Lambán, que se mostró «muy orgulloso» del «autogobierno aragonés, capaz, dijo, de «darse soluciones a sí mismo y a la sociedad».

El fin del estado de alarma, en imágenes

Miles de españoles se echan a la calle para celebrar el fin del estado de alarma

La Voz

Miles de personas de toda España salieron esta pasada madrugada a la calle para celebrar el fin del estado de alarma. Las multitudinarias reuniones dejaron estampas de jóvenes bebiendo y bailando tras meses de prohibiciones, imágenes que han provocado una ola de indignación ciudadana en redes sociales y críticas de las autoridades políticas y sanitarias.

El estado de excepcionalidad cayó la medianoche del sábado al domingo tras 196 días de restricciones, más que suficientes, consideraron miles de españoles, para lanzarse a las calles, beber, bailar, gritar y estrenar libertad a golpe de codazos. Las imágenes impresionan: una plaza mayor de Salamanca en la que no cabe un alfiler, un macrobotellón en Malasaña, una suerte de rave bajo el Arco del Triunfo de Barcelona. La culpa se ese «caos», aprovechó para sentenciar este domingo el líder del Partido Popular, Pablo Casado, la tuvo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que deberá hacerse «responsable» en caso de que la jarana derive en quinta ola.

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