Piden la dimisión de Revilla por comer en el interior de un restaurante y fumarse un puro

redacción LA VOZ

SOCIEDAD

Revilla, este viernes, en el acto de conmemoración del Día de Europa
Revilla, este viernes, en el acto de conmemoración del Día de Europa ROMÁN G. AGUILERA

Un vídeo denuncia en las redes que el presidente cántabro se saltó las restricciones. Él asegura que no ha hecho nada mal y pide comparecer en el Parlamento de Cantabria para explicar los hechos

07 may 2021 . Actualizado a las 19:04 h.

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla (PRC), no tiene «ninguna sensación» de haber hecho nada mal en la comida con empresarios en un restaurante de Santander pese a que un grupo de hosteleros le han acusado de comer en el interior del local y de fumar dentro del mismo un puro -que ha admitido que era suyo pero ha desmentido que estuviera fumándolo- por lo que no va a dimitir como piden algunos grupos políticos y los hosteleros si se confirman los hechos.

«Si yo pensase que he hecho algo mal, no hace falta que me lo pidan», ha aseverado Revilla, que ha solicitado comparecer en el Parlamento de Cantabria para explicar lo sucedido en ese restaurante, del que se han hecho públicas algunas grabaciones hechas por un grupo de hosteleros.

En declaraciones hechas este viernes a los medios de comunicación tras la polémica suscitada, Revilla ha denunciado que desde hace 20 días está siendo sometido a una «presión tremenda» por parte de este grupo -no de todo el sector en su conjunto, ha aclarado- que, según ha dicho, «le está haciendo la vida imposible» yendo a actos en los que participa para «boicotearle», lanzarle «improperios y amenazas».

De hecho, ha asegurado que, incluso, esta situación de «hostilidad general hacia su persona» está afectado a miembros de su familia y ha relatado que incluso «han violentado» la vida de su hija pequeña, a la que el otro día grabaron cuando tiraba la basura y le llamaron «todo tipo de cosas impresentables», algo que, según ha dicho, «no va a tolerar».

Por ello, Revilla, que cree que este grupo podría estar «alentado» por algunos partidos políticos, ha asegurado que está «pensando» en pedir protección, algo que no hizo ni cuando apareció en los papeles de ETA, porque no solo están «coaccionando» su vida de presidente sino que incluso «están llegando a su círculo familiar».

Así, ha indicado que va a pedir a la Delegación de Gobierno que, sobre todo, en los actos públicos en los que tiene que participar en sus labores como presidente y en el que por la acción de este grupo «muy bien organizado» se ve «coartado» y «coaccionado», haya «un poco de vigilancia».

Aunque Revilla entiende el «cabreo» de la hostelería por las restricciones vigentes en Cantabria hacia este sector, algo que ha insistido que determina la Consejería de Sanidad y no él, cree que esta situación de «acoso» que está viviendo «en sus propias carnes» y, ante la que se siente «indefenso», «no se puede permitir».

Por eso, ha hecho un llamamiento a los partidos políticos para que no «alienten» o justifiquen este tipo de comportamientos y situaciones porque «empiezan así y acaban en otra cosa». «Cuidado con alentar a estos grupos», ha advertido Revilla.