La estrategia de vacunación del Reino Unido que ha rebajado de forma drástica las muertes y los casos

juan alonso LONDRES / E. LA VOZ

SOCIEDAD

NEIL HALL

El país apostó por las primeras dosis para inmunizar cuanto antes al mayor número de personas

24 abr 2021 . Actualizado a las 09:22 h.

El Reino Unido va recuperando poco a poco la normalidad. Desde hace dos semanas las tiendas, peluquerías, gimnasios, restaurantes y los emblemáticos pubs han reabierto en Inglaterra. Y se espera que este lunes Escocia y Gales den otro paso más en la desescalada, al autorizar a los museos y parques temáticos a recibir visitantes nuevamente.

Unas medidas posibles debido a la drástica caída en el número de contagios y de muertes causadas por el covid-19 que viene registrando el país, gracias tanto al prolongado confinamiento nacional como al exitoso plan de vacunación, por el que el 50 % de la población ha recibido al menos una dosis.

El impacto del cóctel de restricciones e inmunización parece evidente. A principios de enero, cuando apenas habían pasado unos días de la implantación de la tercera cuarentena nacional y solo unas 2 millones de personas habían recibido su primer pinchazo, las autoridades llegaron a reportar hasta 74.000 infectados y 800 decesos diarios. Sin embargo, para el 22 de abril, cuando la cifra de vacunados con una primera dosis ya superó los 33 millones y 11,2 millones han completado el ciclo, solo se habían registrado 2.729 nuevos casos y 18 muertes debido al coronavirus.

El país apostó por una estrategia clara de vacunar de forma masiva a los ciudadanos con primeras dosis, aun a costa de retrasar las segundas y de no respetar los plazos fijados por los fabricantes. Así, el 50 % de la población, 33,2 millones, ha recibido una dosis y en torno al 10 % han sido inoculados con la pauta completa. Es una alternativa diferente a la establecida por el resto de países europeos, pero que por el momento parece que le está dando resultado.

Un estudio de la Universidad de Oxford y de la Oficina Nacional de Estadísticas publicado esta semana confirmó el impacto de la vacunación, pues reveló que las infecciones en los adultos de todas las edades cayeron en un 65 % en el país tras recibir la primera dosis del tratamiento.

El panorama en el Reino Unido contrasta con lo que viene registrándose en la otra orilla del canal de La Mancha. En Alemania, por ejemplo, el número de infectados no para de crecer y esta semana han superado los 20.642 diarios. En Francia, por su parte, aunque la cifra de contagios viene cayendo continúan por encima de 31.000 al día y solo el jueves 22 se reportaron 283 decesos, una cifra 15 veces superior a la del Reino Unido.

Cambios sobre la marcha

Las disputas con la Unión Europea (UE) por las vacunas de Oxford-AstraZeneca y los fallos en la producción de uno de los insumos para la elaboración del tratamiento, el cual se produce en la India, forzaron al Gobierno británico a disminuir el ritmo de la vacunación, para así garantizar la segunda dosis a quienes ya habían recibido la primera y completar el ciclo. Del récord de 752.308 pinchazos diarios, registrado el 20 de marzo, se pasó a 40.000 apenas diez días después y ahora el promedio está en 100.000. Estos ajustes han permitido que al 22 de abril 11.192.601 personas, es decir, casi el 10 % de la población ya hayan recibido la pauta completa. Con los datos de este viernes, las muertes por covid han bajado a 18 personas.

Empiezan a ofrecer vacunas para los menores de 40 años

Pese a la desaceleración en el ritmo de vacunación en el Reino Unido, las autoridades sanitarias ya están ofreciendo la vacuna a personas de menos de 40 años de edad y continúan con su idea de que para el verano se la podrán ofrecer a todos los mayores de 18 años.

Pero mientras el Gobierno de Boris Johnson hace lo posible por cumplir su promesa de que para el 21 de junio el grueso de las restricciones existentes desaparezca e incluso está estudiando a qué destinos se podrá ir a veranear sin tantos pasar pruebas y cuarentenas -Canarias y Baleares parecen estar en la lista- los expertos advierten que la posibilidad de una cuarta ola está en el horizonte. ¿La razón? Las nuevas cepas. Al ver lo que está sucediendo en otros países, con casos ahora en cifras récord, no podemos engañarnos y pensar que el covid-19 se ha ido. No hay datos que nos hagan pensar que tendremos que desviarnos de la hoja de ruta que nos hemos trazado, pero la mayoría de los científicos creen que habrá otra ola en algún momento de este año. Debemos aprender a vivir con esta enfermedad», admitió esta semana el premier Boris Johnson.