La cuarta ola no acaba de despegar en España

La incidencia acumulada a 14 días se eleva de 213 a 230 casos por cien mil habitantes, un incremento con el que ya se contaba porque salen de la serie los dos festivos de Semana Santa. La tasa a siete días, sin embargo, está estabilizada y los nuevos contagios son menos que el lunes pasado. «Da la sensación de que el efecto que podríamos haber esperado por el incremento de la movilidad en Semana Santa no se está produciendo», valora Simón


Para este lunes se esperaban cifras disparadas. El incremento de la movilidad y el aumento de la interacción social en Semana Santa deberían haberse traducido ya en contagios, más aún teniendo en cuenta que se quedan ya fuera de la serie a 14 días el Jueves y el Viernes santo, que distorsionaban las cifras al registrar menos infecciones de las que en realidad hubo (en días no laborables se hacen menos pruebas). Y sí, efectivamente, el ajuste se aprecia en la incidencia acumulada a dos semanas, que escala 17 puntos desde el viernes, pasando de 213 a 230 casos por cien mil habitantes. Pero la tasa a siete días permanece estable: hoy está en 109, el viernes y el jueves pasado se situó en 107, y el miércoles en 108. Los nuevos positivos computados por el Ministerio de Sanidad a lo largo del fin de semana son, además, bastantes menos que los registrados el lunes anterior: hoy se notificaron 21.071; hace siete días exactos, 22.744. Son 1.673 menos. «Da la sensación de que el efecto que podríamos haber esperado por el incremento de la movilidad en Semana Santa no se está produciendo», valoró en rueda de prensa el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón.

La cuarta ola no acaba de despegar en España y, tal y como auguró el epidemiólogo, parece que se quedará en «olita». En ello ha influido, destacó este lunes, tanto la responsabilidad social e individual a la hora de adoptar medidas de precaución como el esfuerzo de las instituciones para implementar restricciones y, especialmente, la vacunación. Los números constatan así que el incremento de contagios comienza a estabilizarse y que en algunas comunidades los nuevos positivos incluso son ya menos que los detectados en días anteriores, pero la situación sigue siendo muy desigual por regiones. Hay ocho territorios en riesgo extremo de transmisión -con más de 250 casos por cien mil habitantes a 14 días-: Aragón (271), Andalucía (263), Cataluña (254), el País Vasco (399), Madrid (406), Navarra (428), Ceuta (450) y Melilla (516). Por debajo de cien se mantienen la Comunidad Valenciana (39), Baleares (60), Murcia (68) y Galicia (90). La incidencia acumulada sube en 14 comunidades, pero baja en Melilla, Ceuta, Asturias, Extremadura y muy especialmente en Navarra (pasa de 443 a 428). 

La tasa de contagios a siete días, que da una idea más aproximada de cómo evoluciona la situación, sube en nueve autonomías, pero sobre todo aumenta en Cantabria (donde pasa de 105 a 118 casos por cien mil habitantes) y Cataluña (de 114 a 125). Y baja también de forma brusca en Navarra, pasando de 218 a 186. En cualquier caso, Simón advirtió este lunes de que el «problema» es la ocupación hospitalaria, pero para ver cómo influyen estos repuntes en la presión asistencial todavía habrá que esperar a final de mes. «Podemos esperar un incremento no muy agudo de camas y de unidad de cuidados intensivos en los próximos días. No creemos que el pico se observe antes de final de mes», avanzó. Actualmente hay en España 10.447 enfermos de covid-19 ingresados, 2.276 en ucis, ocupando el 22,4 % de las camas de estas unidades de críticos. En Madrid y La Rioja llevan semanas con el agua al cuello: siguen con una ocupación en cuidados intensivos superior al 40 %. 

El director del CCAES señaló además que las edades de los pacientes de uci «van progresivamente cambiando». «La edad media de los casos sí que ha bajado porque tenemos menos casos en los vacunados y tenemos también casos menos graves en los más mayores. Por tanto las edades van poco a poco bajando», esgrimió.

«El fin de estado de alarma no implica acabar con las limitaciones de movilidad»

Fernando Simón recordó también este lunes que el final del estado de alarma no implica acabar con las restricciones de movilidad «mucho más locales» y «perimetrales a pequeña escala» que se «puedan mantener».  «Hay muchísimas medidas que se pueden aplicar en territorios que no sean de ámbito comunitario o nacional. Que nadie confunda el fin del estado de alarma con el fin de las medidas de prevención de la transmisión. No tiene nada que ver. No cometamos errores del pasado», insistió.

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