Un acantilado de Viveiro conserva una de las primeras iglesias en la roca de Galicia

La Cova de San Xoán Vello, en Covas, fue famosa por sus aguas medicinales


La Cova de San Xoán Vello, en Viveiro, invita al visitante a la calma y al silencio profundo, por lo que no resulta difícil imaginar a las primeras personas que expresaron algún sentimiento religioso en la zona reuniéndose en ella para rezar o compartir rituales sin temor a ser molestadas e incluso perseguidas. Excavada en la roca de un acantilado junto al mar, a unos doce metros sobre el agua, está documentado que esta cavidad albergó la iglesia primitiva de la parroquia de San Xoán de Covas, e incluso es considerada por investigadores como Manuel Gago, director de la plataforma culturagalega.gal del Consello da Cultura Galega, como una de las primeras iglesias rupestres de Galicia. «É unha cova con moito interese desde o punto de vista etnográfico, histórico e mitolóxico e que antes de ser igrexa parroquial puido ser tranquilamente un culto pagán precristián relacionado cunha mestura de ritos relacionados sobre todo coa auga, pero tamén coas pedras, as árbores, o lume...», añade el cronista oficial de Viveiro, Carlos Nuevo Cal, que resalta la influencia que conserva en la toponimia la presencia de cuevas como esta o la de la Cova da Doncela, emplazada a poco más de un kilómetro.

Gracias por leer La Voz

Suscríbete al periodismo sin límites hecho en Galicia

WEB+APP
Lee todas las noticias en la edición digital y la aplicación, accede a contenidos exclusivos y disfruta de una lectura sin publicidad intrusiva
VERSIÓN PDF
Accede a la réplica del periódico en PDF, a todas las ventajas de la suscripción WEB+APP y a la hemeroteca de La Voz desde 1882

Un acantilado de Viveiro conserva una de las primeras iglesias en la roca de Galicia