Madrid acumula ya más del 40 % de los contagios de España

redacción LA VOZ

SOCIEDAD

Una terraza de Madrid abarrotada el pasado lunes
Una terraza de Madrid abarrotada el pasado lunes SUSANA VERA

La Comunidad pide prudencia a la población ante un cierre perimetral «impuesto por el Gobierno central» que, aseguran, puede disparar los casos

26 mar 2021 . Actualizado a las 17:42 h.

La Comunidad de Madrid sigue estando en el punto de mira de los epidemiólogos. El perpetuo tira y afloja con el Gobierno central y la particular oposición de Ayuso para la aplicación de las restricciones empañan una realidad objetiva: que los contagios que se producen en la región son ya más del 40 % del total de los que hay en España. Es la única comunidad, además, en la que desde que se doblegó el pico de la tercera ola no han bajado de los 200 casos de incidencia acumulada por 100.000 habitantes. 

La situación epidemiológica se mantiene allí en un nivel de riesgo elevado, aunque con pequeñas subidas y bajadas. El jueves, por ejemplo, notificó un ligero descenso en la cifra de nuevos contagios por coronavirus, al pasar de 1.870 a 1.864 en 24 horas, y también en el número de decesos en los hospitales, de 22 a 20. Pero la incidencia sigue rozando el riesgo extremo, una cifra que este jueves estaba en 235 y amenaza con seguir subiendo hasta rebasar el peligroso límite de 250.

Además, la presión hospitalaria en las ucis sigue en cifras preocupantes, con un 34 % de camas ocupadas por pacientes con coronavirus, un nivel que solo se supera en Ceuta. En el peor momento de la tercera ola se llegó al 50 %, pero la bajada no coloca a la comunidad madrileña en una situación de afrontar una nueva estocada del virus.

Mientras tanto, ante el comienzo de un cierre perimetral que han acatado a regañadientes, el viceconsejero de Salud Pública, Antonio Zapatero, ha pedido este viernes a los ciudadanos «máxima prudencia» y afrontar la Semana Santa «de una manera responsable», teniendo en cuenta el cierre perimetral «impuesto por el Gobierno central», que estará en vigor desde este viernes 26 de marzo hasta el viernes 9 de abril y que cuando se ha aplicado han «aumentado los contagios».

«Nuestro mensaje es de máxima prudencia, seguimos en una pandemia sanitaria y tenemos todavía miles de pacientes ingresados en los hospitales y seguimos sumando nuevos casos día a día», ha manifestado, en la rueda de prensa semanal sobre la situación epidemiológica y asistencial por covid-19, junto a la directora general de Salud Pública, Elena Andradas.

«El mensaje que queremos pasar a todos los ciudadanos de Madrid es que tenemos que afrontar y debemos afrontar la Semana Santa de una manera responsable y de una manera segura», ha precisado Zapatero, quien ha afirmado que todo su esfuerzo se centra en mejorar la situación asistencial y evitar que se produzcan nuevos casos.

Tras advertir de que los períodos de vacaciones son «complejos para la gestión del virus», ha asegurado que estarán «muy atentos a su evolución»si hay que tomar nuevas medidas para controlarlo lo harán, y «serán medidas que actúen directamente sobre los principales focos de transmisión».

«Hemos apostado siempre por decisiones quirúrgicas, precisas, que controlen los espacios y lugares donde se dan los contagios», ha destacado Zapatero, quien ha recordado que en la Comunidad de Madrid siguen vigentes «medidas muy restrictivas».

 Críticas y acusaciones

Pero lo cierto es que Madrid sigue siendo objeto de críticas por parte de dirigentes políticos de todo tipo. La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, aseguraba este jueves en una entrevista radiofónica que las cifras de Madrid son las que hacen que se descalabren las globales de positivos en España. También cargaba contra Isabel Díaz Ayuso por «decir no a cualquier cosa que diga el Gobierno de España y con mucha frecuencia a lo que dicen el resto de comunidades autónomas», también las gobernadas por el Partido Popular. Y el presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, aseguraba en una conversación privada que se coló en un micrófono abierto que Madrid se convertiría después de Semana Santa en una «bomba de relojería» para el resto de España. 

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, le respondía con ironía y aseguraba sobre su homólogo cántabro: «Ahora parece que es virólogo, experto en Sanidad», cuando ha sido capaz de «darle las 'revilletas' famosas a los ciudadanos como única alternativa a la protección sanitaria».

Madrid, el nuevo Magaluf para los franceses

Entre polémicas por las cifras de contagios y críticas internas, a Madrid le han llovido también las críticas por ser destino de ciudadanos europeos, sobre todo franceses, que llegan para disfrutar del ocio con menos restricciones. En Twitter en los últimos días se han hecho virales protestas de ciudadanos e instituciones denunciando la conversión de la capital en el «nuevo Magaluf de España».

Ayuso respondió de nuevo, sin ningún tipo de complejo. «Decir que Madrid solo es atractiva por las borracheras es atacar más a la imagen de Madrid que a mí misma», aseguró, para completar su argumento con una frase que fue objeto de todo tipo de respuestas en las redes. «Todo aquel que viene a visitarnos viene a visitar museos, a visitar también comercios y también, a veces, los bares».

Mientras tanto, Francia desaconsejaba este jueves «rotundamente» a los ciudadanos de este país que viajen a España por razones de ocio y ha denunciado el intento de «estigmatizar» a los franceses con la imagen de turismo de borrachera.

En cualquier caso, ha admitido que no puede prohibir estos desplazamientos, por lo que recomienda a sus compatriotas el cumplimiento de las normas sanitarias establecidas por las autoridades en el marco de la lucha contra el covid-19.

«Desaconsejamos rotundamente viajar a España desde Francia por razones de ocio», señala la Embajada de Francia en España en un mensaje en su cuenta oficial de Twitter, en el que recuerda que en caso de tener que realizar el desplazamiento «los viajeros siempre deben cumplir las normas».

En un mensaje, el encargado de negocios de la Embajada de Francia en España, Gautier Lekers, ha señalado que no se puede prohibir a los franceses que acudan a España y únicamente se puede recomendar que no viajen y cumplan las normas cuando lo hagan y ha pedido no «exagerar un fenómeno que no existe».

«No quiero entrar en polémicas sobre los turistas europeos que vienen a visitar España. Solo quiero subrayar que no hay que exagerar un fenómeno que no existe», ha señalado, al tiempo que ha rechazado «rotundamente» que se trate de «estigmatizar» a los franceses con la imagen del turismo de borrachera. «Hay de todas las nacionalidades y vienen a España ahora», ha aclarado.