Meghan Markle tacha de racista a la casa real británica y confiesa que pensó en suicidarse

En su esperada entrevista con Oprah Winfrey, los duques de Sussex exponen sus razones para separarse de los Windsor y revelan que esperan una niña. Este escándalo reaviva el fantasma de Lady Di

Los duques de Sussex, Harry y Meghan, durante su entrevista con Oprah Winfrey
Los duques de Sussex, Harry y Meghan, durante su entrevista con Oprah Winfrey

Redacción

La entrevista más esperada en mucho tiempo en  el Reino Unido, y la más temida por la casa real británica, dejó titulares de impacto. Meghan Markle, la duquesa de Sussex, ha revelado que tuvo pensamientos suicidas durante su primer embarazo debido a las presiones a las que se vio sometida y afirmó que la casa real se negó a ayudarla. Y también, junto a su marido, el príncipe Enrique, ha denunciado racismo en la institución monárquica y ha comparado su experiencia con la de la malograda princesa Diana.

La anunciada conversación «íntima» entre la presentadora Oprah Winfrey -una estrella de la televisión estadounidense-, Enrique y Meghan, fue emitida por la cadena de televisión CBS en la noche del domingo . Y no defraudó. Las revelaciones más chocantes corrieron de cuenta de Meghan, quien protagonizó en solitario la primera mitad de la entrevista con la presentadora Oprah Winfrey, que duró dos horas y se emitió en horario de máxima audiencia en la cadena CBS (este lunes se emitirá en Reino Unido). La duquesa de Sussex ha confesado sentirse «aislada, sola y carente de apoyo» lo que  motivó sus pensamientos de acabar con su propia vida, mientras que ha revelado que dentro de la familia real hubo preocupación por el color de la piel de los hijos que tuviesen en común. 

«En los meses en los que yo estaba embarazada, hubo (...) preocupaciones y conversaciones sobre lo oscura que podría ser su piel cuando naciera», aseguró Meghan. La duquesa precisó que esos presuntos comentarios racistas se pronunciaron en «conversaciones que la familia tuvo» con Enrique, pero se negó a identificar a quienes los articularon, al afirmar que «eso sería muy dañino para ellos». Cuando se incorporó más tarde a la entrevista, el príncipe Enrique confirmó que la conversación giró en torno a «qué aspecto iban a tener los hijos» que tuviera con Meghan, que es mestiza y con raíces afroamericanas, pero se negó a dar más detalles al respecto. «Es una conversación de la que nunca voy a hablar», afirmó Enrique, quien agregó que fue «chocante».

Archie, el primer nieto de Isabel II sin seguridad

Meghan, que está embarazada de su segundo bebé y anunció durante la entrevista que se trata de una niña que nacerá este verano, aseguró que cuando esperaba en el 2019 el nacimiento de su primer hijo, Archie, se enteró de que la Casa Real «no quería que fuera un príncipe» ni que «recibiera seguridad». Añadió que se sintió abrumada por la idea de que su hijo «no fuera a estar seguro, y que al primer miembro de color de esta familia no se le diera un título de la misma forma que a otros nietos se les daría».

La duquesa de Sussex lamentó que pueda haber ese tipo de racismo en la familia real, porque «la Commonwealth es una parte enorme de la monarquía y el 60 o 70 % son gente de color», y añadió que sabe «lo importante que ha sido para ellos ver alguien en esta posición que tiene un aspecto similar al suyo».

«No quería estar viva»

Meghan también reveló que su salud mental empeoró notablemente durante su primer embarazo, y que llegó un punto en el que tuvo que hablar en serio con Enrique porque tenía pensamientos suicidas «muy claros, reales y constantes, que daban miedo». «Simplemente, ya no quería estar viva», subrayó. Afirmó que acudió a «una de las personas de mayor rango en la institución» de la Casa Real y le «suplicó que le ayudara» a mejorar su salud mental, pero le respondieron «que no, que no podían hacer nada» por ella.

«Nunca hicieron nada, así que tuvimos que encontrar una solución», agregó Meghan, en aparente referencia a la decisión de ambos de apartarse de la monarquía y empezar una nueva vida fuera del Reino Unido. La duquesa de Sussex recalcó que, aunque en ese momento no pudo sentirse «más sola», ha recuperado su salud mental y ahora siente que «merece la pena vivir».

Desmienten que se trate de el duque de Edimburgo

Desde que la pareja reveló que un miembro de la familia real británica estaba especialmente preocupado por el color de la piel de Archie, se ha especulado mucho sobre la presunta identidad de esa persona. En una intervención en la CBS, Winfrey aseguró que ni la reina Isabel II ni su marido, el príncipe Felipe, hablaron nunca con Enrique y Markle sobre el color de la piel de su hijo, Archie. Las conversaciones sobre supuestas «preocupaciones» por el color de la piel del bebé en el seno de la familia real británica han sido una de las revelaciones más impactantes de la entrevista. «No compartió la identidad (de quién estaba preocupado por el color de la piel de Archie) conmigo, pero quería asegurarse de que yo sabía, y tenía oportunidad de compartirlo, que ni su abuela ni su abuelo habían tomado parte en esas conversaciones», ha matizado la presentadora.

El príncipe Enrique ha reconocido que el racismo jugó «un gran papel» en la decisión final de abandonar la Casa Real británica y el país europeo junto a Meghan Markle. En un fragmento inédito de la entrevista concedida a Oprah Winfrey que ha sido emitido por la cadena CBS en la mañana de este lunes, la presentadora pregunta a la pareja si abandonaron Reino Unido por culpa del racismo y Enrique zanja que jugó «un gran papel». En este contexto, el príncipe carga contra la prensa británica, subrayando que es «intolerante, específicamente los tabloides». «Lamentablemente, si la fuente de información es intrínsicamente corrupta, racista o parcial, eso se filtra a la sociedad», ha señalado.

En otro fragmento también emitido este lunes, Enrique ha revelado que «nadie» de la familia real británica se ha disculpado ni con él ni con Markle. «La sensación es que esta fue nuestra decisión y por lo tanto las consecuencias han caído sobre nosotros», dice a Winfrey. De la familia real, que ha descrito con la palabra «sistema», ha dicho que es un «ambiente tóxico» debido a la «relación, control y miedo» que infiere la prensa sensacionalista británica. En este sentido, ha agregado que «no está seguro» de si el príncipe Guillermo, segundo en la línea de sucesión al trono británico, quiere dejar el «sistema» de la familia real.

Su comentada relación con la princesa Catalina

Además, se pronunció sobre el rumor de que, antes de su boda con Enrique, ella hizo llorar a su cuñada Catalina, duquesa de Cambridge y esposa del príncipe Guillermo, al asegurar que eso nunca ocurrió y que, de hecho, «fue al revés». «La narrativa de que yo hice llorar a Catalina fue el comienzo del asesinato de mi 'personaje' (a los ojos de la sociedad británica)», dijo Meghan, quien lamentó que la Casa Real nunca desmintiera ese rumor, como sí hacía con los que afectaban a «cualquier otro» de sus miembros.

La duquesa alegó que fue Catalina quien estaba «molesta por el tema de los vestidos de las damas de honor» de su enlace, y añadió: «Me hizo llorar e hirió mis sentimientos».

El asesinato de mi "personaje"

Sin embargo, agregó que Catalina «luego se disculpó» y le envió flores, y aseguró que ella la considera «una buena persona», por lo que confió en que comprenda que hay que «corregir» la impresión de que Meghan la trató mal.

Por su parte, Enrique ha justificado la decisión de abandonar la Casa Real por miedo a que «la historia se repita», en referencia a su madre, la princesa Diana, y por la «falta de apoyo y comprensión», mientras que ha confesado sentirse atrapado «dentro del sistema», como también lo están su padre y su hermano, ha añadido. También ha hecho referencia a la salida de la institución, en enero del 2020, y cómo fue «difícil y dolorosa», así como lamentó el deterioro de su relación tanto con su hermano, el príncipe Guillermo, como con su padre, Carlos de Inglaterra, de quien dijo que le ha «decepcionado».

Cuando se incorporó a la entrevista, el príncipe Enrique negó otro rumor, el de que no le comunicaron a la reina Isabel su decisión de apartarse de la monarquía. «Yo nunca ocultaría algo así a mi abuela, tengo demasiado respeto por ella», indicó, y añadió que tienen una buena relación con la reina y hablan con ella por Zoom. En cambio, Enrique reveló que su padre, el príncipe Carlos, dejó de «responderle al teléfono» después de que tomara la decisión de empezar una nueva vida.

«Me siento realmente decepcionado, porque él ha pasado por algo similar. Ha habido mucho dolor», señaló Enrique, quien confió en poder «reparar la relación» con su padre. Sobre su hermano Guillermo, el segundo en la línea de sucesión al trono, dijo que la relación entre ambos consiste ahora en darse «espacio», y que aunque le «quiere mucho», están en «caminos diferentes».

El príncipe Enrique confiesa que «estaba atrapado»

Un momento de la entrevista con Oprah Winfrey, con el príncipe Enrique y Meghan Markle en un gallinero
Un momento de la entrevista con Oprah Winfrey, con el príncipe Enrique y Meghan Markle en un gallinero

«Yo estaba atrapado por ese sistema y no lo sabía (...). Mi padre y mi hermano están atrapados, no pueden irse, y eso me inspira una compasión enorme», recalcó el príncipe. Aseguró que, aunque su familia dio al principio la «bienvenida» a Meghan, las cosas empezaron a cambiar después de la gira de ambos por Oceanía, en la que quedó clara la popularidad de su esposa, como ocurrió con la visita a Australia en 1983 de Diana de Gales, la madre de Enrique.

«Mi mayor preocupación fue que la historia se volviera a repetir», indicó Enrique, quien agradeció contar con Meghan y no tener que pasar «solo» por el proceso de distanciamiento de la monarquía, como le ocurrió a su madre. Y han acusado a la casa real británica de fabricar mentiras sobre ellos. Además revelaron que se casaron en secreto tres días antes de la boda en el castillo de Windsor, que tuvo lugar el 19 de mayo del 2018. «Nadie lo sabe, pero llamamos al arzobispo y solo dijimos, ‘esto, este espectáculo, es para el mundo, pero queremos nuestra unión entre nosotros», añadió. 

No obstante, Enrique aseguró durante la entrevista que la familia real le «cortó» realmente los fondos «en el primer trimestre de 2020», justo antes de que se mudaran a Estados Unidos, pero dijo que ambos tienen la herencia que le dejó su madre. La cadena de televisión CBS pagó unos 5,8 millones de euros por la entrevista exclusiva de Oprah Winfrey a los duques de Sussex, según una información publicada por The Wall Street Journal

 

Los duques de Sussex, Harry y Meghan, durante su entrevista con Oprah Winfrey
Los duques de Sussex, Harry y Meghan, durante su entrevista con Oprah Winfrey

La reacción de Isabel II

Tras las revelaciones hechas por el príncipe Enrique y su mujer Meghan Markle en esta entrevista habrá que esperar la reacción del palacio de Buckingham, que en los últimos días ha vivido mucha tensión por lo que iban a contar los duques de Sussex y que consideraban que el momento de la emisión de esta entrevista (que se sabe ya desde hace semanas) es particularmente inoportuno debido al ingreso del duque de Edimburgo, el principe Felipe, que ha tenido que ser operado del corazón. 

Varios medios británicos recogían ayer domingo que el entorno de Isabel II tilda de «circo» la conversación y se muestra listo para adoptar represalias si se vierten ataques personales. La intención de la reina, según los medios británicos más cercanos a palacio, es tratar de ignorar la batalla dialéctica en la que se hallan los duques de Sussex y multiplicar sus actividades públicas en las próximas semanas para destacar su papel de servicio a la sociedad.

Fuentes monárquicas citadas por el Sunday Times señalaron que el entorno de la reina «saldrá en tromba» si las declaraciones de Enrique y Meghan contienen cuestionamientos sobre la corona o ataques personales.  «El estado de ánimo en la familia es: ¿Podría todo el mundo callarse de una maldita vez y podríamos seguir con el trabajo diario?», señaló un alto cargo de Buckingham no identificado al dominical. Según el diario The Sun la venganza de Buckingham podría llegar hasta arrebatar sus títulos nobiliarios a los duques de Sussex.

Tras el annus horribilis que vivió Isabel II en el 2019, cuando tuvo que apartar al príncipe Andrés, su hijo, de la vida pública tras su relación con la red de tráfico sexual de menore sde Jeffrey Epstein, hay que recordar que una de las jóvenes aseguró que había sido obligada a mantener relaciones sexuales con él siendo aún menor de edad, no se imaginaba lo que se gestaba alrededor del príncipe Enrique y Meghan Markle. La reina ha superado numerosas adversidades a lo largo de su reinado, pero el escándalo del príncipe Andrés le afectó especialmente. «La reina está bajo una gran tensión. Es obvio que esto tendrá un costo real, por lo que todos están increíblemente preocupados», aseguraba hace más de un año una fuente cercana al diario The Sun. 

Muchos son los que comparan la entrevista de los duques de Sussex con las protagonizadas por la madre del principe Enrique, Diana de Gales, tras su separación del principe Carlos. La muerte de Lady Di hizo tambalear a la monarquía británica, cuando tras intentar ignorarla y no despedirla con los honores que el pueblo requería, Isabel II, treinta años más joven, se vio obligada a recapacitar y a rendirle honores para salvar a la institución.

Boris Johnson no ha visto la entrevista 

Por otro lado, un portavoz del primer ministro británico, Boris Johnson, ha asegurado que el premier no ha visto la entrevista de los duques de Sussex y ha evitado pronunciarse sobre las acusaciones de racismo. «Es un asunto del Palacio de Buckingham pero el primer ministro no ha visto esa entrevista», ha dicho el portavoz, según ha informado la agencia de noticias DPA.

Harry y Meghan, una vida alejada de los focos en EE.UU.

Durante el último año, Enrique y Meghan Markle han vivido alejados de los medios, una vez que establecieron su residencia en California. Aunque su primera escala fue Canadá, y su aterrizaje en Estados Unidos no estuvo exento de polémica por las dudas sobre quién costearía su seguridad, finalmente han logrado lo que pretendían: vivir alejados de los focos y haciendo las cosas a su manera. 

Desde entonces y coincidiendo con los confinamientos provocados por la pandemia, sus apariciones públicas han sido contadas y siempre controladas por ellos mismos. Han participado en varios programas de televisión, como esta  entrevista con Oprah Winfrey, gran amiga de la pareja, o la que mantuvo el príncipe Enrique hace unos días con James Corden, donde aseguró abandonó su trabajo en la familia real por culpa de la prensa británica, a la que calificó de «tóxica». En una charla informal y distendida, admitió que la presión mediática estaba «destruyendo» su salud mental.

Además Meghan Markle, que está embarazada de nuevo, confesó hace unos meses que había sufrido un aborto en un artículo de opinión publicado en The New York Times. «Era una mañana de julio que empezó de forma tan normal como cualquier otro día. Hacer el desayuno. Dar de comer a los perros. Tomar vitaminas. Encontrar un calcetín perdido. Recoger ese lápiz rebelde que se deslizó debajo de la mesa. Recoger mi pelo en una coleta antes de sacar a mi hijo de la cuna». Así empezaba Meghan un relato que firmaba como duquesa de Sussex, «madre, feminista y defensora».

 «Después de cambiar su pañal, sentí un calambre punzante. Me caí al suelo con él en mis brazos, tarareando una nana para mantenernos tranquilos a los dos, una alegre melodía que contrastaba con mi sensación de que algo no iba bien». «Horas más tarde, estaba tumbada en una cama de hospital, agarrando la mano de mi marido. Sentí la humedad de su palma y besé sus nudillos, mojados ambos con nuestras lágrimas. Mirando a las frías paredes blancas, mis ojos se nublaron. Traté de imaginar cómo nos curaríamos».

El príncipe Enrique: «Hice lo que cualquier marido y padre hubiera hecho, sacar a mi familia de allí»

Martín Bastos

En una entrevista informal en la televisión norteamericana, el duque de Sussex confiesa que dejó su posición real por la presión mediática. Asegura que «The Crown» da una idea «aproximada» de la vida en palacio

El príncipe Enrique ha hablado en televisión. Unos días antes de que se emita una entrevista íntima de 90 minutos de los duques de Sussex conducida por Oprah Winfrey, el hijo menor de Diana de Gales confesó en el programa norteamericano The Late Late Show, conducido por James Corden, que abandonó su trabajo en la familia real por culpa de la prensa británica, a la que calificó de «tóxica». En una charla informal y distendida, admitió que la presión mediática estaba «destruyendo» su salud mental.

Hace una semana, el Palacio de Buckingham anunció que el nieto de la reina Isabel II, junto a su esposa, la actriz estadounidense Meghan Markle, rompían definitivamente con la familia real, por lo que no volverán a trabajar como miembros de la realeza, y por tanto perderían sus patrocinios, como el de la Unión de Rugby, y sus cargos honoríficos en las fuerzas armadas.

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