Un internista del HULA: «Hay pacientes con tres infecciones de transmisión sexual a la vez y con resistencia a los antibióticos»

María Guntín
María Guntín LUGO / LA VOZ

SOCIEDAD

Rabuñal explica que hay ETS que se tratan con una sola dosis de fármaco
Rabuñal explica que hay ETS que se tratan con una sola dosis de fármaco

Los expertos alertan de que las enfermedades de transmisión sexual han aumentado desde que empezó la pandemia

14 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Que el 14 de febrero es San Valentín lo saben hasta quienes reniegan de la fiesta de los enamorados, pero lo que muchos desconocerán es que hoy también se celebra el Día Europeo de la Salud Sexual. El doctor Ramón Rabuñal, internista que trabaja en la Unidad de Enfermedades Infecciosas del HULA, explica que, en contra de todo pronóstico, los contagios han aumentado en el año de la pandemia del coronavirus. En el HULA, el año pasado se diagnosticaron 27 casos de VIH (en 2015 habían sido 22), 33 infecciones por clamidia y 22 por gonococo (gonorrea). «Desde el 2000 aumentaron progresivamente las infecciones de transmisión sexual y en los últimos años, esto se ha acentuado aún más», explica. Los motivos los achaca el especialista a que anteriormente el VIH estaba aún muy presente, lo que provocaba que la gente se tomase más en serio las medidas de protección. Otro factor, considera Rabuñal, es que se ha visibilizado más «el colectivo de hombres que tienen sexo con otros hombres, con prácticas estimuladas por sustancias químicas». En el aumento de casos también influye que los jóvenes «cada vez se inician antes en las prácticas sexuales», por lo que pueden desconocer cuáles son las prácticas seguras. «Hay más sexo, más parejas sexuales y menos protección porque ha bajado el uso del preservativo», sentencia Rabuñal.

La infección más frecuente es la clamidia, que representa en torno al 30 % de las infecciones, seguida por la gonocócica (gonorrea, 25%) y por la sífilis (10%). La clamidia es más frecuente en mujeres y la gonorrea, en hombres. Se trata de porcentajes aproximados puesto que algunas infecciones no producen síntomas, por lo que la gente no va al médico salvo que desconfíe. «Probablemente las cifras reales sean superiores a las que detectamos aquí», añade el internista. Además, la pandemia ha influido en que el miedo a los hospitales provocó también, en este tipo de casos, diagnósticos tardíos.

Las PCR, un aliado

Las PCR, que ahora tan conocidas se han vuelto con el covid, han sido una gran ayuda para detectar ETS en los últimos años. Gracias a ellas, en el 2020 y en el HULA se han diagnosticado 19 pacientes con micoplasma genital (Mycoplasma genitalium).