Los hospitales de Ferrol y A Coruña, al borde de la fase 4

Tamara Montero / Uxía Rodríguez REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Servicio de emergencias del hospital de Pontevedra
Servicio de emergencias del hospital de Pontevedra CAPOTILLO

La fotografía epidemiológica indica que Galicia ha entrado en fase de meseta y la transmisión comienza a descender. La presión asistencial sigue alta y la ocupación de camas estructurales de críticos alcanza el 42 %

03 feb 2021 . Actualizado a las 15:09 h.

Galicia comienza a salir de la tercera ola, pero no hay que bajar la guardia, porque el camino que queda por recorrer hasta que la situación mejore es largo. Tan largo que dos hospitales, el de Ferrol y el de A Coruña, están al borde de activar la fase 4 del plan de contingencia. Lo ha reconocido este miércoles el conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, en la comparecencia tras la reunión del comité clínico, que esta semana ha analizado unos datos que dan cierta sensación de optimismo: la incidencia acumulada  comienza a bajar y el número reproductivo básico (que mide a cuántas personas contagia cada caso) está por debajo de 1 en todas las áreas sanitarias. 

La directora xeral de Saúde Pública, Carmen Durán, hablaba de los primeros «brotes verdes» en esta tercera ola del covid-19, la de peores datos en Galicia. La incidencia acumulada a siete días ha bajado en cinco de las siete áreas sanitarias. Solo Lugo y Pontevedra han experimentado ligeros incrementos (de 209 casos a 225 por cien mil habitantes en el caso de Lugo y de 297 a 352 en el caso de Pontevedra), mientras el resto de ciudades tienen tendencias descendentes. Lo mismo ocurre con el conjunto de Galicia, ha que pasado de una incidencia a siete días de 389 casos por cien mil habitantes hace una semana a los 323 casos por cien mil de este miércoles.

Las incidencias a 14 días siguen más estancadas, porque todavía recogen parte de los peores momentos de transmisión. El pico de incidencia se dio el pasado 22 de enero y desde entonces ha ido descendiendo. Saúde Pública espera que en cuatro o cinco días, si todo va según lo previsto, las tasas a dos semanas empiecen a mostrar también mejoría.

Sin embargo, el de los contagios es el primer peldaño de esta curva descendente. Lo último en mejorar es la presión hospitalaria, y aunque la cifra de ingresos ha descendido, la ocupación sigue siendo alta. «No podemos bajar la guardia ni estar satisfechos, porque la presión sigue siendo alta y todo sugiere que seguirá aumentando en los próximos días», ha alertado Pedro Rascado, responsable de la unidad de cuidados intensivos del hospotal de Santiago y miembro del comité clínico.

En camas estructurales de críticos la ocupación alcanza el 42 % (aunque en los tres grandes hospitales de A Coruña, Santiago y Vigo, con gran capacidad de expansión y ya usando camas que no son propiamente de uci, se reduce diez puntos, hasta el 32 %) y en planta es del 16 %. Además, se ha mantenido estable, con una diferencia de un 1 %, durante la última semana.

En este momento, los hospitales de A Coruña y Ferrol han desplegado la fase 3 del plan de contingencia tanto en hospitalización convencional como en críticos. Ferrol ha trasladado un total de 19 pacientes a otros hospitales, dentro de esa estrategia de considerar toda la capacidad de ingreso de Galicia como un único hospital, mientras Pontevedra ha trasladado a siete pacientes.

Tanto Ferrol como A Coruña están al borde de la fase 4 y de tener que desplegarla, ha explicado el conselleiro, se están pensado alternativas para estar preparados si al final se alcanza esta fase, especialmente en camas de críticos. Pontevedra, otra de las áreas sometida a mayor presión, se mantiene en fase 3. 

En el resto de hospitales, la situación es mejor. Santiago ha desplegado la fase 3 para críticos y se mantiene en la 2 para planta, mientras que Ourense y Vigo se mantienen en fase 2 del plan de contingencia. Lugo está en fase 1 en hospitalización y en 2 en cuanto a camas de críticos.