Carmen Durán: «Sin usar todos los recursos, podríamos vacunar a 120.000 personas cada día»

La directora xeral de Saúde Pública defiende que «las medidas de Navidad fueron proporcionales a la situación epidemiológica» y recuerda que todas las decisiones se toman en una comisión clínica


santiago / la voz

Prudencia es la palabra que más se repite en el discurso de Carmen Durán, directora xeral de Saúde Pública, en este momento «delicado» de la tercera ola del coronavirus y con el plan de vacunación en marcha.

-¿Cuál es la capacidad máxima de vacunación en Galicia?

-En el escenario más convencional, sin utilizar todos los recursos, tendríamos una capacidad de 120.000 dosis diarias de vacunación. Tenemos que tener en la cabeza que tenemos 200 enfermeras perfectamente preparadas, que tenemos también recursos en atención hospitalaria, que son los servicios de medicina preventiva, y no se nos puede escapar que también tenemos 2.000 enfermeros en atención primaria. Ahora bien, si hubiese que incrementar este ritmo, tendríamos capacidad.

-A mediados de febrero se completaría la primera fase de la vacunación. ¿Qué porcentaje de rechazo ha habido?

-Está teniendo una aceptación óptima por parte de la población de la primera fase, que es la de las residencias sociosanitarias como en la de esta segunda fase, la de la vacunación de los sanitarios de primera línea. Decía en la comisión que no quería dar un dato porque no sería un dato real. Llevamos una trayectoria muy corta de vacunación, donde es posible que el profesional que no vino ayer porque no pudo sí que mañana se vacune. Prefiero hablar de meses completos e intentar hacer un corte cuando tengamos un tiempo prudencial de vacunación.

-¿En qué momento llegará la población general, empezando por los mayores de 65 años?

-Esto depende de las dosis que nos lleguen. En este momento solo tengo una previsión encima de la mesa en función de las dosis que tengo confirmadas. Estamos adelantándonos ya para tener un plan para la población general, pero sin fechas concretas hasta que no sepamos las dosis que le corresponden a Galicia.

-¿La tercera ola puede afectar a la vacunación?

-Inicialmente estamos vacunando sin ningún problema. Estamos teniendo prudencia en las residencias en las que hay brotes, porque preferimos tener primero cerrado el brote y luego vacunar. Con independencia de que haya o no pasado la enfermedad estamos vacunando y si hubiese una situación excepcional tenemos planes de contingencia que garantizan seguir a la máxima velocidad posible. 

-Hablando de velocidad, ¿estamos ya en un crecimiento exponencial de la pandemia?

-Tenemos un crecimiento muy importante, no vamos a negarlo. Estamos en un momento en el que hay un incremento de casos diario, en el que se incrementa la incidencia acumulada y en el que el porcentaje de PCR positivas también ha aumentado respecto a otras semanas, en las que Galicia era de las mejores en este aspecto.Por eso hemos tomado las medidas de restricción. Y no solo las restricciones, también hemos incrementado el número de pruebas, hasta las 12.000 diarias, y tenemos una programación ambiciosa para hacer búsqueda activa de casos. Vamos a poner todo de nuestra parte para doblegar esta curva, que es cierto que tiene valores importantes.

-Si la progresión es peor que la de la segunda ola, ¿por qué se han tomado medidas más laxas? En noviembre solo se podían reunir convivientes y se cerró la hostelería.

-Todas las medidas se toman en el seno de una comisión clínica, no son decisiones ni de una ni de dos personas. En el contexto en el que estábamos evaluamos una batería de 14 indicadores, que nos hicieron tomar estas medidas. Las restricciones van acompañadas de cribados intensos, de detección precoz, intensificación de los rastreos... Estas medidas que hemos aprendido durante la pandemia creemos que nos va a dar un buen resultado. No me gusta hablar de medidas concretas más o menos restrictivas, sino de un paquete conjunto epidemiológico.

-Fían más a la capacidad diagnóstica.

-Estamos sumando. Estamos sumando medidas restrictivas, intensificación de las pruebas diagnósticas y contamos con una herramienta más, que son los test de antígenos, y con las PCR en saliva, con la que somos pioneros en España y que nos permite incrementar mucho el número de pruebas. Y estamos sumando con cribados intensivos, con búsqueda de casos y con una unidad móvil que hemos creado de covid auto para poder desplazarnos a diferentes concellos y apoyar a las áreas sanitarias. Esperamos que este paquete surta su efecto.

-¿En 15 días?

-En estas cosas soy prudente. Lo que dicen las publicaciones es que cualquier medida epidemiológica hay que esperar un lapso entre 10 y 20 días. Hay veces que incluso se demoran un poco más si no han aflorado todos los casos. Sé que es difícil, pero hay que esperar y confiar en que todas las medidas que hemos puesto en marcha surtan su efecto.

-En esta tercera ola partimos de una situación peor que en la segunda, especialmente en la presión asistencial.

-Lo que puedo garantizar es que Galicia cuenta con un plan de contingencia perfectamente estructurado en el que se contemplan las distintas fases que podría tener una pandemia y qué actuaciones se van a llevar a cabo para garantizar la asistencia sanitaria de todos los pacientes covid. Y también le puedo decir que durante las fases más duras de la pandemia es cierto que tuvimos que suspender la actividad quirúrgica,más por una cuestión de precaución que de sobrecarga asistencial, pero nunca, nunca se ha dejado de operar a todos los pacientes oncológicos ni a todos los pacientes a los que les asistía el decreto de garantías de tiempos máximos. Esto ocurrió exactamente igual en las consultas y en la pruebas. Este plan se ha actualizado con el mismo carácter garantista. Todavía hay capacidad asistencial, ya que tenemos centros hospitalarios nuevos, se ha incrementado el número de camas y tenemos grandes hospitales. Aún tenemos un colchón asistencial y un margen de maniobra. 

-A la vista de lo que ha ocurrido después de la Navidad, ¿se ha abierto demasiado la mano?

-Nosotros permitimos la movilidad solo los días 24 y 25 y 31, 1 y 6. En el consejo interterritorial se permitía un intervalo del 23 al 6. Limitamos las reuniones a 10 en dos burbujas y 6 en tres. El Estado permitía diez allegados independientemente de la burbuja. La única comunidad que tuvo medidas más restrictivas fue Valencia. Y con el último corte tiene un 114 % más de pacientes hospitalizados que nosotros y el doble de incremento. Parece que las medidas que tomamos en Navidad fueron proporcionales a la situación epidemiológica que había y teniendo en cuenta que en las fechas iba a haber movimiento e interacción social. Creo que en la comisión clínica actuamos como siempre, con proporcionalidad.

-Pero lo que está ocurriendo viene de las celebraciones navideñas. Eso es innegable, ¿no?

-No es idiosincrasia de nuestra comunidad ni de España, esta es una ola a nivel europeo. Es cierto que no estamos acostumbrados a tener estas incidencias, pero no es menos cierto que Galicia sigue estando por debajo de la media española tanto en incidencia acumulada como en ocupación de los hospitales.

-Entonces, ¿qué explica la virulencia de la tercera ola?

-Uno de los factores es la enorme movilidad e interacción que se ha producido durante un tiempo relativamente largo, la época de Navidad, y se apunta a la irrupción de la cepa británica. Esto creo que no explicaría el número contagios. Sí que parece que va habiendo hallazgos en los que se habla de una cepa más contagiosa, pero si uno lleva mascarilla, mantiene la distancia social y tiene higiene de manos, el contagio sigue sin existir.

«En los brotes en el ocio, tenemos una enorme dificultad para rastrear»

 

Según un estudio y sin querer dar porcentajes concretos, Durán explica que la mayoría de los brotes se dan en el ámbito familiar.

-Si en el ámbito familiar tenemos una media de tres o cuatro contagiados, cuando hablamos del ocio puede llegar a 19 o más.

-La hostelería se queja de estigmatización. ¿Cuántos brotes tienen relación?

-No son pocos. Cuando hablamos del ocio en general, que no solo es la hostelería, hay dos dificultades epidemiológicas. La primera es el número de personas que se contagian. Y tenemos una enorme dificultad para rastrear los contactos. Cuando el brote ha sido familiar nos resulta relativamente fácil hacer la trazabilidad perfecta de toda la cadena epidemiológica. Esto es mucho más complicado cuando hablamos de un brote en el seno del ocio. Desde aquí toda mi simpatía y empatía, entiendo perfectamente a quien tiene un negocio, pero todo esto no lo hacemos porque sí. Tenemos estudios, recomendaciones de la OMS que nos dicen que tenemos que hacer las cosas de esta manera.

-¿Hay alguna estrategia que mejore este seguimiento?

-Vamos a sacar un protocolo de asesoramiento a los locales de la hostelería, comerciales, y otros. Pero tenemos que tener en cuenta que ahora mismo no es el momento. Vamos a poner en marcha esta red de asesoramiento a todos los hosteleros con 200 personas a pie de calle. Pero hay que esperar para que podamos ser un poco más flexibles, porque estamos en un momento muy delicado.

-El decreto del estado de alarma no contempla un confinamiento domiciliario, pero si la situación se agrava, ¿se podrían contemplar medidas que lleven a un confinamiento de facto, a reducir la actividad al mínimo?

-Vamos esperar. Vamos a esperar porque como usted bien dice ni siquiera es algo que podamos dictaminar desde Galicia. Vamos a darnos un tiempo, estas dos semanas, y veremos qué decisiones se van tomando. Soy prudente. 

-Otro de los debates era hasta qué punto son efectivas las medidas de restricción de la movilidad. 

-Imagínese que tengo un concello en nivel medio-alto y le digo a la hostelería que solo puede abrir el interior al 30 % y al lado otro concello en el que solo puede abrir las terrazas. ¿Tendría algún sentido que no hubiese un control de la movilidad?

-No, por supuesto que no. Pero el problema es el control de que efectivamente se cumplen las restricciones.

-Yo soy de las que apuesta por la responsabilidad de los gallegos, porque me han demostrado desde que hemos empezado con esta pandemia que esa responsabilidad existe: No vamos a juzgar a 2,7 millones de gallegos por el comportamiento de unos cuantos. Me consta que las autoridades y las fuerzas de seguridad están implicadas con estas restricciones y creo que cada vez se ponen más medidas para que esto se cumpla. Pero insisto en que creo que la mayoría de los gallegos son responsables y esperemos que entre todos consigamos atajarlo lo antes posible. 

 

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