La Tierra podría alcanzar el «punto de inflexión» en 20 años

La naturaleza perderá la capacidad de absorber carbono de la atmósfera a mediados de siglo, acelerando el cambio climático

El lago Poopo, en Bolivia, afectado por el cambio climático
El lago Poopo, en Bolivia, afectado por el cambio climático

El aumento de las temperaturas podría provocar que los ecosistemas terrestres pasen de ser sumideros de carbono a fuentes de carbono en los próximos 20 ó 30 años, según los datos de la mayor red de vigilancia continua del carbono del mundo, según publica en la revista Science Advances.

Los investigadores de la Universidad del Norte de Arizona (NAU) y el Centro de Investigación Climática Woodwell, en Estados Unidos, y la Universidad de Waikato, en Nueva Zelanda, sugieren que hasta la mitad de los ecosistemas terrestres podrían alcanzar este punto de inflexión, cuando las plantas empiezan a liberar carbono a la atmósfera más rápido de lo que lo secuestran, para el año 2100 en un escenario de emisiones sin cambios. Sin embargo, los biomas que almacenan la mayor cantidad de carbono, incluidos los bosques tropicales y los bosques de la Taiga, podrían perder más del 45 % de su capacidad de absorción de carbono para mediados de siglo.

La autora principal, Katharyn Duffy y su equipo sugieren que el cambio climático puede manifestarse a través de una serie de puntos de inflexión, umbrales más allá de los cuales el sistema climático sufre cambios peligrosos e irreversibles. Para evitar estos puntos de inflexión, el Acuerdo de París estableció la meta de mantener los aumentos de la temperatura mundial por debajo de 2 grados por encima de los niveles preindustriales.

Pero si bien los científicos saben que la temperatura influye en las tasas de fotosíntesis y de respiración de los ecosistemas terrestres, que actualmente absorben alrededor del 30 % de las emisiones de carbono de las actividades humanas cada año, sigue siendo incierto cómo se alterarán estos procesos a escala mundial a medida que el clima se calienta.

Para investigar cuándo las temperaturas mundiales y regionales podrían alcanzar el umbral crítico en el que el sumidero de carbono de la tierra disminuye, analizaron los registros que abarcan desde 1991 hasta 2015 de la red mundial FLUXNET, que da cuenta del movimiento de dióxido de carbono entre los ecosistemas y la atmósfera.

Los investigadores determinaron la fotosíntesis y los cambios en la respiración atribuidos únicamente a los cambios de temperatura en cada sitio de la torre de flujo, y luego agregaron estas temperaturas a los niveles biológico y global. Si bien los datos sugieren que la fotosíntesis global alcanza una tasa máxima a temperaturas de 18 grados centígrados para las plantas C3 y 28 grados para las plantas C4, y disminuye a temperaturas más altas, las tasas de respiración aumentaron en toda la gama de temperaturas observadas sin que parecieran alcanzar un umbral máximo.

Aunque menos del 10 % de los ecosistemas terrestres experimentan actualmente temperaturas que superan estos umbrales de fotosíntesis (y solo durante una pequeña fracción del año), los investigadores advierten de que si no se aplican los acuerdos que cumplen o superan los objetivos del Acuerdo de París se podría alterar drásticamente el almacenamiento de carbono en los biomas terrestres de todo el mundo.

Una nueva amenaza procedente del suelo se cierne sobre el clima global

Xavier Fonseca

Una investigación publicada en la revista «Nature» desvela un mecanismo que podría desestabilizar el sistema climático

La comunidad científica lleva años señalando que el aumento de gases de efecto invernadero podría desencadenar una cascada de eventos que disparen la temperatura media global por encima de los límites de seguridad, fijados entre 1,5 y 2 grados. Uno de los procesos que podrían desequilibrar el clima actual es la retroalimentación. Este es un fenómeno que ocurre con intensidad en los polos de la Tierra, especialmente en el Ártico, la zona que más está sufriendo los efectos del calentamiento global.

En el caso de los extremos del mundo, la retroalimentación está asociada al albedo, la capacidad de una determinada superficie para absorber o reflejar la radiación solar. La nieve tiene un albedo muy elevado. Devuelve al espacio el 85 % de la radiación que le llega. Ahora, la emisión de gases de efecto invernadero provoca que haya una pérdida del hielo. Cada año hay más océano al descubierto. El agua actúa absorbiendo la radiación en lugar de reflejarla. Por tanto, el calentamiento es doble. Este proceso recibe el nombre de retroalimentación positiva.

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