Reus vuelve a ser la zona cero del sorteo

SOCIEDAD

El gordo cae en la localidad tarraconense por segundo año consecutivo

22 dic 2020 . Actualizado a las 18:13 h.

Por segundo año consecutivo el gordo de Navidad vuelve a tocar en Reus. Si hace doce meses el centro aragonés El Cachirulo repartió 320 millones de euros, este martes esta ciudad tarraconense de 100.000 habitantes se convirtió en la zona cero del sorteo navideño al ser agraciada con otros 240 millones repartidos en 60 series del número más deseado: el 72897. Este año los 600 décimos agraciados con el premio gordo también han sido vendidos por la administración de lotería número 6 de Reus, situada en la plaza de la Pastoreta.

Gran parte del premio ha ido a parar a los trabajadores de la industria de automoción Teixidó, con sede social en Reus pero con fábrica en Riudecols (Tarragona), que se han repartido unas 50 series. Tarragona es una de las provincias españolas donde menos ha tocado el Gordo, pero los dos últimos sorteos han roto las estadísticas con esa lluvia de 560 millones en total que ha recibido Reus en solo doce meses.

Los trabajadores de la industria de automoción Teixidó, con sede social en Reus pero con fábrica en Riudecols (Tarragona), han ganado unos 200 millones de euros
Los trabajadores de la industria de automoción Teixidó, con sede social en Reus pero con fábrica en Riudecols (Tarragona), han ganado unos 200 millones de euros Susanna Sáez | Efe

420 millones en Andalucía

El gordo de Navidad también ha dejado más de 420 millones de euros en Andalucía, en concreto 240 millones en Punta Umbría y 180 millones en Granada. La única administración de loterías que hay en la localidad onubense, de unos 15.000 habitantes, se ha estrenado con el gordo después de 50 años de actividad, y lo ha hecho a lo grande, con la venta íntegra de los 600 décimos, que han dejado 240 millones de euros. En declaraciones a Efe, una de sus responsables, Cristina Ferrera, nerviosa y entusiasmada por haber dado semejante lluvia de millones, indicó que, «cuando ha salido el gordo, ni siquiera sabía que lo habíamos vendido aquí: nos hemos enterado cuando han comenzado a llamarme para decírmelo y no me lo creía».