Comienza la carrera de la vacunación contra el coronavirus

Los envíos de Pfizer comienzan a llegar a los centros sanitarios del Reino Unido para iniciar este martes la campaña y Alemania se prepara para empezar el 15 de diciembre

Un técnico del Hospital de Croydon, en el Reino Unido, guarda las vacunas
Un técnico del Hospital de Croydon, en el Reino Unido, guarda las vacunas
Pablo L. Barbero
Londres / Berlín

Tras ser el primero en dar el visto bueno a la vacuna contra el covid-19 que desarrollaron la estadounidense Pfizer y la germana BioNTech, el Reino Unido se prepara para comenzar a suministrarla. El proceso, que las autoridades sanitarias británicas han calificado como «un reto sin precedentes» debido a su complejidad, tendrá varias fases y la primera se iniciará este mismo martes en 50 hospitales. La partidas ya han empezado a llegar a los centros habilitados los viales del preparado.

La decisión de Londres de dar el visto bueno al tratamiento antes que Washington o Bruselas ha generado polémica y ocurre lo mismo sus planes para aplicarlo. En un primer momento se indicó que los médicos, enfermeras y demás trabajadores de la sanidad pública (NHS) serían los primeros en recibir la cura contra el coronavirus. Sin embargo, hace solo unos días el Gobierno de Boris Johnson dio un nuevo bandazo y colocó en el primer puesto a los mayores de 80 años que están hospitalizados o en residencias y a quienes los atienden; y rebajó al segundo nivel al personal sanitario. El cambio fue propuesto por el Comité de Vacunación e Inmunización (JCVI) en un informe publicado el pasado 2 de diciembre, en el cual se sostiene que así se reducirán las muertes por culpa del virus.

No obstante, desde las organizaciones médicas se cuestiona esta decisión. «En la primera ola vimos demasiadas muertes de médicos y trabajadores sanitarios, cientos más enfermaron gravemente. Se les debería proteger», afirmó Chaand Nagpul de la Asociación Médica Británica.

En esta primera fase se espera vacunar a 800.000 personas. La segunda etapa comenzará, si todo sigue como está previsto, el día 14 de diciembre. En ese momento, millones de dosis serán distribuidas a ambulatorios y centros de atención primaria, que las administrarán en un orden prefijado por el Gobierno. Primero a personas de más de 80 años, después a trabajadores esenciales (sanitarios, militares, maestros, funcionarios del Gobierno y de los tribunales; y del transporte público y de mercancías), seguidos por personas de entre 50 y 70 años, priorizando a aquellas con patologías previas; y, por último, el resto de la población.

El plan de inmunización contra el covid-19 no tendrá nada que ver con cualquier otro anterior. ¿La razón? Las vacunas desarrolladas, en particular la de Pfizer y BioNTech, son muy delicadas y solo pueden ser transportadas un máximo de cuatro ocasiones desde que salen del laboratorio donde son producidas. Además, las dosis tienen que mantenerse a temperaturas extremadamente bajas (80 grados bajo cero) y no en todos los hospitales y centros de salud cuentan con los equipos para conservarlas.

Para acelerar el proceso de inmunización y evitar dañar la vacuna, el Gobierno planea convertir estadios de fútbol y otras instalaciones deportivas en gigantescos centros de vacunación. Si las autoridades cumplen su meta de vacunar a un millón de personas a la semana, a mediados del 2021 el grueso de la población habrá recibido el fármaco. Por ahora, solo las mujeres embarazadas y los niños estarán excluidos de recibir un pinchazo.

 Por otra parte, la rápida aprobación de la vacuna es vendida por los brexiters como una ventaja de la salida del Reino Unido la Unión Europea. Pero esa ruptura genera otros problemas. El Ministerio de Defensa británico han debatido con las autoridades sanitarias para ver cómo los militares podrían agilizar la llegada de vacunas al Reino Unido. Según The Observer, el Gobierno teme retrasos en las fronteras debido al «brexit» y por ello están planteando el uso de aviones militares.

Transfronterizos en Gibraltar, los primeros españoles en vacunarse

Los trabajadores españoles en el sector sanitario y asistencial de Gibraltar serán los primeros del país en vacunarse contra el coronavirus, en virtud del programa de vacunación que el Gobierno gibraltareño activará en los próximos días. Así lo ha confirmado a Efe el portavoz de la Asociación Sociocultural de Trabajadores Españoles en Gibraltar (Ascteg), Juan José Uceda, que apunta que las primeras personas en recibir la vacuna serán los mayores de 80 años, las personas en riesgo sanitario y los trabajadores sanitarios y asistenciales. Ascteg estima que serán entre 250 y 300 españoles transfronterizos.

Alemania prepara la campaña, con la meta de vacunar a 4.000 al día

El próximo día 15 de diciembre, unos 350 centros repartidos por toda Alemania estarán preparados para administrar las primeras dosis de la vacuna a los grupos de riesgo. Estos son los planes más optimistas del Gobierno alemán, que urgae a los estados federados a tener lista la infraestructura necesaria para iniciar en pocas semanas una campaña que se prevé multitudinaria. Se espera que, una vez que la UE dé luz verde a la vacuna de BioNtech y Pfizer —previsto para el próximo día 29 de este mes—, la infraestructura creada pueda empezar vacunando a unas 4.000 al día a principios del próximo año.

Los primeros en recibir la dosis inicial serán los grupos de riesgo. Según un informe elaborado por el centro epidemiológico de referencia, el Robert Koch Institut (RKI) junto con otros comités de referencia, bajo grupo de riesgo se entiende a los mayores de 60 años y los que sufren de enfermedades como diabetes, obesidad, alta tensión, u otros factores vinculados con una mayor incidencia de casos graves de covid, lo que se traduce en una mayor mortalidad.

En segundo lugar del calendario de inmunización irían el personal sanitario y del sector de la dependencia, los trabajadores esenciales del sector público, como agentes de policía y equipos de emergencia, así como profesores y personal del sector de la educación. El ministro alemán de Sanidad, Jens Spahn, lleva semanas trabajando en un plan realista de vacunación con el objetivo de alcanzar la inmunidad de grupo. Sus planes abarcan la vacunación de entre el 60 y el 70 % de la población alemana. Con estas cifras de individuos inmunizados, cambiaría el ritmo de propagación del virus.

Las autoridades sanitarias están trabajando en un registro central que pueda consultarse por vía electrónica que lleve un registro de las personas que han sido vacunadas y a qué grupo de riesgo pertenecen. El ministerio prevé que solo cuando un alto porcentaje de la población de riesgo haya sido vacunada se podrán empezar a levantar las restricciones a la vida social y económica.

Los especialistas piden cautela

No obstante, los expertos se muestran cautelosos y evitan alimentar las esperanzas de un pronto retorno a la vida previa a la pandemia. Incluso cuando la vacunación esté en marcha, habrá que mantener durante un tiempo indeterminado la reducción de contactos, debido a que habría cuotas de inmunización demasiado bajas.

Desde el Ejecutivo germano ya trabajan en cómo involucrar al grueso de la población en la vacunación masiva que se prevé empezará en enero. Con el eslogan #ÄrmelHoch (remángense en español), las autoridades sanitarias buscan movilizar a un grueso de la población que todavía ve con cierto escepticismo la llegada de la vacuna.

Para convencer a la ciudadanía, se mostrarán fotografías de personas que ya han sido vacunadas: médicos, personas mayores de 80 años, trabajadores de la sanidad, etc. A ellos ya se los denomina en círculos internos como los «embajadores de la vacunación». Según el proyecto, las imágenes irán acompañadas de pequeños textos con referencia al sitio web sobre la vacunación y la posibilidad de pedir cita y hacer consultas a través de un número de teléfono.

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