Oxford reconoce que se administraron dosis distintas de su vacuna a los voluntarios por error

A un grupo se le suministraron dos dosis, y el fármaco resultó efectivo en un 70,4 %. A otro, más pequeño y limitado a individuos menores de 55, se le dio media dosis seguida de una completa, y la eficacia aumentó al 90 %. AstraZeneca anuncia que el antídoto se someterá a un «estudio adicional»


Cuando la Universidad de Oxford dio a conocer los resultados de los ensayos de la vacuna desarrollada junto al laboratorio anglosueco AstraZeneca generó una reacción encontrada: optimismo y al mismo tiempo inquietud. Anunció que su medicamento suministrado en dos dosis arrojaba una eficacia del 70,4 %, pero también que, tras estudiar a un subgrupo, era efectivo en un 90 % cuando se administraba primero media dosis y después otra completa. Esta diferencia en las cantidades, lejos de ser algo buscado, fue un error, reconoce ahora la institución británica, aclarando que los métodos para medir la concentración del antídoto han quedado ya «establecidos». De todas formas, la vacuna se someterá a un «estudio adicional», ha detallado a Bloomberg el director ejecutivo de la farmacéutica, Pascal Soriot.

El grupo de expertos, liderado por Andrew Pollard y Sarah Gilbert, informó en un principio de que la vacuna, ofrecida en dos dosis -preparatoria y de refuerzo- es efectiva en una media del 70,4 %. Cuando se administra media dosis seguida de una dosis completa, el nivel de eficacia asciende al 90 % -y reduce la transmisión- y desciende al 62 % cuando los voluntarios reciben dos dosis enteras. Tras hacerse públicas estas conclusiones, se supo que el preparado que obtuvo una eficacia del 90 % se adjudicó a un grupo con muchos menos participantes, lo que para algunos implica cuestionar los resultados.

Tras haber anunciado el pasado día 23 los resultados preliminares de la tercera fase de las pruebas, la universidad admitió este jueves de manera implícita que a la hora de suministrar las dosis a los participantes de los ensayos se partió de una equivocación. A través de una nota, explica que en su estudio «se emplearon dos niveles de dosis basados en la misma medida de la concentración empleada en la fase I, pero, como resultado de una diferencia en el proceso de manufactura para el último estudio, se demostró posteriormente que este método sobrestimó la dosis en los nuevos lotes, lo que resultó en la administración de media dosis como primera dosis». Agrega que «cuando quedó patente que se había usado una dosis menor» se trasladó la cuestión al regulador y se acordó un plan para probar esa combinación, permitiendo al equipo investigador «incluir ambos planteamientos en la fase III del ensayo». «Los métodos para medir la concentración han quedado ya establecidos y podemos asegurar que todos los lotes de la vacuna son ahora equivalentes», concluye la nota.

La diferencia pudo ser fortuita

Según el diario Financial Times, el responsable del programa de financiación para el desarrollo de vacunas de EE.UU., Moncef Slaoui, reveló el pasado día 24 que el subgrupo -de apenas 2.300 personas- que recibió la dosis más efectiva se limitó a individuos menores de 55 años, con menor riesgo de desarrollar síntomas severos de covid, un dato que no divulgaron ni la universidad ni AstraZeneca al presentar sus datos. Por ello, Slaoui baraja la posibilidad de que la diferencia en la eficacia de la vacuna haya sido «fortuita».

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