Los grandes países de Europa titubean aún con la relajación de medidas para Navidad

Juan Ventura Lado Alvela
j. v. lado REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

FACUNDO ARRIZABALAGA

Francia y Reino Unido anuncian apertura, Italia casi la descarta y Alemania aguarda

26 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Los grandes líderes europeos coinciden todos en que estas no serán unas Navidades normales, pero a la hora de concretar las condiciones en las que se celebrarán las respuestas o no existen aún o mantienen prácticamente todos los escenarios abiertos.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, señaló el martes que existe la posibilidad de que el confinamiento se retire el próximo 15 de diciembre si se logran los «objetivos sanitarios» de mantener por debajo de 5.000 los casos diarios registrados en el país. «Se podrá levantar entonces el confinamiento y podremos movernos sin autorización, incluso entre regiones, para pasar la Navidad en familia. Podremos movernos libremente las tardes del 24 al 31 de diciembre, pero no habrá reuniones en la vía pública», dijo Macron.

El Gobierno británico y las administraciones autónomas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte acordaron un plan conjunto para relajar las restricciones contra el coronavirus en todo el Reino Unido durante las Navidades y permitir temporalmente encuentros familiares de hasta tres hogares. El plan establece que entre el 23 y el 27 de diciembre se levantarán los vetos a la movilidad y se permitirán los encuentros de personas de hasta tres domicilios distintos, que formarán una «burbuja» temporal de convivencia.

«Estas no pueden ser unas Navidades normales. Pero, al aproximarse el período festivo, hemos estado trabajando juntos para encontrar una manera de que las familias y los amigos puedan verse», señala el texto acordado por las administraciones que advierten: «Incluso cuando esté permitido por las normas, encontrarse con amigos y familiares durante las Navidades será una decisión personal que deberá tomar cada individuo, consciente de los riesgos que entraña».

Por contra, El ministro de Sanidad de Italia, Roberto Speranza, rebaja las expectativas de una apertura general en Navidad y señala que la libertad de movimiento en el país para ese período solo será posible si todas las regiones son «zonas amarillas», es decir, las de menor riesgo de contagio de covid. En la actualidad, la mayoría de las regiones de Italia son «zona roja», de alto riesgo, o «zona naranja», de riesgo medio-alto, de acuerdo al sistema de restricciones de tres niveles introducido este mes por el ejecutivo de Giuseppe Conte.

«Diferente, más sobria»

«Debemos mantener alto el nivel de prudencia», afirmó Speranza. «Será una Navidad diferente y más sobria, en la que tendremos que evitar movimientos que no son esenciales», añadió.

El Gobierno está estudiando las reglas que se aplicarán para el período navideño, y que se incluirán en un nuevo decreto que entrará en vigor el 4 de diciembre, un día después de que expire el actual, por el que se estableció un toque de queda nacional a las 22.00 horas, el cierre de bares y restaurantes a las 18.00 y las tres zonas de riesgo, entre otras medidas.

La canciller alemana, Angela Merkel, dio a entender el domingo que el Gobierno federal y los estados federados, que ayer por la noche seguían reunidos, anunciarán un endurecimiento de las medidas restrictivas al considerar que con las vigentes todavía no se ha alcanzado el objetivo.

«El hecho es que todavía no estamos ahí donde nos gustaría haber llegado con las restricciones de contacto, es decir, seguro que todavía tenemos que hacer alguna cosa más» para lograr nuevamente un rastreo efectivo de los contagios, dijo la canciller, frente a algunas propuestas regionales que hablaban de reuniones de hasta 10 personas de diferentes hogares para Navidades. Unas fiestas que, según la presidenta de la Comisión Europea, la también alemana Ursula von der Leyen, tendrán que ser «más silenciosas» porque hay que «aprender del verano y no repetir los mismos errores» que se cometieron con las aperturas precipitadas.

Austria diseña una campaña de test de cara a las fiestas y los ultras la boicotean

Las regiones austríacas de Tirol y Vorarlberg llevarán a cabo desde el 4 al 7 de diciembre la campaña de test voluntarios de antígenos a la población, con la que el Gobierno quiere relajar las restricciones anticovid durante las Navidades.

Esas dos regiones del oeste de Austria (así como otras tres de las nueve del país) presentan índices de contagios por encima de la media nacional.

Los test a la población general en Tirol y Vorarlberg serán paralelos a los anunciados para el personal educativo de todo el país para ese fin de semana, previo a la esperada reapertura de los colegios el 7 de diciembre, tras tres semanas cerrados.

El Gobierno ha insistido hoy en que realizar la prueba a toda la población es solo un elemento más de la estrategia para contener los contagios. «El objetivo es reducir la cadena de contagio», señaló el canciller, Sebastian Kurz.

Por contra, el partido ultranacionalista austríaco FPÖ ha recomendado hoy no participar en la campaña. «Si quieren celebrar la Navidad con tranquilidad y visitar a familiares, no se dejen hacer el test», ha pedido Dagmar Belakowitsch, viceportavoz del grupo parlamentario de la formación xenófoba.

Belakowitsch afirmó que la estrategia de test masivos convertirá en «enfermos» a quienes no presentan síntomas y recordó que quienes los presentan ya son sometidos a las pruebas pertinentes.

Rusia sigue sin restricciones de ámbito estatal con los hospitales ocupados al 80 %

El 78,2% de las camas hospitalarias de Rusia están ocupadas actualmente por pacientes covid, según reveló ayer la viceprimera ministra Tatiana Gólikova. Hasta 43 regiones tienen un porcentaje superior a ese y en seis de ellas la «situación es crítica» con niveles de ocupación de más del 90 % en un país que ha sumado otros 24.326 positivos, cifra récord desde el inicio de la pandemia en marzo que leva el total de casos a los 2,14 millones. Pese a todo, el Gobierno de Vladimir Putin no ha implantado restricciones de ámbito estatal y deja en manos de las regiones las decisiones para contener la pandemia.