España registra otras 7.000 muertes de más sin que se le atribuyan al covid

El registro de sobremortalidad evidencia un nuevo desfase en los registros durante la segunda ola

Miembros de los servicios funerarios recogen un cádaver del Hospital de Mataro
Miembros de los servicios funerarios recogen un cádaver del Hospital de Mataro

A estas alturas parece más que evidente que durante los meses marzo, abril y mayo murieron miles de personas en España con coronavirus sin que oficialmente se identificase el covid-19 como causa del fallecimiento. Lo que no estaba tan claro es que en esta segunda ola de la pandemia estuviese ocurriendo lo mismo, pero el último informe de la Vigilancia de la Mortalidad Diaria (MoMo), que elabora el Centro Nacional de Epidemiología, Instituto de Salud Carlos III, apunta en esa dirección. Aunque es menor que en la primavera, sigue existiendo un desfase importante entre los fallecimientos previstos, atendiendo a la medida de los últimos diez años, y los que realmente se producen. Existe incluso diferencia entre esa sobremortalidad y la que directamente se le atribuye al coronavirus.

El Carlos III, en contra de lo que hizo en informes anteriores, marca ahora dos períodos claros de exceso de mortalidad, que, en términos generales, se podrían corresponder con la primera y la segunda ola de la epidemia en España. El primero lo sitúa entre el 10 de marzo y el 9 de mayo. En ese tiempo fallecieron en España algo más de 111.000 personas cuando lo que se estimaba, atendiendo a años anteriores, es que iban a morir unas 66.000. Hay, por tanto, 44.593 decesos de más, un 66,9 %, con mayor desfase entre los hombres y las mujeres. Sin embargo, durante esos meses el Ministerio de Sanidad, en base a los datos aportados por las comunidades autónomas, cifró en 26.442 los fallecimientos con coronavirus confirmados mediante pruebas PCR. Lo que significa 18.151 víctimas más de las previstas y que no se le atribuyen, al menos oficialmente, al covid-19.

El segundo tramo definido por el Centro Nacional de Epidemiología va del 20 de julio al 10 de noviembre. El desfase es menor pero sigue habiéndolo. Murieron 18.752 personas más de las previstas (un 16 % de incremento) cuando los fallecimientos confirmados por covid en este período fueron 11.334. Se desconoce, por tanto, la causa de que se produjesen esos 7.418 óbitos más de los estimados.

Aunque todo lleva a pensar que estas muertes son achacables al coronavirus, la conclusión no es tan fácil, al menos no es tan directa. Como se ha cansado de repetir el director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, puede haber otras causas. Sobre todo, lo que más citan los especialistas son los fallecimientos debidos a complicaciones de otras enfermedades graves que, en parte, también son atribuibles a la epidemia del covid. Bien porque la saturación de los servicios sanitarios han impedido atender a estos pacientes como se hubiese hecho en circunstancias normales o bien porque los propios enfermos se mostraron reticentes a la hora de acudir a los hospitales por el miedo al coronavirus.

Medio centenar de más en Galicia

Al margen de que al nivel de toda España se observan con meridiana claridad esos dos períodos el reparto es muy desigual por territorios. Así en Andalucía, Aragón, la Comunidad Valencia y la Comunidad de Madrid hay hasta cuatro tramos de exceso de mortalidad, mientras que en Canarias, Cantabria y Galicia solo se define uno y en Ceuta y Melilla ni siquiera se ha detectado ese exceso. En el caso gallego se sitúa entre el 24 de marzo y el 21 de abril el período en el que se produce el desfase. Murieron 3.082 personas cuando la estimación apuntaba a 2.558. Son por tanto 524 fallecidos más, un 20,5 % de exceso. Sin embargo, a fecha de 21 de abril se habían confirmado en la comunidad 470 decesos por coronavirus, con lo que apenas hay medio centenar de casos de variación entre el exceso de mortalidad y el efecto que es directamente atribuible al covid-19.

España empieza a contener los contagios, pero suma otros 356 muertos

Sanidad notifica 19.511 nuevos casos de coronavirus, dato que confirma la estabilización. «La evolución es favorable, pero seguimos estando en una situación muy complicada», advierte Fernando Simón

M. Viñas

La situación es mala, pero es cada vez menos mala. Sobre esta idea pivotó este jueves la comparecencia de Fernando Simón ante los medios, que arrancó sin que el Ministerio de Sanidad hubiese hecho públicos los datos del día. Se colgaron en su web un poco más tarde, revelando pocos cambios con respecto a los días anteriores, lo que, por otra parte, es una buena noticia: que la cosa no empeore siempre es mejor. Hay otros 19.511 casos más y 356 nuevas muertes, que hacen un total de 1.437.220 contagios desde el inicio de pandemia y 40.461 fallecimientos. Son cifras altísimas, tal y como se cansó de repetir el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, pero la evolución es favorable. La situación se ha estabilizado en buena parte de las comunidades -no en todas- y en algunas incluso a comenzado a mejorar, lo que hace que la incidencia media acumulada nacional siga recogiéndose cada día un poco más. Si ayer la tasa de contagios a 14 días era de 514 positivos por cada 100.000 habitantes, hoy es de 504. Aún así, todas las comunidades, menos Canarias y Baleares, están en una situación poco propicia, subrayó el epidemiólogo. Ceuta duplica la media global con 1.035 casos por 100.000 habitantes, seguida de Melilla, con 980; Aragón, con 914; Castilla y León, con 848; y Navarra, con 816. «Por tanto, tenemos que seguir manteniendo la tensión y las medidas de control», recomendó el experto.

Los datos no dicen nada nuevo que no se haya escuchado ya a lo largo de toda la semana: que la presión en los hospitales -ahora mismo hay una ocupación del 16,5 % de las camas convencionales y del 32 % en las uci- es considerable y que seguirá aumentando, al menos unos días, consecuencia de la cantidad de nuevos casos que siguen diagnosticándose; y que algunos sistemas de salud autonómicos ya se han visto obligados a reducir el resto de su actividad sanitaria para centrarse en la atención covid. De las 19.511 nuevas infecciones registradas este jueves, 7.759 se detectaron en las últimas 24 horas. Actualmente hay 20.525 pacientes ingresados con coronavirus en toda España, 3.123 en críticos, y en la última semana han fallecido 1.295 personas.

Sí se detuvo a valorar Simón -interpelado al respecto- cuestiones más periféricas, pero de actualidad, como el precio de las mascarillas, la distribución de las futuras vacunas o los contactos importados. Aseguró que el Gobierno está trabajando para facilitar a toda la población el acceso al protector buconasal, recordó que las grandes farmacéuticas cuentan con capacidades logísticas muy potentes y, sobre la exigencia de PCR negativas a los viajeros que lleguen de zonas de riesgo, se mostró crítico con los controles en los puertos y aeropuertos. «La entrada de casos importados es mínima. El número de casos importados es muy bajo y el de casos que son infectivos y detectables durante el vuelo es incluso más bajo. El esfuerzo que requiere esto no compensa».

También se detuvo en los casos de reinfectados en España: «Tenemos información no de reinfectados, sino de repositivos, que han dado positivo, negativo y luego positivo a la prueba otra vez. Esto no significa que se hayan reinfectado, algunos igual sí, pero puede ser por la sensibilidad de la detección de la prueba», explicó. «Confirmar una reinfección es muy complicado, requiere el haber podido secuenciar la cepa de la primera infección y la de la segunda posible infección, secuenciarlas y compararlas para poder evaluarlas. Sabemos que es posible, pero no es muy habitual. En España tenemos 11 o 12 sospechas que no se han podido confirmar».

Varias comunidades superaron ya su récord de muertos de la primera ola

la voz

Aragón, Asturias y Murcia ya la han rebasado, mientras que Galicia lleva de momento casi 200 fallecidos menos

Tres comunidades, Aragón, Asturias y Murcia, y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla sobrepasan la cifra de fallecidos que tuvieron en la primera ola y otras como Andalucía se acercan, si bien el resto está todavía muy lejos de notificar el número de defunciones que padecieron en primavera.

Así se desprende del último balance de ayer realizado por el Ministerio de Sanidad con los datos que le proporcionan las comunidades, según el cual la jornada con más muertes de esta nueva fase fue el pasado 6 de noviembre, cuando fallecieron 262 personas, frente a las 903 que murieron el 30 de marzo, el día más trágico en lo que va de pandemia.

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