Redacción / La Voz

En estos tiempos de pandemia en los que el día a día está marcado por lo que publica el Diario Oficial de Galicia sobre las restricciones en espacios interiores o exteriores, ayer en el DOG había novedades sobre el transporte público en Galicia. Así, se determinaba que en los servicios de transporte marítimo y de autobús -de carácter interurbano, urbano o de uso especial- dependientes de la Xunta se podrán ocupar la totalidad de los asientos, aunque se deberá mantener la «máxima separación» entre los usuarios «cuando el nivel de ocupación lo permita». Asimismo, en el caso de los vehículos y embarcaciones que tengan autorizadas plazas de pie, se buscará que las personas mantengan entre sí la máxima distancia posible, para lo que se fija como límite una sexta parte de esos huecos. ¿Qué ha ocurrido esta mañana, tras esa vuelta de tuerca de las normas? Un chequeo por las distintas ciudades y comarcas de Galicia permite observar situaciones muy distintas; desde los autocares comarcales casi vacíos de A Mariña hasta los Vitrasa de Vigo llenos a primera hora pese a las restricciones

Comenzamos, precisamente, en Vigo. Allí, tal y como informa Alejandro Martínez, en la mañana de hoy, miércoles, volvía a repetirse una imagen que asusta a algunos usuarios: la de autocares con los asientos llenos y numerosos usuarios de pie. Algunos ciudadanos reclaman cambios. Lo hacía Albina, en la parada de Praza de América, que daba su visión sobre el transporte en la ciudad: «A primera hora de la mañana van bastante llenos. La gente es responsable y no se junta. Ahora acaba de pasar uno de la universidad que se metió por Fragoso e iba a tope. Por las mañanas deberían de poner más autobuses. Para las universidades y los ambulatorios es horroroso». La visión de un inspector de Vitrasa es, sin embargo, totalmente opuesta, ya que defiende que los autocares a la Universidad ya no van llenos: «El servicio se ha reforzado en las horas punta. Los autobuses a la universidad pasan cada cinco minutos en la calle Fragoso. Todos van medio vacíos», afirma. 

En A Coruña, no parecían registrarse grandes aglomeraciones en el grueso de los autobuses urbanos esta mañana. Sin embargo, algunos usuarios alertaban de que sí es necesario reforzar los servicios tanto en los autocares que van a Universidade de A Coruña como las líneas 17 o 5, tal y como informa A.G. Chouciño desde la ciudad herculina. «Suelo usar la línea 17 para ir al trabajo y el que pasa a las 7.30 horas viene bastante lleno y no estamos en condiciones ahora para estar tantos agrupados», indica la coruñesa Dunia García. En la misma línea opina Camila Lloró, estudiante que utiliza las líneas 5 y 3A. «En los otros espacios cerrados nos piden estar muy separados y aquí vamos como sardinas en lata y viajando incómodos. No tiene ninguna lógica», lamenta. Lloró resalta que es frecuente que las personas vayan de pie y que suele haber más afluencia «entre las 7.30 y las 8.00 horas».

En Pontevedra, en una ciudad en la que no hay buses urbanos propiamente dichos sino autocares para desplazarse a barrios concretos como Monte Porreiro (que no suelen ir llenos), unos de los transportes más utilizados son los que unen de forma continua la capital con Marín. Una de las personas que esta mañana cogió uno de esos buses explicaba lo siguiente: «No son aquellos buses llenísimos de antes, se nota bajón con respecto a antes de la pandemia. Pero control no se ve. A veces va tanta gente o más de pie que sentada, cuando no se podían llenar todos los asientos se llenaban... no veo mucho control y distancia de seguridad no hay demasiada».

En Ourense, esta mañana el panorama del transporte público no era el habitual puesto que la ciudad de As Burgas disfruta del festivo de San Martiño. Sin embargo, ayer sí podía observarse lo que supuso el cambio de normas por parte de la Xunta, con los buses urbanos permitiendo llenar todos sus asientos así como ocupar solo determinadas plazas de pie ante la resignación de los usuarios, tal y como explica desde allí Cándida Andaluz. Hubo solo una incidencia al mediodía del martes, con la línea 6, que dejó en tierra a los viajeros que esperaban en las paradas de la Alameda y el Parque. En un primer momento, desconocedores de la norma se mostraron enfadados. La empresa, según señalaron sus responsables, controlará durante los próximos días de qué manera afectarán las medidas a las frecuencias y al número de buses para poder dar una respuesta a todos los usuarios.

En Ferrol,  la normalidad era total hoy en los autocares. A las ocho de la mañana, la parada principal de la ciudad, ubicada en la plaza de Galicia, apenas acogía a media docena de viajeros que esperaban a sus respectivos autobuses. Como Enrique López y Mercedes Díaz, estudiantes de FP del IES Leixa.«Cuando había las restricciones si que podías quedarte sin subir, pero ahora se nota menos», explican, Valoran que «la gente cumple la norma, lleva mascarilla» y nunca han vivido ninguna situación desagradable .

Las principales quejas de los usuarios del servicio en Ferrol se centran en la escasez de horarios. Sandra Castro Hermida es habitual del autobús de las 8.30 horas de la línea B Porto-Hospitales para ir a clases al mismo centro formativo. «Yo nunca me he encontrado el autobús abarrotado y me he tenido que quedar en la parada, aunque algún compañero sí. A principios de curso cogía uno que pasaba antes y algún día sí que llenaba en la parada siguiente a la mía, así que prefiero ir más tarde e intentar no coincidir con tanta gente por el tema del virus», explica Castro. De ahí que los estudiantes reclamen alguna frecuencia a mayores. Señala que los profesores son conscientes de la situación por lo que no ponen pegas a los alumnos si llegan algo tarde.

Por su parte, en la comarca de Barbanza los autocares continuaban hoy sin registrar llenos, al igual no lo hacían tampoco antes de la pandemia, ya que, como en muchos otros puntos de Galicia, desplazarse en transporte público no siempre es fácil por las frecuencias y horarios. 

Llamamientos a evitar horas puntas en las líneas de autocares más concurridas 

Pese a la nueva normativa y a que se permite que todos los asientos de los autocares sean utilizados, las autoridades no dejan de hacer llamamientos para que se tomen precauciones con respecto al transporte público. Así, desde la Compañía de Tranvías de A Coruña se informa que se ha puesto «todos los medios a su alcance para adaptarse a esta nueva situación, con el 100 % de la flota en funcionamiento y con refuerzos en las horas punta». Explican que, para lograr esto, «se monitoriza de manera permanente la evolución de la demanda, comprobando cuáles son las líneas y horarios con mayores necesidades de cobertura». Además, al no existir confinamiento domiciliario señalan que el proceso es más complejo al no producirse «variaciones significativas en la demanda». Y desde la empresa hacen un llamamiento a la colaboración de los usuarios, «con especial hincapié a la necesidad de utilizar la mascarilla en todo momento y a atender las indicaciones de los conductores respecto al aforo y a la utilización de los espacios habilitados en los autobuses». Entre las recomendaciones que indican están la de ocupar todas las plazas de asiento disponibles, «para evitar la aglomeración de personas de pie», e intentar evitar, en la medida de lo posible, las horas punta. «Esto último sobre todo con las facilidades que ofrecen las líneas con alta actividad, como la universitaria, en la que se han dispuesto desde el principio refuerzos en horas punta con frecuencias de 2 a 3 minutos», agrega la compañía. 

Por su parte, desde el Concello de Ourense se ha pedido a los vecinos que en la medida de lo posible eviten utilizar este transporte público para evitar aglomeraciones.

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Los autocares, tras la vuelta de tuerca de las normas: «Vamos como sardinas en lata y viajando incómodos»