Enrique y Meghan libran un nuevo pulso con la casa Windsor

Pilar Vidal MADRID / COLPISA

SOCIEDAD

LEE MORGAN

Buckingham rechaza colocar en nombre del duque de Sussex una corona de homenaje a los soldados caídos y la pareja escenifica su propio tributo en unas imágenes que irritan al Reino Unido

09 nov 2020 . Actualizado a las 19:07 h.

El príncipe Enrique y su mujer Meghan Markle vuelven a echar un pulso a la familia real británica. El duque de Sussex solicitó al palacio de Buckingham que colocaran en su nombre una corona en el Cenotafio -el monumento londinense para homenajear a los caídos- durante la tradicional celebración del Día del Recuerdo, con la que en el Reino Unido se rinde tributo cada año a los sacrificios de los miembros de las fuerzas armadas y los civiles en tiempos de guerra. La petición fue denegada, alegando que Enrique ya no representa a la monarquía, y fuentes cercanas a palacio aseguran que a la reina Isabel II no se la informó sobre la solicitud de su nieto.

A pesar de la negativa, Enrique no rompió la tradición y escenificó su propio homenaje visitando el Cementerio Nacional de Los Ángeles junto a su mujer, Meghan Markle, donde depositaron flores recogidas en el jardín de su mansión de Santa Bárbara en la tumba de dos soldados de la Commonwealth. «Para todos aquellos que han servido o están sirviendo. Gracias», escribió.

La escena fue captada por el fotógrafo Lee Morgan y las imágenes distribuidas por ellos. Un gesto que ha sido criticado por muchos británicos, que lo consideran una estrategia de relaciones públicas y un pulso a la familia real británica, a la que no visitan desde hace siete meses. Desde algunos sectores no se entiende que, por un lado, luchen por tener una vida privada y, por otro, distribuyan estas imágenes con el único fin de buscar la repercusión mediática.