La mecha de la segunda ola del MeToo en Dinamarca: la presentadora que contó que un compañero le exigió una felación a los 18 años

Anxo Lamela EFE / DINAMARCA

SOCIEDAD

En este país ha renacido el movimiento que denuncia abusos contra las mujeres; la confesión de Sofie Linde en televisión fue el origen

12 oct 2020 . Actualizado a las 14:00 h.

Dinamarca ha vivido en las últimas semanas un renacer del movimiento de denuncia de abusos y acoso #MeToo (Yo también), una segunda oleada que ha golpeado con más fuerza y a toda la sociedad, que cobra especial importancia en el ámbito político.

La campaña por redes sociales surgida en octubre del 2017 a raíz de las acusaciones contra el productor de cine de Hollywood Harvey Weinstein, que se convirtió en viral en poco tiempo, llegó también entonces a Dinamarca, al igual que a muchos otros países, pero su repercusión fue más limitada que, por ejemplo, en la vecina Suecia.

Si la denuncia anónima de 18 mujeres por abusos contra un artista francés vinculado a la Academia Sueca puso en jaque a la institución que otorga cada el año el Nobel de Literatura y al propio premio, en Dinamarca los episodios que salieron a la luz fueron de menor calado y limitados sobre todo al mundo del espectáculo.

Tres años después, profesionales de los medios de comunicación, de la hostelería, médicas, enfermeras y escritoras, entre otras, han aparecido recientemente en los medios daneses con manifiestos o denuncias públicas contra el acoso sexual en sus puestos de trabajo.

Las últimas en sumarse han sido 689 investigadoras con una acusación contra el sexismo en el mundo académico, varias de las cuales ocuparon la portada del viernes de Politiken, principal rotativo danés, un día después de que lo hiciera un destacado líder político por la gestión un caso de acoso que lo señalaba a él.

El desencadenante de la oleada es Sofie Linde, una popular presentadora de 31 años, que aprovechó a finales de agosto la gala anual de la comedia del segundo mayor canal danés para hacer un alegato contra el sexismo y revelar su experiencia propia.

Linde contó que a los 18 años, cuando estaba en prácticas en la televisión pública DR, en la cena anual de Navidad, un colega con un puesto importante la agarró del brazo y le dijo que destruiría su carrera si no le hacía una felación. «Tú sabes quién eres. También sabes que dije que no. Pero, bueno, tampoco me ha ido tan mal», espetó a la cámara Linde. La DR abrió una investigación, que cerró poco después ante la negativa de la presentadora a dar nombres. Pero su denuncia no pasó desapercibida para muchas mujeres danesas.

Más de 700 profesionales de los medios de comunicación publicaron una carta de apoyo a Linde días después, a la que luego se sumaron más del doble, afirmando haber vivido episodios de sexismo en su trabajo, un ejemplo que se extendió a muchos otros sectores.