Latitud 42, donde el cielo cambia en Galicia

La configuración atmosférica actual genera un notable contraste entre el norte y el sur de la comunidad


El nordés es el viento que viene de la mano del anticiclón de las Azores. Esta circulación del aire siempre es bienvenida por los gallegos, al menos por la inmensa mayoría. Claro que, como todo lo relacionado con la atmósfera, su influencia a menudo se presenta cargada de matices, tal y como está ocurriendo este fin de semana. La posición actual de las altas presiones provoca que el viento sople con fuerza y genera mucha humedad de tipo bajo que queda estancada en la mitad norte de la comunidad. Ahora mismo, el nordés está creando dos Galicias muy distintas en lo que se refiere al estado del cielo. En A Coruña y Lugo domina un ambiente gris mientras el cielo está muy despejado en Pontevedra y Ourense. Lógicamente esta configuración se traduce, además, en un notable contraste de temperatura entre la mitad norte y sur. La diferencia térmica, por ejemplo, entre A Coruña y Pontevedra fue ayer de diez grados. Hoy la situación meteorológica será casi idéntica, quizás con algo menos de humedad en el litoral norte, aunque con un claro contraste respecto al sur.

Cuando las masas de aire cargadas de humedad procedentes del Cantábrico se encuentran con las sierras del norte de las provincias de Lugo y A Coruña, no tienen otro remedio que ascender. En su ascenso el aire se enfría, pierde capacidad para retener vapor de agua y condensa en forma de nubes. Después, durante el recorrido por el interior de la comunidad y en su descenso latitudinal y altitudinal, el aire se va recalentando, perdiendo humedad y resecando, y la nubosidad va disipándose cada vez más, permitiendo que empiecen a abrirse grandes claros. Hay que sumar, además, el factor orográfico, que juega un papel fundamental a través del llamado efecto Foehn. Se trata de un fenómeno relacionado con los cambios de temperatura y humedad que se producen entre dos vertientes, barlovento y sotavento. Cuando una masa de aire húmeda se ve obligada a atravesar una barrera montañosa, como las sierras del norte de Galicia, que tienen en torno a los mil metros de altitud, se enfría, condensa y forma nubes. Sin embargo, en la parte de sotavento, las masas de aire que descienden se calientan y resecan.

Alrededor de la latitud 42, donde se encuentran localidades como Padrón o Sarria, existe la frontera meteorológica que marca la diferencia entre un cielo cubierto o despejado. En el caso de las provincias atlánticas es conocido que en un trayecto entre A Coruña y Vigo, las nubes aparecen o desaparecen, en función de la dirección del vehículo, justo en Padrón, que está situado al nivel del mar y en una latitud lo suficiente meridional para que la nubosidad que se forma en la mitad norte se disipe casi por completo en un alto porcentaje de los días de nordeste en el espacio comprendido entre Santiago y la localidad famosa por sus pimientos.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
26 votos
Comentarios

Latitud 42, donde el cielo cambia en Galicia