«Mi madre llegó a pensar que estaba muerta»

Susana Arbilla estuvo 51 días hospitalizada con coronavirus y tres meses después tiene secuelas


redacción / la voz

Han pasado algo más de tres meses desde que la pontevedresa Susana Arbilla cruzó la puerta del hospital para volver a su casa. Regresaba de una auténtica pesadilla. Había estado 51 días ingresada, la mayoría en la UCI, a cuenta del coronavirus, del que ella y su marido se contagiaron en una reunión con su grupo de música -o eso cree, porque la mayoría de los asistentes a aquella cita enfermaron-. El día que le dieron el alta hospitalaria, el 8 de mayo, hablaba con un finísimo hilo de voz y caminaba con muchísima dificultad, apoyada en un andador. Tenía entonces 57 años, ahora 58, ¿Cómo está? «Depende como se mire», dice ella, que pese a ser madrileña de nacimiento tiene interiorizada la retranca gallega. Anda, habla y respira, algo que le costaba horrores cuando dejó el hospital. Pero las secuelas ahí siguen. Perennes.

Gracias por leer La Voz

Suscríbete al periodismo sin límites hecho en Galicia

WEB+APP
Lee todas las noticias en la edición digital y la aplicación, accede a contenidos exclusivos y disfruta de una lectura sin publicidad intrusiva
VERSIÓN PDF
Accede a la réplica del periódico en PDF, a todas las ventajas de la suscripción WEB+APP y a la hemeroteca de La Voz desde 1882

«Mi madre llegó a pensar que estaba muerta»