En Galicia la lluvia casi siempre suele ser noticia por su abundancia. Sin embargo, durante los últimos meses ha sido justo por lo contrario. Desde que se declaró el estado de alarma por la pandemia del covid-19 apenas se han registrado precipitaciones. La sequía ha sido especialmente intensa desde comienzos de julio, el más seco de los últimos 50 años. En muchas estaciones de la comunidad no cayó ni una sola gota.

Para compensar el déficit pluviométrico, en las últimas horas ha llovido de manera muy significativa. Los acumulados han sido especialmente notables en las provincias de Lugo y A Coruña. En la estación meteorológica de Bergondo se recogieron 92 litros por metro cuadrado, en Vilalba 87 y en Narón 85. La lluvia ha sido, además, generalizada. En una sola jornada ha llovido tanto como en los últimos tres meses. Las precipitaciones han estado también acompañadas de aparato eléctrico.

La lluvia que ha descargado tanta agua en tan poco tiempo era de tipo convectiva. El aire cálido que se ha estado concentrando sobre la superficie desde hace semanas por altas temperaturas se ha encontrado con aire frío en las capas altas de la atmósfera que ha inyectado una borrasca situada sobre el Cantábrico. La interacción de la dos masas de aire ha generado las nubes de evolución, que son las encargadas de generar fuerte chaparrones, granizo y tormentas.

Tras el diluvio llega la calma, pero Galicia entra en una nueva fase del verano. Hasta nuevo aviso se despide el sol y sobre todo el calor. El anticiclón de las Azores está cerca, aunque su influencia se canalizará a través de los vientos del oeste, que aportan humedad.

Este jueves el cielo estará nublado por la mañana con posibilidad de alguna lluvia débil a primera hora, y por la tarde se espera apertura de grandes claros por la tarde. Las temperaturas mínimas sufrirán un moderado descenso mientras que las máximas quedarán sin cambios significativos o con ligeros ascensos. El termómetro permanecerá de todas formas por debajo de los 30 grados.

El viernes Galicia seguirá bajo la influencia de las altas presiones, pero régimen de vientos de componente oeste. El día arrancará con nieblas y nubes bajas que irán desapareciendo para quedar con una tarde de grandes claros, con áreas completamente despejadas. En la franja atlántica se formarán nieblas costeras. Las temperaturas mínimas sufrirán un ligero descenso mientras que las máximas ascenderán ligeramente.

El sábado las altas presiones se encontrarán retiradas al oeste de Azores mientras que una zona de bajas presiones se situará al norte de la Península. Será una jornada con el cielo muy cubierto y algunas lluvias débiles e intermitentes que serán menos probables en Ourense y en el centro y sur de Lugo.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

Más lluvia en un día que en tres meses