Los primeros diez días de agosto van camino de ser una prolongación de julio, con un predominio de tiempo seco y cálido. El anticiclón de las Azores apenas ha perdido energía y el aire africano continúa entrando de lleno y elevando el termómetro hasta los 41, 2 grados, como sucedió ayer en la localidad ourensana de Leiro. Hasta el momento es el valor más alto que se ha registrado en la estación.

Hoy Galicia estará en una situación intermedia entre las altas presiones ubicadas sobre Azores y una baja relativa sobre el sur peninsular. El cielo estará despejado en general con más nubes en el litoral norte y algunas brumas en el litoral. Por la tarde crecerán nubes de evolución que podrán dejar algún chubasco de tipo tormentoso en las provincias de Lugo y Ourense. Las temperaturas mínimas ascenderán ligeramente, hasta lo veinte grados en algunas ciudades como A Coruña, mientras que las máximas sufrirán un ligero descenso aunque con valores altos en general. En el interior siguen los avisos por registros por encima de los 36 grados. En las Rías Baixas no se descarta que aparezcan algunas nieblas por la tarde debido a los vientos que soplarán flojo.

El sábado seguirá la influencia anticiclónica, pero aparece un nuevo ingrediente, aire frío en altura. La combinación de aire cálido en superficie y gélido en las capas altas de la atmósfera provocarán que se formen nubes de evolución en el interior que pueden dejar algún chubasco ocasional más probable en las montañas. Las temperaturas descenderán ligeramente, aunque con máximas todavía por encima de los 30 grados en muchas localidades del interior de la comunidad.

El domingo habrá pocos cambios significativos a nivel atmosférico sobre Galicia. El cielo alternará nubes y claros, con más humedad compacta en el tercio norte. Por la tarde volverán a desarrollarse nubes de evolución en las zonas de montaña del este del territorio, sin descartar algún chubasco de tipo tormentoso. Las temperaturas no tendrán cambios significativos, con ligeros descensos en las máximas, pero con cifras por encima de los 25 grados casi de manera generalizada.

Cambio de vientos

La semana que viene se espera un cambio en la dirección del viento. Soplará del norte, aunque de componente oeste. En este nuevo escenario, sin la circulación del nordés, aumentará la presencia de humedad de tipo baja en general, especialmente en el litoral coruñés. Incluso podrían caer algunas precipitaciones, lo cual sería toda una novedad en este período estival que está siendo tan seco.

El verano gallego viene del futuro, del 2040

Xavier Fonseca

Las condiciones tan cálidas y secas de las últimas semanas se ajustan

Galicia es la comunidad atlántica para lo bueno y lo malo. Por ejemplo, nuestras aguas se encuentran entre las más ricas del planeta debido al afloramiento costero, un evento natural que ponen en marcha los vientos del norte y que nutre de vida las Rías. Claro que la meteorología en la comunidad queda siempre a expensas de las influencias oceánicas. La humedad es una constante en el clima gallego en cualquiera de la cuatro estaciones. También durante la época del año más seca. Hay veranos con más o menos lluvia, pero lo normal es que se presente una media ocho días en julio y otros tanto en agosto. Eso como mínimo. Siempre pueden haber estaciones veraniegas con anomalías de precipitación positivas (valores por encima de la media) y entonces la cifra de jornadas pasadas por agua aumenta. Por ello, lo que ha pasado durante el mes de julio representa un hecho que se sale, y mucho, de lo habitual. En muchas estaciones meteorológicas, como por ejemplo las de Pontevedra, Lugo, Ourense y Santiago la lluvia ha sido nula. En A Coruña llovió un solo día. Esto es algo que no debería ocurrir ni siquiera en el peor escenario de cambio climático previsto para este siglo.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Tres días más de tiempo seco y cálido