Álex Lequio falleció hace algo más de mes y medio. Un cáncer raro y fulminante llamado sarcoma de Ewing se lo llevó durante el confinamiento más estricto, en pleno estado de alarma, por lo que su despedida fue, por obligación, un acto intimísimo del que muy poco pudimos saber: solo acudieron sus padres, Ana Obregón y Alessandro Lequio, y su novia, Carolina Monje. Este martes, con el dolor algo más digerido, pero igual de intenso que entonces, los tres pudieron reunirse por fin con familiares y amigos que les arroparon cálidamente en la parroquia de Nuestra Señora de la Moraleja, muy cerca del domicilio de la presentadora y actriz, para dar a Álex -ahora sí- su último adiós.

Resulta que el lugar se ha convertido en un refugio habitual para Ana. Allí acude a rezar con regularidad al haber encontrado en la fe un gran consuelo tras este duro mazazo. En sus alrededores fue fotografiada durante el día, repasando todos detalles de la misa funeral que ella misma se encargó de organizar y a la que llegó, de riguroso luto -mascarilla incluida y gafas de sol-, sostenida por una de sus hermanas y por la pareja de su hijo. Antes de entrar, dedicó un bonito gesto a la prensa, girándose y llevándose la mano al corazón.

Para la ocasión eligió un vestido de Alejandro de Miguel, su diseñador de cabecera, y con el que quiso hacer un guiño a Alex, ya que recuerda a uno que llevó en 1991, embarazada, y que a su hijo le gustaba especialmente. Se trata de un diseño confeccionado expresamente para el funeral con crepé, tul y raso negro. Además, llevaba bordado el nombre de su hijo en el lado del corazón.

Alessandro Lequio llegó poco después que Ana acompañado de su mujer María Palacios. Justo antes de entrar, se tocó también el corazón en señal de agradecimiento. Una ausencia esperada fue la de sus abuelos maternos, Ana y Javier, que no pudieron asistir debido a su avanzada edad. Me cuentan que la iglesia, cuajada de rosas, estaba abarrotada, pero que en todo momento se mantuvo la distancia de seguridad. A lo largo de la ceremonia, muy emotiva y con constantes referencias al joven, un coro interpretó varias canciones elegidas personalmente por la bióloga. No faltaron Alejandra Rubio ni Fiona Ferrer, tampoco Cósima Ramírez, ni Paloma Lago. Al dolor de la familia se sumaron, entre otros, Ramón García, Boris Izaguirre, Pepe Navarro, Terelu, Luis Rollán y, la gran sorpresa de la tarde, Pablo Casado.

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Álex Lequio, despedido en un emotivo funeral