La pobreza hace rebrotar el covid en el área metropolitana de Lisboa

Portugal desescala a tres velocidades y el cierre de 19 parroquias de la región de la capital es una amenaza para el turismo

Pasajeros toman un autobús este viernes en Lisboa
Pasajeros toman un autobús este viernes en Lisboa

lisboa / corresponsal

Con un balance provisional de 1.555 fallecidos por covid-19 en Portugal (seis en las últimas 24 horas), 40.866 infectados (con un aumento de 451 desde el miércoles) fundamentalmente en el cinturón industrial de la región de Lisboa, y casi 27.000 recuperados; el Gobierno del socialista António Costa lucha para desconfinar el país a tres velocidades, recuperar la imagen internacional, fraguada durante los dos primeros meses de pandemia, de país seguro con buena gestión política, civismo y unión de sus ciudadanos en el combate al coronavirus, y desmentir que hayan sido confinados tres millones de habitantes de la región de Lisboa.

Ante el gran número de cancelaciones de reservas turísticas producidas, tras publicarse que la región de Lisboa volvía a estar confinada, el ministro de Negocios Extranjeros, Augusto Santos Silva, ha emitido este viernes un comunicado desmintiendo que Portugal haya ordenado «el confinamiento de tres millones de lisboetas». El ejecutivo luso lamenta el «título falso», pide una rectificación a un periódico y clarifica que «al contrario de lo publicado, la mayoría de la población del área metropolitana de Lisboa, con excepción de 19 parroquias de 118 en total, ha pasado a una nueva fase de desconfinamiento».

Desde el 1 de julio casi todo el territorio luso estará en estado de alerta, al no tener apenas positivos. Un total de 99 parroquias de la región de Lisboa permanecerán en contingencia, 15 días más, con algunas restricciones puntuales, como el cierre de los locales comerciales y cafés a las 20 horas y la prohibición de vender bebidas alcohólicas después de esa hora, salvo en los restaurantes. La población de las 19 restantes volverá al estado de calamidad, con la exigencia de un «recogimiento obligatorio para sus habitantes», que estarán vigilados, podrán salir para trabajar, hacer las compras básicas, pasear cerca de casa o ir a la farmacia y a los que se multará con hasta 500 euros si no cumplen dichas normas.

Las causas de los rebrotes en el área metropolitana de Lisboa

La ministra de Sanidad, Marta Temido, ha reconocido este viernes «la dificultad para frenar las cadenas de transmisión del virus en el área metropolitana de Lisboa». Los expertos y los sanitarios que trabajan diariamente en primera línea en las 19 parroquias donde se ha decretado el «recogimiento obligatorio» tienen claro que las tres causas que han motivado el repunte de positivos son: la pobreza extrema en la que viven la mayoría de sus habitantes, no haber podido confinarse cuando el resto del país lo hacía y haber seguido cogiendo los transportes públicos, totalmente masificados, para trabajar en sus empleos precarios.

Silvia Gonçalves y António Simões, enfermeros del Servicio de Sanidad del Ayuntamiento de Loures, uno de los más afectados por los nuevos casos de covid-19 aseguran que «si estas personas hubieran tenido unas condiciones de vida dignas, con casas seguras, distanciamiento social y no hubieran tenido que seguir trabajando en obras o en sus empleos precarios todo este tiempo como si nada pasase no se hubieran disparado tanto los casos las últimas semanas».

A Quinta do Mocho es uno de los barrios sociales, del municipio de Loures, donde más positivos se están detectando. «La realidad de estas personas es durísima -explica Silvia-. Muchos de ellos viven confinados en apartamentos pequeños, donde se mezclan en ese mismo espacio personas de familias diferentes, en muchos casos inmigrantes», dice la enfermera.

El gobierno portugués ha garantizado que los próximos días aumentarán los carruajes en el metro de Lisboa, para compensar la saturación de las últimas semanas, y lo mismo ocurrirá con los autobuses urbanos y los tranvías. Varios analistas lusos apuntan como una de las causas de los rebrotes por covid-19 en el cinturón industrial de Lisboa que las obras de construcción no han parado desde marzo y que sus trabajadores no han tenido ningún tipo de seguridad, protección y distancia social con sus compañeros y los miembros de sus familias.

Portugal confinará 19 distritos de la zona de Lisboa para contener los rebrotes

redacción
Miembros de la Marina portuguesa reparten comida en Lisboa, donde se han producido varios rebrotes
Miembros de la Marina portuguesa reparten comida en Lisboa, donde se han producido varios rebrotes

Aseguran que las nuevas medidas de control serán siempre concretas y localizadas

El Gobierno de Portugal ha impuesto de nuevo el confinamiento en 19 distritos de la región de Lisboa, donde vuelve a imperar el estado de calamidad, para hacer frente y contener los numerosos rebrotes. La decisión se anunció ayer y los distritos afectados son seis en el municipio de Amadora y cuatro en Odivelas, además de uno en Lisboa, dos en Loures y varios en Sintra. 

Aunque el país levantó el estado de alarma el pasado 1 de junio, a principios de esta semana el Gobierno endureció las reglas de distancia social en área metropolitana de Lisboa, con nuevas normas, entre las que destaca la prohibición de mantener reuniones de más de diez personas y la limitación del horario comercial hasta las 20 horas, excepto para los restaurantes. Tampoco se permite la venta de bebidas alcohólicas en las áreas de servicio ni su consumo en la vía pública.

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