«Tras superar el covid-19 quise conocer a quien estuvo conmigo al teléfono»

Una ourensana que se recuperó de la enfermedad vuelve a dar las gracias al servicio de teleasistencia del CHUO

Judit, segunda por la izquierda, con las sanitarias que la atendieron
Judit, segunda por la izquierda, con las sanitarias que la atendieron

ourense / la voz

Cuenta Judit Alonso, ourensana de 29 años, que tras caer en las redes del coronavirus tenía que escoger a menudo entre hablar o respirar. «Mi problema fue la fatiga. Eso que se decía al principio de que la gente joven sin patologías previas no tenía tantos boletos para sufrir el covid-19 no se cumplió conmigo», explica.

El día 4 de mayo dio positivo y se quedó al borde del ingreso, pero esta sociosanitaria se empeñó en seguir en régimen de aislamiento domiciliario. Tenía sus motivos. «Estoy con lactancia materna y mi niña tenía cinco meses», dice. La hermana de la pequeña, de cuatro primaveras, supo desde el comienzo lo que pasaba, pero también vio cómo se estiraba su confinamiento mientras el resto de críos iban recuperando su vida en las calles. «A ambas se les hizo el test y dieron negativo, pero no me quedé tranquila, porque aunque iba protegida en casa nunca sabías qué podría pasar», razona.

Este jueves, Judit se presentó en el CHUO para poner cara a varias de las voces que estuvieron con ella durante su trance. El servicio de teleasistencia médica del hospital ourensano realiza un seguimiento telefónico diario a 24 pacientes que figuran en la lista de casos activos. Judit, que dio negativo la semana pasada, sigue en ella porque arrastra secuelas derivadas de la enfermedad. Aún no es capaz de hacer la cama sin sentarse inmediatamente después, porque el virus supo camuflarse haciéndole creer que estaba pasando un simple catarro. «Los médicos del CHUO me llamaron todos los días, estuvieron de diez y quise conocer a quien estuvo conmigo al teléfono. Espero que no sea una despedida, porque lo importante es este tú a tú», comenta agradecida.

Vuelta a la vida tras 88 días en la uci del CHUO

pablo varela

Manuel Vázquez, de 71 años, pasó a planta tras superar la enfermedad, que contrajo durante un viaje a Benidorm

Patricia Vázquez acudía ayer al hospital ourensano CHUO a visitar a su padre antes de comenzar su turno como técnica del 061. Manuel Vázquez, vecino de Meréns (Cortegada), fue despedido el pasado miércoles por la tarde por los sanitarios, que improvisaron un corredor de aplausos como emocionado homenaje al último paciente que enfilaba la puerta de salida de la uci en dirección al área de neumología, donde sigue ingresado pero avanzando en su recuperación.

Manuel estuvo 88 días entre la uci covid-19 y la uci convencional del CHUO. Todo un logro a sus 71 años, tras haber caído a merced del coronavirus durante un viaje a Benidorm con otros vecinos de la provincia. Al regresar a casa comenzó a mostrar los primeros síntomas, que se remontan a los días iniciales del estado de alarma. Ingresó finalmente el 21 de marzo y, tras pasar la fase más aguda de la enfermedad, desfiló por la zona de críticos para pacientes covid-19 hasta que, después de unas semanas interminables, dio negativo treinta días después. Sin embargo, en su particular desescalada, Manuel aún hubo de permanecer en la uci por un tiempo.

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